La construcción en baja: Pergamino no escapa a las estadísticas y se ve resentida la actividad

La compleja realidad que atraviesa el sector hace que quede trunco su efecto multiplicador en otros rubros. El empleo cayó a su peor nivel histórico. No obstante, los referentes consultados aseguraron que en ningún momento del año se quedaron sin trabajo, solo que antes atendían a más de un cliente en simultáneo. Es la cuantía y dimensión de los emprendimientos lo que ha caído en nuestra ciudad.
DE LA REDACCION. La actividad madre, como suele llamarse a la construcción, denota signos de desmoronamiento desde que se inició el año. Las estadísticas no han sido favorables desde ese momento y todavía sigue sin verse cercano ese horizonte que les marca a los operadores del ramo el punto de equilibrio. Por el momento, la tendencia es a la baja, con momentos de remonte de unos pocos porcentuales.
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La compleja realidad que atraviesa el sector hace que quede trunco el efecto multiplicador tan reconocido de la construcción y así llegamos a un escenario en que el empleo en el rubro cayó a su peor nivel histórico nacional en una década, tras descender más de 20 por ciento, de acuerdo con lo indicado por las estadísticas. Además, como consecuencia, se desaceleró la venta de materiales para la construcción.
Los números realizados por el Indec y por consultoras que midieron la actividad no son alentadores y las bajas en la dinámica de trabajo se hacen sentir en todos los rincones del territorio nacional.
A simple vista, Pergamino pareciera ser una excepción, toda vez que al recorrer las calles, el ciudadano puede chocarse con bolsones de arena, andamios, cuadrillas de albañiles y camiones cargados de materiales a toda hora. Pero en una conversación mano a mano con referentes del sector, aparece una explicación que explica esta postal cotidiana: las obras en marcha son pequeñas, no emplean demasiada mano de obra y revisten corto plazo de ocupación. En este contexto, hay corralones y cuadrillas que trabajan fluidamente, otros que registran menos caudal y otros que se sostienen con seria dificultad.
Trabajo hay, pero menos
LA OPINION dialogó con algunos constructores y realizó un sondeo entre los llamados comúnmente corralones de venta de materiales para la construcción.
Para todos, incluso los que no se quejan porque están trabajando bien, el ramo no está pasando un buen momento.
En simple palabras, los albañiles y constructores consultados aseguraron que en ningún momento se quedaron sin trabajo. No obstante estableciendo una comparación con 2015, la actividad advirtió una significativa baja. Mientras antes trabajaban en más de dos emprendimientos en simultáneo, debiendo para ello tomar más peones, hoy se bastan con una cuadrilla.
Notoria retracción
Uno de los contratistas entrevistados por el Diario, Leo Illoa, manifestó: Trabajo tuvimos durante el año pero se nota que hay una caída en la actividad, sobre todo en los últimos dos meses en que registramos una retracción. Asimismo afirmó que la baja en la actividad es notoria ya que no se trabaja en los mismos niveles en que estábamos trabajando años anteriores cuando la construcción estaba en su esplendor. En esos momentos se trabajaba un montón sobre todo con las construcciones que se realizaban gracias al Procrear.
Alguna vez planteamos desde LA OPINION que la variante del Procrear propuesta por el Gobierno para comprar viviendas en lugar de construirlas iba a tener este correlato. Y finalmente, se ha decidido retomar la idea de la gestión Kirchner, volviendo la versión original del crédito que era para adquisición de lote, construcción y/o ampliación de viviendas. Pero eso sucederá recién el año entrante por lo que ahora se viven los efectos negativos de aquella primera decisión.
Afinando el lápiz
La merma en la actividad es notoria específicamente en las bajas de empleados que se registran habida cuenta que la cantidad de compromisos laborales contraídos por la mayor parte de los constructores no son suficientes para emplear a una importante cantidad de albañiles. En este sentido el constructor Illoa indicó: El año pasado éramos un equipo de siete personas trabajando mientras que ahora somos cuatro. Está muy tranquilo el panorama.
