Los peligrosos disparates de Esteche
Si algo faltaba en la violencia verbal que genera la grieta política, el líder de Quebracho, que abona a un sector kirchnerista, Fernando Esteche, dijo que si un juez ordenara la detención de Cristina Fernández, podría aparecer muerto.
Antes de ingresar en el análisis y el contexto de sus dichos, hay que despojarlos de todo eso y ponerlos en lo que son: una apología del delito. Hacer pública una afirmación tan temeraria constituye un delito, no se excusa con la libertad de expresión porque no hay derechos absolutos, todos tienen un correlato de responsabilidad y eso es, precisamente, lo que aquí falta.
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Concretamente, en una entrevista en Radio Cooperativa le preguntaron si la expresidenta podía ir presa y Esteche dijo que eso no podía suceder y enumeró razones en el supuesto que intentaran detenerla: No lo soporta el sistema político. Y si algún juez, por autonomía relativa, por vocación individual de salir en algún medio, por ser más papistas que el Papa, se le ocurriera semejante cosa, yo creo que es un juez que inmediatamente sería sacado del juego. Y es aquí donde comienza lo más complicado, ya que cuando le preguntan qué sería sacar del juego a un juez, dice: Podrían destituirlo, apartarlo de la causa, plantearle la incompetencia, podría aparecer muerto. Comentario desafortunado si lo hay, porque además de hacer apología del delito, habla a las claras de una mente autoritaria, que no encuentra límites en los resortes del sistema democrático.
Es además inevitable que estas expresiones nos remitan a la muerte del fiscal Alberto Nisman, un día antes de presentarse en el Parlamento para ahondar una grave denuncia a la expresidenta, respecto de la causa Amia y su vínculo con el memorandum de Irán.
Tenemos que pensar entonces que como lo investigado por el fiscal comprometía a Cristina Kirchner y otros de sus funcionarios, ¿hubo que sacarlo del juego?
Es muy grave, en un país donde vemos semejante grado de impunidad y tras lo sucedido con un fiscal de la Nación, hacer afirmaciones de este tenor, en forma pública y desembozada, de parte de quien ejerce la dirigencia de un sector político y representa a sus adherentes. Por eso decimos que estas declaraciones no tienen nada que ver con la libertad de expresión, no se trata de cargar livianamente sobre el ardid de que en democracia se puede decir lo que sea y sin censura; eso es precisamente bastardear el sistema. La libertad no exonera el delito. Y Esteche cometió uno; hay un límite que no se debe atravesar, amparados en ningún derecho. Por eso, el Ministerio de Seguridad lo denunció penalmente.
Ahora, hablando en términos políticos: ¿cuál es la ganancia que cree obtener Esteche, con estas acciones? Pertenece a un sector kirchnerista en el que abonan los dirigentes más cuestionados por la política, como Luis DElía y el exvicepresidente Amado Boudou. Entre los tres, con su historial y su alta exposición con declaraciones incendiarias, no han cosechado más que rechazo social. Lo mismo cuando se presentan a distintos actos, intentando sacar ventajas en base a convocatorias ajenas. Sin ir más lejos, uno de los líderes de CTA Pablo Micheli, los hizo retirar del palco el viernes en Plaza de Mayo durante la marcha pidiendo un bono de fin de año para los trabajadores. La presencia en el acto, aun luego entre el público, generó especulaciones y más cuando estos personajes se sentaron a lavarse las patas en la fuente de la Plaza de Mayo, emulando aquella histórica foto del peronismo, del 17 de octubre de 1945, un símbolo sagrado para la militancia.
El tema trajo todo tipo de comentarios y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, ironizó sobre la foto, al afirmar que no bajaron de Sierra Maestra, bajaron de los edificios de Puerto Madero. Y precisó sobre el exvicepresidente: Es un chanta.
En el peronismo las actitudes de estos personajes que no hacen más que perjudicarlos también generan enojos, ante la imposibilidad de expulsarlos ya que no pertenecen al PJ sino al kirchnerismo.
Lo que hacen es venir a deslegitimar un reclamo justo, como es el que estamos haciendo, se quejó Micheli, al referirse al pedido de las dos CTA de reapertura de paritarias, y recordó que durante la gestión kirchnerista, estas mismas personas los perseguían y no los escuchaban.
Yo creo que Boudou no es inocente en lo que hace: venir a instalarse a mis espaldas, sin que yo lo vea en el palco, admitió Micheli, que entiende que lo que buscaba el exvice era un baño de popularidad y la foto para los medios, rodeado de multitudes. Cuando el dirigente advirtió su presencia, de inmediato quiso apartarlo: Tuve un pequeño entredicho con Hugo Yasky (jefe de la CTA de los Argentinos), es que si bien ambos estaban de acuerdo en pedir que se bajen del palco, nadie iba a decírselo, porque en definitiva Yasky es K. Por eso, los dirigentes de la CTA (Autónoma) fueron y directamente le dijeron a Boudou que se bajara. Para evitar el papelón, acató y junto con él se bajaron también Esteche y DElía.
Lo cierto es que desde este sector no es la primera vez que hacen este tipo de afirmaciones. Cuando se lanzaron como grupo interno K, Esteche dijo, en el acto, que Mauricio Macri debía irse del Gobierno y que en todo caso ellos lo iban a ayudar a que se fuera. En una clara amenaza al actual mandatario, respecto a generar violencia para que la administración no pueda gobernar.
Precisamente, solo con un pedido de disculpas posterior, esta amenaza quedó flotando en la nada y evidentemente los dichos van escalando y ahora nos encontramos con que afirma que si llevan detenida a Cristina el juez puede aparecer muerto. ¿También se va a solucionar con un pedido de disculpas? Cuando es claro que lo que se dice es lo que se piensa, Esteche no es un inimputable que no sabe la profundidad de lo que expresa. De modo que atendiendo a que se trata de un dirigente, con exposición pública, debiera un fiscal trabajar de oficio si no media una denuncia, a fin de que se haga cargo de dichos de tal gravedad.













