Los mecánicos automotores de nuestro país celebraron su día

El miércoles, como cada 24 de febrero, los trabajadores mecánicos celebraron su día. Desde 1947, se resalta en esta jornada la labor de este trabajador que combina ciencia y arte para atender las unidades de traslado.
El 24 de febrero se transformó para el trabajador mecánico en una fecha particular a partir del año de 1947. Ese día, la Secretaría de Trabajo y Previsión de la Nación, a pedido del entonces secretario general del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata), Adolfo García, secundado por todo el Consejo Directivo del Gremio, dispuso que se establezca con carácter de franco y pago, el 24 de febrero como el Día del Trabajador Mecánico del transporte automotor. El 24 de febrero ya poseía valor político para los trabajadores argentinos, pero a partir de 1947 obtuvo valor histórico-sindical para el Smata; 74 años de labor constante, de esfuerzo, de compañerismo y solidaridad, muestran hoy un gremio de puertas abiertas, consolidado como uno de los más importantes del país.
Con el transcurrir de los años, Smata se ha convertido en el gremio que representa y nuclea a todos los trabajadores del sector que realicen la mecánica del transporte (empleados de concesionarias, empleados de talleres mecánicos, de rectificación, de GNC, VTV).
A partir de 1979 la comisión directiva del momento se aposta en las instalaciones de Smata, situada en la intersección de avenida Rocha y Catamarca.
La de Pergamino es una sede regional en la que confluyen los agremiados de varias localidades; la jurisdicción abarca: Colón, Rojas, Salto, Capitán Sarmiento, Arrecifes, San Antonio de Areco, San Pedro, Villa Ramallo y San Nicolás.
Al frente se encuentra Héctor Cattaneo, quien en contacto con LA OPINION manifestó cómo es el presente del sector, considerando el atípico año de pandemia y cómo éste ha repercutido en los trabajadores del rubro.
Indudablemente fue un año atípico, muy duro, por suerte lo pudimos sortear con la participación de nuestro gremio que se encarga de hacer cumplir los protocolos, y también con el respaldo del Gobierno nacional que decidió otorgar el programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP); esto posibilitó que muchos compañeros que sufrieron suspensiones pudieran seguir cobrando su sueldo y no perdieran su fuente de trabajo. Casi la totalidad de los afiliados a Smata no perdió el trabajo, lo que es muy satisfactorio para nosotros, señaló Héctor Cattaneo, y destacó la labor gremial: Ha sido todo un desafío poder estar a la altura de las circunstancias en el año de pandemia. Tuvimos que dialogar con los representados para que entiendan que preferimos que perdieran en ese momento un porcentual de su sueldo, debido a la paralización de la actividad, y no la fuente laboral.
De nafta a GNC
El alza en los precios de las naftas reavivó una tendencia que, con el paso del tiempo, se viene sosteniendo: la conversión de nafta a GNC en los vehículos.
En el Día del Mecánico, LA OPINION dialogó con Marcelo Cotelesso, de Marcelo GNC, referente del rubro, con el objetivo de saber sobre esta situación.
Los precios de las naftas aumentaron y es uno de los factores por el que los ciudadanos deciden cambiar al GNC, sobre todo considerando la utilización que hacen del vehículo, explicó Cotelesso y aclaró: El precio del metro cúbico de GNC en Pergamino es de aproximadamente 35 pesos, en Buenos Aires el precio es menor. Es mucha la diferencia con el valor de la nafta, que supera los 90 pesos. Ello explica la frecuente conversión a GNC.
Las mas leidas de Pergamino
Granville presentó el nuevo Peugeot 2008 que se fabrica en nuestro país

En Pergamino, los vecinos eligen el nuevo corredor que une el Paseo Ribereño y el Parque Belgrano

Buscan que Pergamino sea reconocido como damnificado por las obras nunca realizadas en la Ruta 188

Crisis en el Hospital San José de Pergamino: juntan firmas en Change.org

Las naranjas que nadie junta y que hoy despiertan interés en el mundo

Más seguridad
Desde la instalación de los primeros equipos hasta estos tiempos aumentó la seguridad en la utilización de este tipo de combustible. Ese dato también impulsa la decisión. Siempre digo que el GNC es más seguro que la nafta porque desde hace algunos años que los cilindros que contienen el GNC vienen con válvulas de seguridad, con disco de estallido para regular en caso de que la presión del surtidor sea fuerte, también vienen con válvula de bloqueo que permite que, en caso romper un caño, se bloquee la salida del gas. Hay equipos de quinta y sexta generación de GNC que funcionan muy bien. A esto se suma que ahora los instaladores de equipos debemos estar habilitados oficialmente. En Pergamino el 90 por ciento de los talleres estamos habilitados, indicó el entrevistado. Y agregó su observación respecto del comportamiento de los usuarios, que refrenda los buenos resultados de esta variante: Quien acostumbra a utilizar GNC cada vez que cambia de vehículo viene a instalarle el equipo.
Por otro lado, atento a la demanda, se amplió el mercado y ahora existe mayor cantidad de estaciones en las que cargan este inflamable. Antes, la falta de puntos de carga por varios kilómetros desalentaba a los usuarios, especialmente quienes usan sus vehículos para trabajar. En cambio ahora, cada 100 kilómetros hay estaciones de GNC exclusivas y si no la mayoría de las estaciones de servicio cuenta con surtidores de gas, aseguró Cotelesso, y esto es porque se amplió la demanda y también acompaña el crecimiento del parque automotor, incluso los autos 0 kilómetro pueden salir de la concesionaria con GNC instalado, sostuvo el entrevistado.
Costos
Sobre los costos de instalar un equipo de GNC, Marcelo señaló que el equipo tiene un valor de 70.000 pesos aproximadamente. De ese monto para arriba, y afirmó que usando GNC se economiza entre un 60 y 70 por ciento.
Los equipos instalados requieren un mantenimiento por lo que una vez al año o cada 20.000 kilómetros le pedimos al cliente que venga al taller para hacer un control. Además con cada renovación de oblea, que se realiza una vez al año, se hace un control.
Toda la vida aprendiendo
Marcelo tiene 51 años y trabaja desde los 13 como mecánico. Recuerda que terminó la escuela primaria y decidió empezar a trabajar de día para poder estudiar de noche. Siempre me gustaron los fierros y por eso entré a trabajar en un taller mecánico, relató.
Desde hace 18 años que se dedica a la instalación de equipos de GNC y descubrió en esa tarea su pasión: Lo que más me gusta es instalar GNC y por eso continúo y me especializo en el rubro.
Sobre su experiencia en el oficio y cómo éste se ha modificado conforme avanzó el tiempo, el entrevistado señaló: En los tiempos que corren es fundamental la actualización porque la variedad de autos es amplia y además se trabaja mucho en el diagnóstico de los vehículos.
Atrás quedó la reparación de la pieza sino que hoy se ha pasado al reemplazo de los repuestos. Antes el trabajo era muy manual y hoy la mecánica es otra cosa ya que es necesario incluir la tecnología, dijo Cotelesso.