Si bien el costo de la construcción aumentó, a la hora de hacer cotizaciones los referentes del sector deben ser cautelosos ya que hay mucha mano de obra desocupada que elaboran presupuestos con valores por debajo de la media. En muchas oportunidades tenemos que resignar algo de nuestra ganancia para agarrar trabajo, afirmó.
Fuerte caída
Por su parte, otro referente del sector, Javier Monastra, explicó cómo cambió su situación: En la finalización del año pasado tenía gente subcontratada, es decir, contratistas con su equipo de albañiles. En esa época empleaba a alrededor de 30 personas en total. En el inicio de 2016 y hasta mediados de años de esas 30 personas solo quedaron cuatro, número que se incrementó un poquito, a ocho personas, desde julio hasta la fecha, cuando advertimos una leve reactivación.
Monastra aseguró, sobre la base de este indicador tan real: Fue muy fuerte la caída en la actividad.
Generoso Procrear
A la hora de pensar en el movimiento de la construcción, los referentes entrevistados calificaron como muy importante la dinámica que generaba el Procrear. El crédito para la construcción de viviendas del Procrear dotó de un buen movimiento a la actividad pero este año, con las nuevas disposiciones, se paralizó y además los nuevos créditos hipotecarios no son tan buenos como se dice; primero porque instan a comprar la vivienda construida y segundo por lo difícil que es cumplimentar las condiciones que solicitan. No obstante muchas buenas expectativas están puestas en las próximas construcciones que se lleven adelante en los más de 400 lotes ubicados en la zona sur de la ciudad y que forman parte de una camada de beneficiarios del anterior plan. Son varias las consultas que estamos recibiendo de parte de los beneficiarios, esto nos motiva, agregó Monastra.
Ante la consulta sobre de si tuvieron que resignar ganancias para no perder trabajo, el consultado dijo: Hemos tenido que acomodar los precios para captar la atención del cliente y así no perder trabajo.
Trabajos chicos
Otra de las voces obtenidas para la confección de este informe es la de Mauricio Carbonazzo, quien hizo hincapié en que las mermas en la actividad se registran desde 2015. Las bajas en la actividad se vienen registrando desde el año pasado, así y todo yo he tenido trabajo durante este año. Lo que sí es para destacar que no se advierte el mismo caudal de obras de años anteriores, como 2013 y 2014 en los que la construcción privada estuvo en la cresta de la ola. En mi caso particular considero que en 2015 la merma se notó más que durante este año, indicó Mauricio.
Un dato a tener en cuenta es que las obras pequeñas, es decir de remodelación o ampliación, son las más numerosas por estos meses mientras que las menos son las construcciones grandes como la edificación de una vivienda. Hay mucho trabajo chico, arreglo de veredas, ampliaciones, reparaciones mientras que las obras grandes, de construcciones de viviendas se están realizando en su mayoría en los countries, donde el caudal de dinero proviene de la clase media alta ya que la clase media se ha visto un poco limitada para construir porque este año el Procrear favoreció al sector inmobiliario, explicó Carbonazzo.
Como es habitual la variable de ajuste ante los períodos de crisis son los trabajadores. El constructor consultado no es la excepción ya que afirmó que antes trabajaba con 20 empleados y ahora con 10.
La industria madre que no logra levantar la cabeza
La construcción es considerada como la actividad madre ya que reactiva múltiples labores que intervienen en las diferentes obras que emprende el sector.
La industria de la construcción influye y tiene directa repercusión en cuantiosos rubros tales como talleres metalúrgicos, madereras, corralones, pinturerías, fábrica de amoblamientos de cocina, sanitaristas, electricistas, etcétera. Todos ellos se benefician con cada emprendimiento constructivo que se gesta.
