Los chicos en las aulas pero las batallas continúan
Al fin, y después de tantos desencuentros, el gobierno de Daniel Scioli y el Frente Gremial Docente llegaron a un acuerdo salarial que permitió destrabar el prolongado conflicto que paralizó las escuelas para iniciar las clases mañana, con 18 días de atraso en el caso del nivel primario.
Este fin de semana sesionaron los plenarios de secretarios generales del Suteba y de la FEB -los gremios docentes mayoritarios- para votar la nueva oferta, que según los dirigentes sindicales “superadora”, al incluir una mejora que se extiende, según los casos, del 30 al 38 por ciento. No obstante, los referentes, especialmente Roberto Baradel del Suteba, no atinó a confirmar el regreso a las aulas al terminar la reunión porque existía la posibilidad de que las bases no respondieran a lo acordado y quisieran mantener la medida de fuerza.
Las mas leidas de Importados
Detuvieron a un joven tras el robo a un supermercado chino del barrio Centenario
Argentino, Alem, Pinzón y Gimnasia, en la última parte de la pretemporada
Carlos Castagneto visitó nuestra ciudad y otorgó importantes beneficios económicos
El Taller de Música Pergamino en Florentino
Impuestazo y devaluación: chau tecnología, seguridad y confort
Por esa razón hubo que esperar a la tarde de ayer para asegurar el inicio del ciclo lectivo. El viernes mismo comenzaron a realizarse asambleas en los distritos y el Suteba informó que sobre 129 asambleas, 117 se manifestaron por la aprobación de la propuesta, por lo que se descontaba que el sábado sería ratificada. Unas pocas seccionales, opositoras a la conducción sindical, la rechazaron y en sectores aislados se registraron disturbios.
El gobierno de Scioli, en cambio, informó que la suba general ronda el 30,9 por ciento. Esta suma será liquidada en dos cuotas, marzo y agosto, y no se descontarán los 18 días de paro. Que no se descuenten los días de ausentismo es también moneda de cambio en la negociación, pero 18 días sin descuento a la larga alienta a los huelguistas más duros y enciende una mecha que puede ser difícil de apagar: la efectividad del cese de actividades como arma de negociación.
La descompresión de la situación se produjo cuando el desgaste, tanto de la administración de Scioli como de los docentes, era evidente. Ahora a la luz de los hechos, la cuestionada presencia de Scioli a la derecha de la presidenta en su última cadena nacional para anunciar aun no se sabe bien qué, cobra un nuevo sentido: fue un gesto de respaldo al gobernador y un despegarse de Baradel y sus dichos en el programa ultra K “6, 7, 8”, donde al dirigente prácticamente se le “cedió” el envío para sus diatribas en contra de Scioli, respaldado por esa mesa periodística. De hecho, pocas horas después surgió de esa cadena nacional, desde Olivos una nueva propuesta y una positiva recepción de los gremios. Sin embargo la charla fue en privado porque la mandataria no hizo referencia alguna en su discurso al problema docente en la provincia de Buenos Aires.
La nueva oferta incluye un sueldo inicial de 5.000 pesos para los maestros, en vez de los 3.600 de antes, actualización de asignaciones familiares y aumento para jubilados. El desembolso total será de 11.300 millones. Si la plata verdaderamente antes no estaba, hay dos caminos posibles para que ahora se factible el aumento: un gran ajuste fiscal para reunir los fondos adicionales que exige este aumento o un giro del Gobierno nacional.
El secretario general de Suteba, Roberto Baradel, dijo: “Es una propuesta superadora que se acerca a lo que nosotros planteábamos”. Su par de la FEB, Mirta Petrocini, agregó: “Esta nueva oferta propone un incremento equitativo y no distorsivo”. En tanto, la seccional bonaerense de la Unión de Docentes Argentinos (UDA) aceptó el acuerdo.
Pero no todos están conformes. Ciertas seccionales de los gremios que integran el Frente Gremial estaban en desacuerdo con deponer la medida de fuerza, como San Miguel y La Matanza. Entre los gremios disidentes está Udocba. El gremio liderado por Miguel Díaz y asociado a Hugo Moyano, denunció: “Estamos mal. Ayer inventaron esta reunión entre gallos y medianoche. Nos avisaron a las 9:00 para comenzar a las 10:00. Llegamos a las 11:00 y estaba todo cerrado. Tienen miedo”.
En fin, hay para todos los gustos y las bases, que fueron arengadas a más no poder, siguen en pie de guerra. Como muchos otros gremios que han visto la efectividad de la intransigencia frente a un gobierno que tensa la cuerda más de la cuenta. Los docentes dicen no que dejan el estado de alerta y que ahora van por fondos para infraestructura. La UOM marcó un nuevo parámetro al acordar por el 29,6 por ciento de aumento –lo que se acerca más a lo obtenido por los docentes que al techo impuesto por la presidenta- y estamos en víspera de un paro nacional. Es decir, pasado este momento de descompresión por saber que los chicos vuelven a clase, no hay motivo para pensar en un período de calma. Por el contrario, este episodio de 18 días desencadenará una sucesión de frentes de luchas para el equipo presidencial que no da abasto poniendo parches tras años de desorden y despilfarro. Medidas impopulares pero necesarias, como la quita de subsidios, que debieron tomarse en tiempos de prosperidad, se asumen cuando la olla a presión está por estallar, en medio de una inflación que se controla a duras penas y con alfileres. El impacto ahora será notorio, especialmente sobre la clase media.
En medio de este panorama incierto para las economías domésticas, es cada vez más evidente el divorcio de la presidenta con la realidad, lo que no hace más que sumar crispación y preocupación. Fue muy extraño lo que ocurrió en la última cadena nacional, realmente. Pasarán a la historia el alfajor Fantoche “mini”, los acondicionadores de aire de la señora Fernández, la declaración de matriarcado, los hospitales italianos que, sumados a las “bandejitas de Aerolíneas”, fueron parte del discurso de la presidenta durante los dos días más álgidos del conflicto que tenía en jaque la educación en la provincia Nº 1 del país y en cinco más. ¿Estrategia o cinismo? Esa es la duda del momento. ¿Qué pasa entre Cristina y Scioli? Es la duda perpetua de los últimos 10 años. ¿Puede un gobernador de la provincia de Buenos Aires sostenerse en oposición al Gobierno nacional? Es la duda del momento. Evidentemente no, por eso este matrimonio por conveniencia es el telón de fondo de la mayoría de los problemas de los bonaerenses.













