Francisco, su accionar de fe a un año de haber asumido su Papado
Por el presbítero Miguel Angel Nadur Dalla.
Para la redacción de LA OPINION.
Las mas leidas de Importados
Impuestazo y devaluación: chau tecnología, seguridad y confort
Detuvieron a un joven tras el robo a un supermercado chino del barrio Centenario
María Martha Serra Lima vendrá el sábado “Con el alma”
El Taller de Música Pergamino en Florentino
Carlos Castagneto visitó nuestra ciudad y otorgó importantes beneficios económicos
Cinco innovaciones
La elección del Papa Francisco implicó un cúmulo de importantes innovaciones en la historia de la Iglesia, que pueden sintetizarse de la siguiente manera: Primera renuncia de un Papa al cargo vitalicio después de varios siglos; primer Papa americano; primer Papa argentino; primer Papa jesuita y primer Papa con el nombre de Francisco.
El “estilo” Francisco
Cuando aún quedaban resabios de la sorpresa por las innovaciones del nuevo pontificado, muy pronto comenzó a desgranarse, como las cuentas de un rosario, el “estilo Francisco”. Mantuvo la cruz pectoral que tenía como obispo y el lema de su episcopado, simplificó todo lo relativo a la vestimenta y a los atuendos que habitualmente engalanan al vicario de Cristo. Pagó la factura del hotel donde ingresó como cardenal y se quedó a vivir como pontífice desistiendo del palacio vaticano y trajo junto a sí a su predecesor. Comenzó a manifestarse con un lenguaje directo, cercano y espontáneo, y cuando tuvo oportunidad expresó su deseo de que los pobres del mundo tengan una rica atención pastoral.
Los “gestos” del Papa
La cercanía del Papa Francisco muy pronto se manifestó en gestos de ternura que todos comprendieron inmediatamente. Como el día que abrazó al niño que luego no quería desprenderse de él, la vez que abrazó al enfermo con rostro desfigurado; o cuando le llevó un sándwich al soldado de la Guardia Suiza que llevaba largas horas realizando la custodia del Papa; su participación en la fiesta de San Valentín, día de los enamorados; o el traslado en colectivo por Roma, como se ha visto en TV la semana pasada. No estuvo ausente como gesto su severidad cuando fustigó a un prelado con algún compromiso con la pedofilia diciéndole que no podía estar en la misa de acción de gracias celebrada en Santa María la Mayor, el día posterior a su elección.
El “efecto” Francisco
El modo de obrar del pontífice número 266 de la Iglesia llegó en instantes a un mundo conectado “on line” y pronto generó el “efecto Francisco” que comenzó a presentarse dando iniciativas y mostrando una Iglesia pobre, servicial y dispuesta a obrar por un mundo necesitado de cambios rotundos. Como un buen samaritano irrumpió en el ámbito de la alta política internacional en la ya muy prolongada guerra civil de Siria poniendo más que un granito de arena para evitar la invasión de occidente. El mundo se encontró de este modo con la clásica doctrina de la solidaridad de la Iglesia y el amor al prójimo, llevados a la práctica por el máximo conductor de la misma. Las principales revistas del mundo han puesto al Papa Francisco una o más veces en sus tapas.
Las frases del Papa
Con un lenguaje vinculado al lunfardo porteño, el Papa Francisco comenzó a pronunciar frases exhortativas llamadas a producir cambios en la Iglesia y en el mundo. La larga serie fue iniciada con la frase con la que comenzó su pontificado al ser electo: “Soy pecador pero acepto”; cuando se presentó ante el pueblo que lo aclamaba en la plaza, antes de su alocución, les dijo: “Recen por mí”. Luego tuvo una frecuencia de al menos una frase descollante cada semana. Para exhortar al amor fraterno, a los argentinos congregados en la catedral de Buenos Aires les dijo “Quiéranse, recen unos por otros, no se saquen el cuero”; y exhortando a la alegría le dijo al mundo “no quiero cristianos con cara de velorio”. A los sacerdotes les manifestó: “Quiero curas con olor a ovejas” y “no me gustan los curas con autos caros”. Promoviendo la evangelización, a los jóvenes y obispos argentinos congregados en una audiencia especial durante el Encuentro Mundial de Jóvenes de Brasil les pidió que “hagan lío” en las parroquias y en las diócesis. Para promover la coherencia entre fe y vida, el Papa Francisco dijo: “No licuen la fe”, y “no balconeen la vida, asúmanla”. Luego de expresar que “la Iglesia no puede ser una ONG más, manifestó “cómo me gustaría una Iglesia más pobre”.
Tres problemas
Al llegar al gobierno pontificio, el Papa Francisco, estaban a la espera de resolución tres problemas principales.
El funcionamiento de la curia romana. Los últimos 3 años del Papa Juan Pablo II, lo encontraron con su salud muy resentida, y por ello un tanto disminuida su capacidad de gobierno. Algo parecido ocurrió los últimos tiempos del Papa Benedicto, que finalmente renunció por falta de fuerzas físicas para desempeñar su oficio. Cuando la autoridad cúspide no puede ejercer plenamente su misión, siempre ocurre que los mandos intermedios toman atribuciones que suelen no obedecer a un criterio único. El Papa Francisco tomó una decidida acción de gobierno y en estas condiciones los subordinados alinearon su accionar al pensamiento oficial.
Pedofilia. Ante esta problemática distribuida en la geografía del mundo, el Santo Padre agravó las penas y buscó que no se evite la actuación de las autoridades civiles.
El “Banco Vaticano”. Aunque no se trata de un banco, el IOR (Instituto para las Obras Religiosas) originó no pocos problemas por diversos motivos, y también por estar exento de los controles ordinarios de las entidades bancarias. El Papa abordó esta temática formando dos comisiones: una de eclesiásticos y otra de técnicos laicos. El tema está pendiente de resolución, siendo una de las posibilidades la transformación del IOR en banco central del Estado Vaticano, el cierre del IOR, o su reforma.
Dos documentos
Al poco tiempo de asumir, completando lo que el Papa Benedicto XVI ya había redactado, puso su firma en la exhortación sobre la fe “Porta Fidei”, que dio marco adecuado a la clausura del Año de la Fe en noviembre 2013.
Ocupando el tiempo libre de las vacaciones de verano europeas de julio, el Papa se abocó a la redacción del documento “Evangeli Gaudium” (La alegría del Evangelio) que contiene un verdadero programa con las pautas fundamentales de lo que sería su pontificado y allí habla de “la crisis del compromiso comunitario” (capítulo II). Luego realiza todo un tratado sobre la urgencia de la evangelización y algunos detalles sobre el modo de llevar adelante la misma.
Gracias Señor
Por todo lo que el mundo ha recibido de este Papa líder, elevamos los brazos hacia el cielo, y al Dios y Padre bueno le decimos “Gracias Señor”. Así sea.
















