La importancia de las Pymes para el desarrollo del país
Las voces más representativas de las pequeñas y medianas empresas de todo el país vienen alertando, ya hace bastante tiempo, sobre los riesgos que implica la decisión del Gobierno nacional de mantener altas tasas de interés para contener al dólar. El derrumbe financiero que sobrevino luego de las Paso no hizo más que agravar la situación de un sector que intenta escapar, como puede, de la seria amenaza que representa la falta de acceso a créditos a tasas razonables.
Días atrás dirigentes de Pymes que se reunieron con el presidente Mauricio Macri, señalaron al mandatario las dificultades que debe enfrentar el sector ante la abrupta caída de la actividad económica, la pérdida de empleos y la suba de las tasas de interés que viene escalando sin pausa desde principios del año pasado. Este es el contexto que preocupa a Pymes comerciales, industriales y de servicios de todas las regiones del país que ven con enorme preocupación la falta de medidas concretas para revertir la caída de la demanda. Apenas como un paliativo puede interpretarse la decisión que comenzaron tomar algunas entidades de la banca pública en un intento por dar respuestas a la falta de financiamiento que padecen las Pymes, en un escenario que se agravó tras las elecciones primarias cuando el valor de la divisa norteamericana volvió a pegar un salto y la tasa de referencia trepó al 85 por ciento, un nivel que registra pocos antecedentes y que, obviamente, torna inviable cualquier negocio con inversión productiva.
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Cabe recordar que ya a fines del año pasado, distintos informes económicos alertaban sobre el rumbo económico de la administración Macri, señalando entonces que la política de apertura a las importaciones, la devaluación y las políticas tendientes a la contracción económica tanto en términos de gasto público como de política monetaria, estaban afectando negativamente al nivel de actividad económica y, en particular, a la industria. Al parecer, nadie en la Casa Rosada tomó nota de esas advertencias y fue así que fue necesario que se conociera el veredicto de las urnas en las elecciones primarias, con el resultado adverso para el Gobierno nacional, para que recién ahora se piense en atenuar el impacto de la crisis en las Pymes, mediante la propuesta de lanzar líneas especiales, a través de la banca pública, con el objeto de facilitar el acceso al financiamiento de capital de trabajo en un contexto de tasas muy altas. Así, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires, dos de los distritos que controla el oficialismo nacional, se planteó la necesidad de generar alternativas a través de bancos de capital público para sostener a las pequeñas y medianas empresas en un año difícil con una economía que no puede librarse de la recesión.
Vale la pena detenerse un momento en el informe de la consultora Analogías que ya el año pasado advertía sobre lo equivocado del programa económico del Gobierno nacional. En ese sentido, la consultora remarcaba que en un contexto de fuerte incertidumbre macroeconómica, las exorbitantes tasas de interés volvían inviable cualquier inversión productiva y no hacían más que incentivar la especulación financiera. Si bien temporariamente los desembolsos del Fondo Monetario Internacional y el nivel de la tasa de interés parecen haber contenido el tipo de cambio, esta ancla no es sostenible en el tiempo, por lo que se apuesta a la recesión de la actividad económica para frenar el drenaje de divisas. Sin embargo, los movimientos especulativos siguen siendo una amenaza para esta supuesta paz cambiaria, agregaba el informe. A esta altura de los acontecimientos no quedan dudas de que las altas tasas de interés establecidas por el Banco Central provocan un enorme daño a pequeñas y medianas empresas de todo el país. No debe sorprender a nadie que el empecinamiento que mostró el Gobierno a lo largo de este año para mantener un rumbo equivocado de la economía se haya traducido en el cierre de fábricas y en el aumento de empresas que, agobiadas también por la presión tributaria, se vieron obligadas a ingresar en procedimientos preventivos de crisis.
Uno de los principales desafíos de la próxima gestión nacional, sea quien fuere el mandatario que resulte electo, será recuperar el tejido productivo, apuntalando el trabajo de las pequeñas y medianas empresas con medidas que permitan retomar la senda del crecimiento.










