Publicidad
Pergamino
La Opinión Online
LO CampoLO Sports
BuscaLOLO365
Opinión

Hospital San José: el imperativo de establecer como prioridad la mejora de la salud pública

24 de abril de 2016 a las 12:00 a. m.

Como sucede cada vez que se produce un cambio, la asunción de nuevas autoridades en el Hospital Interzonal General de Agudos San José abre un marco de expectativas en torno a que por fin puedan llevarse a cabo las acciones tendientes a transformar al nosocomio en un centro que esté a la altura de las necesidades cada vez más imperiosas de la población de contar con una salud pública de calidad. Sin embargo, el contexto de crisis que atraviesan los establecimientos sanitarios que dependen del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, y del que el Hospital San José no es ajeno, sumado al daño estructural que parece haberle hecho la intromisión sistemática de la “mala política” en el funcionamiento hospitalario, condicionan seriamente la posibilidad de que estos objetivos puedan conseguirse en el corto plazo. 

Si bien es cierto que la asunción de la doctora Cecilia de Marco como directora ejecutiva del establecimiento fue fuertemente respaldada por la propia comunidad del nosocomio que la considera “un par”, no es menos real que existen incluso dentro de la propia estructura  quienes pretendiendo perpetuar su poder o instalarlo, están dispuestos a corroer las bases mismas del sistema para impedir cualquier transformación que se proponga radical. De un tiempo a esta parte han sufrido esta amenaza todas las administraciones hospitalarias. 

Publicidad

Un recorrido somero por la historia reciente da cuenta de gestiones que estuvieron sostenidas en pertenencias políticas particulares. A la gestión del doctor Esteban Stepanian le siguió la conducción por algunos defendida y por otros cuestionada del doctor Gerardo Monacci, un dirigente a quien la política “puso” y “sacó” del Hospital. Tras la amenaza de una posible intervención por parte de la cartera sanitaria, llegó a la dirección el doctor Juan Cichillitti, un profesional que aunque con un perfil más técnico se recostó en la conducción política del momento y siguió al pie de la letra los lineamientos del referente del espacio que lo instaló en ese lugar. El mismo líder que cuando irrumpió en la escena pública una carta enviada por un vecino desde los Estados Unidos desacreditando la gestión hospitalaria y poniendo en evidencia serias deficiencias que excedían a la competencia de un director, no dudó en quitarle el apoyo y el puesto sin ningún respaldo. Se inició entonces, la gestión del doctor Walter Gatón, médico que hace apenas un par de días se fue inmerso en un profundo desgaste político, salpicado por una serie de denuncias sobre supuestas irregularidades en la gestión, efectuadas por personas de la propia estructura del nosocomio, escudadas en perfiles de las redes sociales, y de las que nadie parece dar cuenta en la Justicia, que es el lugar donde deberían hacerse estas acusaciones. 

A la luz de esta descripción que no hace sino recorrer hitos de los acontecimientos recientes, queda en evidencia que de un lado y del otro del arco político local y provincial se visualiza el nosocomio como un bastión al que hay que manejar, porque desde allí se manejan voluntades. Como si aportara réditos conducir una estructura tan sensible como compleja, sin que nadie quiera quedarse afuera en ese juego. Lo lamentable es que muchas veces en ese afán se pierde de vista  el verdadero sentido de la existencia de un centro de salud de esta naturaleza que es la atención sanitaria de personas que de otro modo no tienen acceso al sistema.

Publicidad

A esto hay que sumarle que la salud pública en general atraviesa su momento más complejo. Hace apenas unos días la propia ministra Zulma Ortiz en una reunión mantenida con intendentes, secretarios de salud, directores de regiones sanitarias y directores de hospitales sinceró datos sobre la herencia recibida en la cartera que demuestran en qué medida está condicionado el funcionamiento de los establecimientos sanitarios por el mal manejo que ha hecho de los mismos la política. Deuda y negocios aparecen en la propia voz de la ministra sincerando una situación que alarma.

