Inspectores de Bromatología realizan controles en pescaderías de nuestra ciudad

¿Dónde compramos nuestros alimentos? ¿Cómo los conservamos? ¿Cómo los preparamos? son los interrogantes que viene planteando el área municipal de Bromatología durante los controles que se empezaron a llevar a cabo el lunes en distintos puntos de la ciudad donde se comercializan productos típicos que se consumen para la Semana Santa; en relación a esto es que se tienen en cuenta estas preguntas que son fundamentales para cuidar nuestra salud y prevenir las enfermedades transmitidas por los alimentos.
Durante esta época, "nuestro equipo refuerza los controles en pescaderías, panaderías y chocolaterías que venden productos que necesitan una manipulación correcta para evitar problemas", señaló este martes a la tarde Sabina Salvarezza, titular de Bromatología, durante una nota con el Diario dado que inspectores de esta dependencia concretaron varios operativos.
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"Hay que estar siempre atentos a las recomendaciones para la compra, manipulación y almacenamiento de huevos de chocolate, panificados y pescados y mariscos cuya demanda aumenta durante Semana Santa", explicó la funcionaria local.
Apuntan a la prevención
Aun cuando se trata de un producto sumamente beneficioso para el cuerpo humano por la riqueza de nutrientes y su origen natural como todo alimento no está ajeno a la amenaza que suponen las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA) y que constituyen un importante problema de salud a nivel mundial. “Estas enfermedades se producen por el consumo de agua o alimentos contaminados con microorganismos, parásitos o bien las sustancias tóxicas que estos producen; no estamos en condiciones en ninguna parte de Argentina de permitirnos sumar nuevos problemas sanitarios; así que debemos prevenir por todos los medios”, resaltó la funcionaria.
En relación con el pescado, uno de los alimentos más consumidos para con motivo de la tradición pascual, las infecciones e intoxicaciones aparecen como una intimidación cierta si no se atienden pautas de elaboración sujetas a determinadas precauciones.
Al momento de puntualizar los síntomas más comunes que presentan quienes padecen este tipo de enfermedades producidas por los alimentos, aparecen vómitos, dolores abdominales, diarrea y fiebre. También pueden presentarse síntomas neurológicos, ojos hinchados, dificultades renales y visión doble.
Al respecto, Salvarezza señaló que “estos síntomas pueden variar dependiendo de la cantidad de bacterias o toxinas presentes en el alimento, de la cantidad de alimento ingerido y del estado general de salud de la persona afectada, entre otros factores” y remarcó que “para las personas sanas la mayoría de las ETA son patologías pasajeras que sólo duran un par de días y sin ningún tipo de complicación, algo que no sucede con personas más susceptibles como los niños, los ancianos, las mujeres embarazadas o los que se encuentran enfermos, ya que en estos casos una enfermedad causada por un producto alimenticio en mal estado puede dejar secuelas más severas”.
Cuidarnos entre todos
Con la salvedad de que no sólo el pescado puede ser vehículo de determinados microorganismos que causen problemas en la salud de la población, por estos días la dieta de Semana Santa presenta la necesidad de prestar particular atención a la forma de cocción y uso de esta carne, sin desatender que en términos generales las pautas de manipulación deben ser cuidadas en cualquier tipo de alimento.
En este sentido, se destaca la importancia de preservar las cadenas de frío, por cuanto las bacterias que provocan muchas de las enfermedades transmitidas por los alimentos se reproducen en una amplia variedad de temperaturas, pero alcanzan su mayor capacidad reproductiva a temperaturas similares a las del cuerpo humano; lo que incrementa el riesgo de producir trastornos. “Cuando el producto se adquiere congelado es necesario cuidar que no se corte la cadena de frío, tener en cuenta que cuando el envase presenta escarcha es un indicador de que en algún momento se ha interrumpido y proceder a su descongelamiento dentro de la heladera y no a temperatura ambiente”, dijo la directora de Bromatología en el cierre de la entrevista.














