Publicidad
Pergamino
La Opinión Online
LO CampoLO Sports
BuscaLOLO365
Importados

La inflación se acelera y ya es una fábrica de pobres

17 de diciembre de 2013 a las 12:00 a. m.

Los 10 años de gestión kirchnerista, que supo tener mejores momentos, están cerrando con una inflación récord. Según las mediciones privadas, ya que las del Indec como es claro están burdamente manipuladas, este año cerrará con una suba en el costo de vida superior a 27 por ciento, la mayor desde la llegada de los Kirchner al poder, en 2003.

La evolución de los precios en la era kirchnerista hasta ahora mostraba dos períodos muy diferentes. Entre 2003 y 2007 crecían a una tasa de un sólo dígito, pero con una preocupante tendencia a la aceleración. La intervención del Indec marcó un nuevo punto de inflexión y, a partir de ese momento, la inflación se consolidó. Desde 2007 a la fecha, la única vez en que hubo una suba por debajo de 20 por ciento fue en 2009.

Publicidad

A este panorama desalentador que arrastramos, hay que agregar que en este fin de año los incrementos de precios se han acelerado. Según los economistas, esto se debe al impacto de los aumentos en los alimentos, que fueron del 4 por ciento en noviembre y del 5 por ciento en octubre. El impacto además es mucho mayor en el interior, donde los niveles de ingresos son menores y, por lo tanto, el costo de vida está más afectado. 

En el caso puntual de los alimentos, los últimos anuncios oficiales sobre una nueva canasta de productos congelados (como si la anterior hubiese funcionado), que recién llegará a las góndolas en 10 días, terminaron teniendo un efecto contraproducente, creen los especialistas en el tema. Ya que ante esta perspectiva se han incrementado los precios antes del congelamiento, con lo cual la medida no sólo no tendrá resultados positivos sino que ha empujado a la suba de estos productos.

Publicidad

Como si la disparada en los precios de los alimentos de los últimos meses no fuese suficiente, las perspectivas para el año próximo tampoco son demasiado halagüeñas. 

El incremento de los combustibles, el impuestazo a los autos que planteó el Gobierno y que está pendiente de ser aprobado por el Congreso el martes próximo hará que quienes estaban pensando en comprarse un modelo lo piensen dos veces. Y es que no sólo deberán pagar aquellos que aspiren a un 0 kilómetro de un modelo de lujo hasta un 80 por ciento más por su auto, sino que, debido a la apreciación que tendrá gran parte del parque automotor una vez aprobada la ley, las compañías de seguros generales también comenzaron a estudiar fuertes aumentos en todas las pólizas.

Publicidad

Mientras tanto el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, habló de la existencia de un “efecto contagio” en los aumentos de precios que se registran en la economía y anticipó que serán “rigurosos” con el control de la canasta de productos acordados con supermercados y proveedores de productos de primera necesidad, entre los que mencionó la carne, la leche, los fideos, el arroz, entre otros.

Sabemos de todos modos que no se trata de una solución sino de un paño de agua fría para morigerar el ánimo social. Los precios congelados por decreto constituyen, sin temor a equivocarnos, la medida más ineficaz y superficial de todas las que se podrían tomar frente a una coyuntura económica que hace agua por varios lados.

Publicidad

“Pareciera que hay un efecto contagio, si aumenta el precio de la leche, aumenta también el del corte de cabello. Es necesaria una reducción de expectativas a los efectos de realizar un proceso de alineamiento”, señaló.

Hay una tendencia generalizada a responsabilizar a la política monetaria oficial de la problemática que sufrimos con la inflación. Sin embargo otros creen que es la política cambiaria y la relajación de los controles lo que ha creado esta situación. Siempre partiendo de los movimientos del Banco Central. 

Publicidad

Durante su habitual conferencia de prensa en la Casa Rosada, el funcionario aclaró que “el tipo de cambio no puede ser una herramienta única y esencial” para resolver los problemas de competitividad, para calmar ansiedades respecto de una posible devaluación o desdoblamiento cambiario.

Según el funcionario, el Gobierno “ha pergeñado una estrategia” para acordar un congelamiento de precios en productos básicos. “Bregamos para que existan acuerdos para que los bienes de consumo masivo tengan precios acordados, fideos, arroz, carne, azúcar, yerba, harina, pan, indispensables en la vida de cada uno de los hogares. Vamos a bregar de modo incansable para que los acuerdos se cumplan”, apuntó.

El tema inflacionario no está al tope de la agenda pública de manera ociosa, es uno de los asuntos más delicados que tiene el Gobierno por resolver. Sencillamente porque en esta situación sólo sobrevive el que tiene importantes ingresos, el resto pasa a formar parte del gran grupo que padece la “fábrica de pobres” que es la inflación. Los que tienen salarios fijos son los que más sufren este fenómeno ya que sus ingresos merman mes a mes.

Y la cosa avanza sin solución de continuidad.

WhatsAppXFacebook

Comentarios

🔓

Desbloqueá los comentarios

Hacete socio LO365 y sumate a la conversación.

Cargando comentarios...