Kaly Espósito: “Tocar acá me va a traer los mismos recuerdos que a toda la gente”

Fue muy conocido en Pergamino como baterista de Los Vikings, tocó y grabó para Julia Zenko, Sandro, Cacho Castaña, Roberto Galán, María Marta Serra Lima, Silvestre, Cris Manzano y Rubén Amado. También formó parte de la orquesta del programa de Roberto Galán. Sin embargo. sigue siendo aquel muchacho que se crió en el barrio Desiderio de la Fuente y que soñaba con ser hippie.
DE LA REDACCION.Kaly Espósito (66) es un músico pergaminense radicado desde hace 35 años en San Fernando, donde formó un hogar con María del Carmen Ferreyra, también pergaminense, y tuvo un hijo, Pablo (32), hoy disfruta de la música con amigos y de su negocio, una casa de venta de artículos musicales ubicada en pleno centro de esa localidad del Gran Buenos Aires.
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Siempre estamos volviendo a Pergamino, dijo en diálogo con LA OPINION, al tiempo que comentó que en la actualidad integra una nueva formación junto a músicos de nuestra ciudad, entre ellos el saxofonista Alberto Bianco, al que conoce desde hace 32 años.
Alberto viene con un proyecto de hacer un grupo para interpretar música de los 70. Cuando elegimos los temas pensamos en el gusto nuestro pero también en la gente. Cuando estaba en Los Vikings éramos más irreverentes porque tocábamos temas de Los Rolling Stones en Fontezuela, cuando la gente esperaba que tocáramos paso doble.
La banda, que debutará próximamente, está integrada además por Eduardo Cruz, José Luis Amigó, Bocha Uribe, Hugo Pollarolo y Julio Torrado. Con la participación en coros de dos voces femeninas: Irupé Cruz e Inés Torrado.
Para mí tocar con esta banda es copado porque venir a tocar acá me va a traer los mismos recuerdos que a la gente al escuchar temas como La Balsa o Sobre un vidrio mojado, que tocaba con Los Vikings, puntualizó.
Sus comienzos
De tanto golpear sobre la mesa, un día un amigo me dijo: tenés que aprender batería, te voy a conseguir un profesor. Ese profesor fue Lito Carrera y jugaba al basquetbol en Comunicaciones. Nunca más lo vi.
El me prestó la batería y la armé en casa. Un día pasó uno de los hermanos Moran y me invitó a tocar, aunque después de un show me echó. Me quería matar comentó Espósito y siguió relatando su historia Luego de esa experiencia me fui a Buenos Aires, me compré una batería y me puse a estudiar. Un buen día estaba en la tribuna del Club Sirio mirando un partido con una amiga cuando se acercó Raúl Marina, bajista de Los Vikings y me invitó a hacer una prueba.
Debuté el 15 de febrero de 1969 en Pergamino y en Rojas. Tuve dos shows en la misma noche. Lo tengo muy presente porque fue el día que se casó mi hermana y no fui a la fiesta, me creía Ringo Starr comentó Kaly Espósito entre risas después empezamos a tocar en todos lados: Gimnasia, Douglas, Comunicaciones, Arrecifes, etcétera.
Además de Kaly integraban Los Vikings los hermanos Aguilar Ortiz, Raúl Marina y también pasaron por la banda Claudio Dalmasso, Cato Cacciatore y Héctor Giotti.
Mi ídolo era Roberto Veros, baterista de Pepe Motta, sostuvo.
Una exitosa carrera
Un día andaba deambulando por calle San Nicolás como un hippie, con el pelo largo, calzado con zapatillas y vestido con un pantalón vaquero cuando Pepe Motta me vio y me invitó a tocar en Buenos Aires para Manolo Galván (cantautor español). Un ítem importante para tocar era saber leer música y yo había estudiado, aseguró Espósito.
