Publicidad
Pergamino
La Opinión Online
LO CampoLO Sports
BuscaLOLO365
Opinión

Macri habló de todo y dejó temas para el análisis

09 de noviembre de 2016 a las 12:00 a. m.

El poder lleva un período de adaptación, una vez transitado el cual los seres humanos reaccionan de diversa algunos se aferran con desesperación como si se tratase de un afrodisíaco, otros lo toman como una responsabilidad que tiene principio pero que imaginan tendrá fin. En medio hay un sinfín de matices donde juegan factores como la formación o la personalidad. En lo que se igualan todos es que nadie que pase por el poder sale igual que como entró. También la vivencia cambia el pensamiento, por lo que puede suceder que  lo que antes se pensaba y expresaba de una forma, es pasible que cambie radicalmente, cual si no se tratatase de la misma persona antes y después.

Mauricio Macri ha estrenado el poder presidencial hace apenas unos meses, su paso por la Ciudad de Buenos Aires fue apenas un escalón frente a lo que representa la Casa Rosada. Y desde el comienzo mostró un claro cambio de estilo respecto de los años kirchneristas como respuesta a lo que la sociedad esperaba cuando lo votó. En esto no hubo sorpresas. Sin embargo lo que terminó desmintiendo a propios y extraños fue que el presidente se manejó con más facilidad de lo esperado en el ámbito político que en el económico.

Publicidad

En el plano político, en líneas generales logró consensos en un Parlamento donde está en franca minoría y mantuvo a raya a la CGT evitando que en este primer año de gestión y pese al ajuste, le hagan un paro general. En todos los casos hubo negociaciones, pero resultaron exitosas.

No sucedió lo mismo con la economía. El mundo atraviesa por momentos difíciles y las inversiones no llegan, de modo que hubo que atravesar gran ajuste sin alivio alguno. Las tarifas, las paritarias, la inflación, todo es duro de atravesar.

Publicidad

Más cuando le tiene más paciencia la CGT al Gobierno que el empresariado que, a contramano de lo esperado también, no le ha respondido a la administración PRO, pese a que el presidente está tratando de recrear un clima de negocios en la Argentina.

A comienzo de esta semana Macri brindó una extensa nota a los medios nacionales, donde no eludió ningún tema. A diferencia de Cristina fue a agenda abierta y lo interrogaron sobre temas livianos y otros que seguramente lo puedan haber incomodado.

Publicidad

Habló sobre el funcionamiento de la Justicia y el avance de las causas de corrupción abiertas contra exfuncionarios kirchneristas, donde volvió a despegarse y a reafirmar que no interfiere con jueces y fiscales, desmintiendo las especulaciones de la prensa y de la dirigencia política.  Y también se hizo cargo de las acusaciones en su contra a partir de la difusión de los Panamá Papers, donde afirma que están investigando pero que es inocente de ningún delito y que el asunto se intenta utilizar para “emparejar” la corrupción de la anterior gestión y dijo “no todos  somos lo mismo”,

También habló de las dificultades en el curso de la economía y las demoras en el despegue y el impacto del poder sobre su vida personal y familiar. Y reconoció que el país estaba en peores condiciones de lo que esperaban, por eso el tránsito se hace duro. Lo que llamó la atención es que pocas semanas antes de que cumpla un año en la Casa Rosada, el presidente expresó por primera vez la intención de buscar su reelección: “Es posible que estemos acá para más de un mandato”, dijo.

Publicidad

Pero advirtió que tras un segundo mandato, piensa en volver a hacer una vida normal “tengo la fantasía de, cuando termine, irme a vivir un par de años afuera, enseñar en alguna universidad y que se olviden de mí un tiempo, para después volver, porque amo este país. Para hacer un corte y disfrutar de los años que me queden haciendo otras cosas”.

Sería novedoso y saludable que los expresidentes tomen aire fresco tras uno o dos mandatos, porque que Cristina esté con el Twitter agrediendo a la actual gestión, cuando gran parte de la realidad que se intenta domar son coletazos de su administración no es positivo ni ayuda en nada al sistema democrático y a la alternancia en el poder. No a tan poco de dejarlo. 

Publicidad

Suele suceder en el mundo que quienes fueron mandatarios, una vez vueltos a la civilidad, pasan a ocupar un rol consultivo. A lo sumo cuando llega un nuevo tiempo electoral, si desean una vuelta al poder, recién entonces retornan a la escena pública. Pero mientras tanto, se llaman a un prudente silencio y evitan pronunciar ninguna crítica. 

Que Macri tenga un período o dos de mandato no dependerán de su voluntad, como es sabido, sino de la de los votantes. Y es claro que será la economía doméstica, no la macro que el presidente intenta poner en órbita, la que le dará el triunfo o la derrota porque para el ciudadano es el bolsillo propio lo que le interesa, con independencia de si la Argentina está mejor o peor ubicada en el concierto de los mercados del mundo.

De lograr este equilibrio, entre la macro economía y el bolsillo de los votantes, depende el tiempo que pueda estar Macri en el poder. Sin caer en la tentación populista que le daría votos fácilmente,  costa de diferir los resultados de la caída del país, lograr apoyo desde una postura de reencuadre de la economía de cara al mundo. No es sencillo y las acechanzas electorales están ahí nomás, el año que viene, en la primera elección legislativa que lo encuentra como presidente.

El tiempo dirá.

WhatsAppXFacebook

Comentarios

🔓

Desbloqueá los comentarios

Hacete socio LO365 y sumate a la conversación.

Cargando comentarios...