Además la construcción es considerada uno de los rubros más seguros a la hora de invertir ya que no pierde su valor, al contrario, en muchas oportunidades, lo multiplica. Por este motivo quien dispone de ahorros y busca colocarlo en un sitio que le garantice el sostenimiento de ese valor y la obtención de algún beneficio con el tiempo debe inclinarse por efectuar su inversión en ladrillos.
El desarrollo económico de cada país no puede concebirse sin la evolución de la industria de la construcción y viceversa. Por ello el progreso de esta industria está ligado a los vaivenes económicos. Solo así se puede entender la estrecha correlación entre ambos. Por este motivo la industria ha experimentado grandes períodos de bonanza pero también ha sufrido los golpes de las diversas crisis que ha atravesado el país. Y hoy la construcción ha registrado bajas históricas en la actividad que deja a miles y miles de obreros, en todo el territorio nacional, sin fuente de trabajo.
La actividad ha tocado fondo y ahora es tiempo de que la situación se empiece a revertir por ello es necesario que se generen cambios que permitan su crecimiento.
Es fundamental que el Gobierno nacional sea el principal impulsor de un mejoramiento, aplicando los mecanismos a través de lo que encauce una parte de la economía hacia la reactivación del sector.
En rojo: la situación de los corralones
La caída de la construcción golpea fuerte al comercio del ramo: corralones, casas de aberturas, sanitarios, madereras y todo lo que tenga que ver con montar un inmueble.
Por un sondeo realizado por algunos negocios de la ciudad, LA OPINION pudo saber que durante el año se sintió muy fuerte la merma de transacciones.
Hay varios factores que desalientan las inversiones, entre ellas, el alto costo de la mano de obra, el salario que no alcanza porque la inflación se siente fuerte en los bolsillos, la dificultad para acceder al crédito (especialmente por las variables anteriores) y el hecho de que la entrada más accesible, el Procrear, en este último año no haya sido para construir sino para la compra de viviendas. A esto se suma el aumento de más del 30 por ciento en los costos de los materiales para la construcción.
La mayor parte de los comercios consultados hicieron referencia a una caída significativa de los niveles de ventas durante 2016 mientras que los menos manifestaron que se sostuvieron en las cifras de años anteriores. Nadie acusó una mejora.
Mercado inestable
Desde la mayor parte de los corralones destacaron la caída de las ventas. Las bajas en los niveles de ventas han sido caóticas, de todos modos la retracción viene desde el año pasado y se profundizó durante este año. Reina la inestabilidad porque en algunos meses crece algunos puntos porcentuales mientras que otros decrece, aclararon desde un comercio.
En porcentual
Referentes de otro corralón pergaminense aseguraron que las ventas venían en baja, repuntaron en julio y agosto y luego volvieron a caer. Estimamos una baja en los niveles de ventas cercano al 40 por ciento en lo que va del año, afirmaron los consultados y graficaron el cuadro de situación: La mayor parte de los días de la semana, los empleados nos miramos la cara uno al otro, hay poco trabajo que hacer.
El aumento de los precios es dispar ya que algunos de los materiales se cotizan en dólares, por ende el valor se modifica con la variación de la divisa.
La financiación con las tarjetas de crédito, específicamente, los programas Ahora 12 y Ahora 18 han sido beneficiosos para el sector. No obstante en algunos casos se da que los usuarios tienen la tarjeta saturada porque también la utilizan para realizar otras compras, según comentaron los vendedores.
Esperando el cambio
En uno de los corralones consultados, el panorama se plantea oscuro: Estamos consumiendo el stock que teníamos porque el dinero no nos alcanza para reponer el material. Este año, después de muchos, tuvimos un balance que dio pérdida, un hecho histórico para nosotros, expresó el entrevistado.
La descripción de la situación por parte de un colega suyo fue igual de alarmante: El parate es muy grande y deber revertirse en el menor tiempo posible porque si no puede ser muy perjudicial para el sector. Todos esperamos que esta situación mejore, los proveedores nos dicen lo mismo, están todos a la expectativa de ver qué ocurre el próximo año.




