Yo no sabía quién era Manolo Galván; a mí me gustaban los Rolling Stones, Los Beatles y Creedence, pero igual acepté. Resulta que en al escuchar un disco uno oye cosas que en vivo suenan de otra manera. Fui y me encontré con otra realidad: los ensayos, pruebas de sonido y shows eran distintos a lo que estaba acostumbrado con Los Vikings. Pero empecé a trabajar y me quedé allá. Tendría en ese entonces 28 años.
Acá en Pergamino yo estaba con Pepe (Motta) y con Rubén Aguilera del grupo Magia Negra. Rubén había hecho una buena carrera como arreglador y director y me tiraba algunos laburos para grabaciones y presentaciones en vivo.
Por entonces Kaly era propietario de un kiosco en Pergamino: Estaba orgulloso; me encantaba vender diarios -contó-. Tocaba en algunos cabarets, con bandas improvisadas, pero en realidad Los Vikings fueron lo más. Era bastante profesional lo que hacíamos y lo copiábamos mucho a Pepe porque él era un referente, recordó.
A través de Pepe Motta y Rubén Aguilera se fueron abriendo otras puertas tanto para grabar como para tocar en vivo. De las giras con Manolo Galván surgieron grabaciones con Julia Zenko, Sandro, Cacho Castaña, Roberto Galán, María Marta Serra Lima, Silvestre, Cris Manzano y Rubén Amado, y además perteneció a la orquesta estable del programa de Roberto Galán.
Sandro no sólo fue un gran músico sino también un gran tipo recordó-. Con Galán toqué mucho tiempo en Buenos Aires y en Rosario, en el programa de televisión Si lo sabe cante. Lo conocí cuando comíamos con él entre las grabaciones de los programas y me pareció un tipo fuera de serie. Cuando le dije que con una quincena de trabajo me había comprado un televisor color el tipo se puso muy contento, era muy humano.
En esa época tocaba también con Cacho Castaña, otro tipazo. Era muy amigo de los músicos. Iba a comer con nosotros a la pizzería más barata o al lugar más caro, sostuvo.
Las anécdotas se suceden una tras otra y a Kaly se le viene a la mente el recuerdo de cuando estudiaba con Horacio Droopy Gianello, baterista de Juan y Juan (dúo integrado por Juan Eduardo y Juan Marcelo en 1968). El me dejó el puesto de baterista en el dúo porque se iba con el grupo Arco Iris.
La primera vez que entré a una grabación paga fue para Silvestre. Entrás a grabar y te ponen la parte correspondiente, sabés que estás grabando Silvestre pero no sabés cómo va a cantar. Obviamente que nunca lo vi, dijo.
Un método de aprendizaje
Su pasión por la música y el instrumento lo impulsó también a crear dos métodos de aprendizaje de la batería que se venden en casas de música de todo el país. Yo laburaba para Casa Ricordi vendiendo libros, por eso dejé de tocar. Ricordi me pide que le haga un libro sobre aprendizaje de la batería. Lo hice y el método ya no es mío, es de Ricordi porque los derechos son de la casa, -relató-. Esto empezó durante una gira por Chile. Siempre escribía arreglos en papeles y un buen día me dice el bajista: ¿por qué no hacés un método?. Antes de esto le había enseñado a mi hijo Pablo de 5 años a leer música. Hoy tiene 32 años, toca y tiene su propia banda.
Actualidad
Aunque desde hace 15 años Kaly Espósito está abocado a su negocio, un comercio de venta de instrumentos musicales ubicado en pleno centro de San Fernando, nunca ha dejado de tocar.
En San Fernando integré una banda llamada La vieja banda con la que hicimos versiones de temas muy conocidos. Actualmente estoy haciendo folklore con un grupo que se llama Rumbos del tiempo cuya cantante es Andrea Figueroa Reyes, hija de Hernán. Tratamos de hacer algo parecido a lo que hacía el Chango Farías Gómez.
- ¿Qué música escuchás?
- No tengo mucho tiempo para escuchar música, pero me gustan Phil Collins, Pink Floyd, The Beatles y más acá Soda Estereo, Alejandro Lerner, Fito Páez y Charly García, entre otros.
















