La feligresía renovó su devoción por la Virgen de la Merced

Numerosos ciudadanos participaron de la procesión en honor a la patrona de Pergamino. La celebración de la Eucaristía fue oficiada por el obispo emérito Héctor Cardelli. Durante la peregrinación, los fieles veneraron a María con cantos de alabanzas y salutaciones.
El domingo pasado la ciudad se vistió de fiesta ya que se celebró el Día de Nuestra Señora de la Merced, patrona de la ciudad y del Partido de Pergamino.
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Por este motivo los pergaminenses se congregaron en torno al templo para expresar a María la devoción y el amor que despierta en cada uno de los feligreses.
La culminación de la novena efectuada a la Virgen se dio con una marcha de antorchas, desde San Nicolás y Avenida de Mayo hasta el templo, a la medianoche, momento en que la Virgen salió a saludar a los feligreses al son del repiqueteo de campanas.
El cronograma de actividades del domingo comenzó desde temprano ya que a las 8:00, se ofreció la primera misa que fue transmitida en vivo por Radio Mon. Luego, a las 11:00, se ofició otra de la que participaron los niños que asisten a la catequesis.
A las 16:00, se llevó a cabo la solemne procesión por la ciudad con la sagrada imagen de la Virgen. Como hace algunos años y con el objetivo de que las comunidades religiosas de los templos de la ciudad participen activamente en la fiesta de la patrona, la caminata partió desde la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, Italia al 2100, para llegar al templo principal de Pergamino. Allí, en el altar el exobispo de la Diócesis de San Nicolás, monseñor Héctor Cardelli, ofició la misa que fue concelebrada por el párroco de la Merced, Carlos Miri.
Por otra parte, a las 19:30, se ofició la última celebración de la Eucaristía.
Protectora de la ciudad
Fieles y devotos de distintos puntos de la ciudad se congregaron en la soleada tarde del domingo en las puertas de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, ubicada en el barrio Centenario. Minutos después de las 16:00, la imagen de la Merced, trasladada en un carromato de la agrupación tradicionalista el Fortín, encabezó la peregrinación. En ese momento la feligresía toda empezó a saludar a la Santa Protectora de la ciudad. Agitando sus pañuelos y al compás de cánticos evangélicos, los cristianos expresaron su devoción y amor a María.
La procesión fue presidida por un grupo de monaguillos. Junto a ellos peregrinaban los párrocos de las distintas Iglesias. La imagen de la Virgen fue acompañada por los fieles de la ciudad quienes emprendieron la caminata por Italia y luego Merced hasta llegar al templo.
Durante la procesión los ciudadanos presentaron a la Virgen cuantiosas intenciones, también se expusieron reflexiones en torno al lema “María de la Merced anímanos a ser comunidad”, y entonaron diversos cantos en homenaje a la Madre del Salvador.
Santa Misa
Luego de la recorrida la Virgen fue entronizada en un altar preparado especialmente para la ocasión en el Templo, en donde se ubicaron los elementos para concretar la celebración de la Eucaristía.
La llegada de la Virgen a las escalinatas fue uno de los momentos más emotivos ya que los ciudadanos agitaron sus pañuelos reverenciando a la protectora de nuestro medio, gesto que acompañaron al compás de cantos de alabanza.
Las grandes dimensiones del templo fueron copadas por cientos de fieles dispuestos a participar del encuentro eucarístico. La misa fue presidida por el obispo emérito, monseñor Héctor Cardelli y concelebrada por el párroco de la Merced Carlos Miri.
Luego de las lecturas de los escritos bíblicos correspondientes a la fecha, monseñor expresó palabras alusivas a la jornada religiosa en honor a la Virgen.
Luego de la celebración de la misa los fieles emprendieron el regreso. Cada uno llevaba en sus corazones la felicidad que María supo imponer en en ellos.
