En este contexto los objetivos que se han trazado como prioritarios para el conjunto de los hospitales tienen que ver con corregir el rumbo y fortalecer algunos ejes, entre ellos el fortalecimiento del eje para mejorar la salud materno infantil, el trabajo articulado con los municipios y la intensificación de las políticas de formación de recursos humanos.

Publicidad

Para ello se necesita decisión, vocación de trabajo desinteresado y colaboración de todos los sectores. De los que manejan el Hospital y de quienes desearían manejarlo. Con una generosidad solo digna de los grandes líderes. Los del oficialismo y los de la oposición. En un escenario adverso para la salud pública, no puede haber tiempo para mezquindades en un sistema que colapsa ante falta de recursos y problemáticas sociales que se expresan en los escenarios de salud.

No puede haber ingenuidad al considerar que los hospitales públicos dependen de un organismo que es oficial y político como el Ministerio de Salud. Sin embargo, la política sanitaria no debe estar sujeta a las cuestiones partidarias nunca más porque eso condiciona el alcance de cualquier acción. 

Publicidad

En reiteradas oportunidades la falta de alineación entre el signo político provincial y local fueron puestos como  “excusa” para explicar algunas imposibilidades en la concreción de las grandes transformaciones que necesita el Hospital de Pergamino. No está muy lejos el recuerdo de líderes políticos que perteneciendo al entonces gobierno de turno se arrogaban el manejo del nosocomio y de sus directores como parte de su estructura partidaria y de construcción de poder.

Hoy ese escenario parece haber cambiado y la ansiada alineación política sucedió. No debe servir para lo mismo que se cuestionaba desde la vereda de enfrente. Los liderazgos políticos, del signo que sean,  deben ponerse esta vez al servicio de la gente para darles respuestas que no pueden esperar. La articulación del primer nivel de atención que corresponde al Municipio y el segundo nivel de atención que resuelve el Hospital deben ser una realidad. Salir del plano del discurso y sostenerse en la acción. Gobierne quien gobierne. Investigar las conductas de las que todos hablan en los pasillos y pocos denuncian en los canales oficiales es un imperativo si lo que se pretende es gestionar de verdad el principal efector de salud pública con el que cuenta la ciudad y que asiste en la alta complejidad a población de una amplia región.

Publicidad

El viernes en la asunción de las nuevas autoridades del Hospital San José el intendente municipal Javier Martínez se puso al frente del acto y le habló a la comunidad del nosocomio como un representante en la ciudad de la gobernadora María Eugenia Vidal. Eso no sucedió siempre. Sin embargo, este gesto político de acompañamiento explícito a la gestión hospitalaria debe ser utilizado para lo que corresponde: no para expresar la construcción de poder por el poder mismo, sino para poner al servicio de la gente esa vinculación cercana, esa coincidencia ideológica y una multiplicidad de herramientas para gestionar la salud de la mejor manera posible. 

De lo contrario se corre el riesgo de volver a cometer los mismos errores y fragmentar dando lugar a los detractores que, buscando su espacio de poder, no dudan en lesionar a  esta institución con consecuencias impredecibles.

El perfil de la doctora Cecilia de Marco, a quien acompañan en la gestión la doctora Martha Albornoz y los doctores Leandro Leit y Leonardo Vicente, aporta algunas garantías en relación a que la gestión hospitalaria pueda conducirse en términos sanitarios con menos condicionamientos de la política partidaria. El consenso que posee para iniciar su labor como directora ejecutiva resulta alentador. Sus primeras consideraciones en las que se definió a sí misma como “una militante de la salud pública” y el llamado que hizo a la propia comunidad hospitalaria a trabajar poniendo, “manos, corazón y mente” pensando en la comunidad de Pergamino y la región parecen marcar el signo del presente. El compromiso que todos los actores de la comunidad sean capaces de asumir en la custodia de esa premisa,  y el paso del tiempo señalarán si esa intención transita por el camino correcto.

WhatsAppXFacebook

Comentarios

🔓

Desbloqueá los comentarios

Hacete socio LO365 y sumate a la conversación.

Cargando comentarios...