Publicidad
Pergamino
La Opinión Online
LO CampoLO Sports
BuscaLOLO365
Pergamino

La ilegalidad que llega a la compra y venta de productos alimentarios

14 de enero de 2018 a las 12:00 a. m.
La ilegalidad que llega a la compra y venta de productos alimentarios
'' La informalidad ha llegado a los sectores alimentarios. La Cámara de Alimentarios recibe numerosos reclamos. (ARCHIVO LA OPINION)

“El comercio informal se da y muchísimo en nuestra ciudad. Tenemos innumerable cantidad de reclamos, comerciantes muy enojados por la falta de control”, afirmó el presidente de la Cámara de Alimentarios, Nelson Figueredo.


En la comercialización de productos alimenticios también se da la informalidad. La misma es visible con negocios pequeños que no están habilitados o en la venta por las redes sociales de diferentes tipos de alimentos.

Publicidad

Nelson Figueredo es el presidente de la Cámara de Alimentarios de Pergamino. En primera persona da cuenta de los múltiples reclamos que recibe de parte de sus asociados.

“El comercio informal se da y muchísimo en nuestra ciudad. Tenemos innumerable cantidad de reclamos, comerciantes muy enojados por la falta de control que existe hacia el comercio informal. Es notoria la falta de control municipal, falta de control de la Afip y de Arba en un momento en el que no es nada barato tener un comercio habilitado y cumplir con todas las obligaciones que emanan de los reglamentos”, asegura el presidente de la CAP.

Publicidad

Otra queja habitual es que los controles que sí se ejercen recaen justamente en los que están debidamente inscriptos en su actividad. Los visibles e identificados tributariamente son visitados con periodicidad; en cambio los que están totalmente al margen de la ley escapan al ojo del Estado en todas sus formas. Como corolario, resulta doblemente redituable la clandestinidad.

Controles bromatológicos

Publicidad

Todos los meses los inspectores del Municipio asisten los comercios alimentarios  para hacer la inspección bromatológica correspondiente. Estas inspecciones son de rutina y, según Figueredo, “está muy bien que se realicen”. Lo que a su criterio no está bien es “que esos mismos controles no se lleven adelante en los comercios que ni siquiera están habilitados y trabajan en la informalidad total”.

Tendencia que crece

Publicidad

Los comercios informales que existen perjudican  a aquellos comerciantes que están formalmente instalados a tal punto que “muchos de éstos han decidido darse de baja de la formalidad y pasar a trabajar en la informalidad total. Este comportamiento ha venido acrecentándose en Pergamino sobre todo en el último año. Lo que resulta incomprensible es que los comercios informales, en muchas oportunidades, no están escondidos o son pequeños sino que tienen grandes negocios en espacios muy visibles como en las avenidas”.

En la gastronomía

Publicidad

Durante la entrevista, Figueredo afirmó que también registran múltiples reclamos por los lugares callejeros en los que se comercializa comida. “No sé si esos puestos callejeros pagan algo pero no creo que se les exija tanto como a un restaurante que deben cumplir con la Ley Antisiniestral, la Ley Sanitaria y cumplimentar numerosas obligaciones que estamos de acuerdo en que se exijan pero en lo que no podemos estar de acuerdo es en que exista la competencia desleal. En Pergamino hay restaurantes  que tuvieron que pagar una fortuna para lograr una habilitación y tienen enfrente un carrito vendiendo los mismos productos a menor costo generando una competencia desleal terrible ya que el carrito no tiene que hacer frente a los gastos que hacen los restaurantes; además son esos mismos carritos los que no cuentan con las mínimas condiciones sanitarias ni de seguridad”, afirmó el consultado.

Injusticias

Por último, Figueredo afirmó que en el ámbito comercial “están ocurriendo muchas injusticias por faltas de controles y de sanciones a los que no cumplen con la ley. La economía se está tornando cada vez más informal. Sabemos de muchas personas que vienen a vender a Pergamino porque no hay controles, y esto es visible últimamente con los manteros que se instalan en la Peatonal, y que no precisamente son artesanos”.

La voz de María Rosa

Publicidad

María Rosa es una de las tantas comerciantes del rubro alimentario que posee un almacén en un barrio pergaminense. Dice estar cansada de reclamar más controles y quiso explicar a LA OPINION su situación, que es la de realidad de todos sus colegas, imperceptible quizás para la mayoría de los consumidores.

“A los comerciantes formales nos solicitan el cumplimiento de muchísimas normas, incluso he llegado a tener dos controles bromatológicos en una misma semana, además de la licencia del Reba, el registro de fumigación que debemos hacer todos los meses y que tiene un valor de 800 pesos. Estoy de acuerdo con todos los controles que realizan pero pido que la ley sea pareja para todos y que los controles alcancen a todos”, solicitó ofuscada María  Rosa.

Complicidades

Cada comerciante que comercializa bebidas alcohólicas debe tener una licencia emitida por el Registro Especial de Bebidas Alcohólicas. Una de las problemáticas que los comerciantes advierten, de acuerdo con lo expuesto por la entrevistada, es que “otros comerciantes que no tienen Reba utilizan las licencias de quienes tenemos para comprar bebidas alcohólicas en los comercios mayoristas. El culpable es el mismo distribuidor que les permite comprar con licencias ajenas, total ellos están cumpliendo la ley ya que venden a alguien que tiene Reba aunque ese alguien no sea el verdadero portador de la licencia”.

Publicidad

Esta temática, preocupante por cierto, fue motivo de una reunión hace algunos años con los concejales aunque no se llegó a una respuesta concreta al respecto.

Libretas sanitarias

La actualización de las libertas sanitarias de quienes atienden el comercio alimentario es otra cuestión que genera resquemores entres los comerciantes. “Tenemos que ir dos veces por año a renovar la libreta aanitaria y debemos hacernos análisis de sangre, placa de tórax, reacción de Huddleson y otros estudios, pagar por esa actualización y debemos contabilizar que todos los análisis los debemos hacer antes de abrir las puertas de nuestros comercios”.

De más está decir que quien cocina y vende desde su casa, por pedidos telefónicos, no es alcanzado por estas obligaciones. Pero del mismo modo que se ve “beneficiado”, quien consume es un perjudicado por la ausencia de garantías sobre la salubridad del producto.

Solo en términos monetarios, la diferencia en el margen de ganancia entre unos y otros es grande y va en detrimento de la economía de todos

Baja rentabilidad

Por otro lado los comerciantes que cumplen con todas las de la ley deben abonar numerosos impuestos, un contador que lleven sus cuentas y todo esto reduce la rentabilidad que puede generar el comercio. “Nosotros tenemos que hacer frente a todos los impuestos, incluso los municipales, afrontar los gastos de fumigación, los controles bromatológicos mientras que los comerciantes informales abren una ventana o el garaje de su casa, venden milanesas, empanadas y nadie los controla”, enfatizó la consultada.

Afirmando que “el sol sale para todos pero la ley también debe ser la misma para todos”, la comerciante con más de 32 años de experiencia indicó que deben existir controles sobre los que están en infracción. “En mi barrio hay muchos comerciantes que están en condiciones informales, algunos de ellos están mucho tiempo sin habilitación y cuando por fin ponen en regla todo no pueden subsistir porque no es fácil llevar un negocio adelante cumpliendo todas las reglamentaciones y encima obtener un rédito económico que cada vez es más bajo”.

WhatsAppXFacebook

Comentarios

🔓

Desbloqueá los comentarios

Hacete socio LO365 y sumate a la conversación.

Cargando comentarios...