En memoria de Domingo Sarmiento, hoy se conmemora el Día del Maestro
Cada 11 de septiembre, a lo largo y ancho del territorio nacional, y en recuerdo del "padre del aula", se destaca la labor de los trabajadores de la enseñanza. Con motivo de la pandemia en nuestra ciudad no habrá acto oficial. La subsecretaria de Educación del Municipio saludó a través de un un comunicado a los educadores de Pergamino y la zona.

Hoy en el territorio argentino, los maestros celebran su día en memoria de Domingo Faustino Sarmiento, apodado "el padre del aula", fallecido el 11 de septiembre de 1888.
La efeméride, dedicada a los maestros, catedráticos y profesores del país, en esta oportunidad no tendrá acto oficial como habitualmente se concreta en la Plaza Merced por lo motivos relacionados a la pandemia que afecta al país y también al mundo.
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Desde la Subsecretaría de Educación de Pergamino se informó que no se realizará hoy ningún acto alusivo pero que sí se realizaron festejos en los ámbitos educativos municipales, que son los Centros de Desarrollo Comunitario (CDC) y Centros de Atención de la Primera Infancia (Capi).
Al reconocimiento por la labor que realizan día a día los educadores se sumaron los agradecimientos por los esfuerzos adicionales que implicó la contingencia por la pandemia de Covid, durante la cual los Centros no cerraron nunca sus puertas y se acompañó a los niños matriculados allí en la continuidad pedagógica junto a sus familias.
La labor docente
El Día del Maestro es una cele¬bración colectiva ya que implica a todos de algún modo. Todos han sido alumnos. Todos guardan en la memoria el nombre de algún maestro que los ayudó a descubrir el camino profesional.
Los maestros contagian la ilu¬sión por el saber desde temprana edad. Ponen la semilla de la curio¬sidad a través de pedagogías que van más allá del aula.
Los maestros deben ser re¬ferentes en una sociedad que actualmente no les da su sitio. El maestro es un referente de autoridad pero también es sinónimo de autoestima y de esperanza. Con su trabajo diario, consiguen despertar las ganas de aprender lo desconocido, indagar más sobre lo conocido y mejorar las aptitudes logradas. Dan herra¬mientas para adquirir hábitos de estudio, fomentan el amor por la lectura, proponen dinámicas para el trabajo en equipo y acompañan con su paciencia infinita.
Los verdaderos maestros creen de un modo incondicional en los alumnos. Son conscientes de que cada ser humano es único e irrepetible. Por tanto, fomentan la atención a la diversidad.
Breve biografía
Sarmiento nació en San Juan el 15 de febrero de 1811. Fue político, escritor, docente, periodista y militar. Fue gobernador de su provincia natal entre 1862 y 1864; presidente de la Nación entre 1868 y 1874; senador nacional por su provincia entre 1874 y 1879 y ministro del Interior en 1879.
Su mayor legado fue su lucha por la educación y la cultura de su pueblo. Mientras fue gober¬nador decretó la ley de enseñanza obligatoria primaria; como jefe de Estado logró triplicar la población escolar (de 30 mil a 100 mil alumnos), además de crear nu¬merosos establecimientos educa¬tivos, no solo escuelas primarias sino espacios como la Academia de Ciencias, la Universidad Na¬cional de San Juan, la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, la Biblioteca Nacional de Maestros, el Observatorio Astronómico de Córdoba, entre otros.
Antes, en su primer exilio a Chile (se fue del país por su opo¬sición a Rosas y al caudillo riojano Facundo Quiroga), Sarmiento organizó la primera escuela del magisterio de Sudamérica.
Además, fue un notable perio¬dista. Escribió en El Mercurio de Valparaíso, en el Progreso de San¬tiago (en el país trasandino) y en el Zonda de San Juan (periódico que fundó él mismo). Facundo, Recuerdo de Provincia, Vida de Dominguito, De la Educación Popular y Método de Escritura Gradual, son algunas de sus obras literarias.
Afectado por una insuficien¬cia cardiovascular y bronquial, Sarmiento viajó a Paraguay tras las recomendaciones médicas de alejarse de Buenos Aires para evitar el frío invernal. El 11 de septiembre de 1888, falleció en Asunción tan pobre como había nacido. Hoy sus restos descansan en el Cementerio de la Recoleta.
Educadores Jubilados
Desde la comisión directiva de la Asociación de Educadores Jubilados de Pergamino enviaron a nuestra Redacción una nota alusiva a la fecha, centrada en la figura de Sarmiento, bajo el título "Educar al Soberano".
"En este 11 de setiembre de 2021 es más imperioso que nunca poner en valor la figura de Don Domingo Faustino Sarmiento, 'esforzado paladín de la cultura nacional'.
"El ilustre sanjuanino, de voluntad de hierro y certeras intuiciones, con rasgos de valentía, honradez y pasión por el bien, se forjó en una pobreza digna y fuerte, con los valores recibidos de su padre y de doña Paula, su estoica madre, que infundió en la sangre predestinada del hijo la firmeza, la abnegación y tenacidad de los elegidos.
"Lector apasionado e incansable, fundó escuelas y él mismo enseñó desde muy joven a los vecinos, en general mayores que él. Editó el Periódico El Zonda, a partir del 20 de Julio de 1839 como 'un medio de instrucción y mejora social, vehículo del comercio, las artes y las ciencias, canal que derramase las luces en que nos aventajan otros pueblos así como discreta censura a abusos y costumbres'.
"Cuando, por razones políticas, se exilió en Chile, en la Piedra de Los Andes escribió: 'Bárbaros, las ideas no se matan'. En Chile fue maestro, capataz de las minas, aprendió inglés. En 1842, como director de la Escuela Normal de Preceptores se le encomendó su organización. Fue así fundador de la Primera Escuela para Maestros de América Latina. El gobernador Mont lo envió a Europa a estudiar la Educación Popular. Allí, afianzó sus saberes pedagógicos, se relacionó con grandes figuras del pensamiento, la ciencia y la política, entre ellas al Papa Pío IX. En Nueva York conoció a Horacio Mann, gestor de la educación común en Estados Unidos como Sarmiento en Chile y Argentina.
Regresó en 1848, se casó con la viuda doña Benítez Martínez Pastoriza, quien tenía un hijo que Sarmiento amó como propio y fue el famoso Dominguito, caído en plena juventud en Curupaití.
"En 1849, estableció una moderna imprenta donde publicó sus "Viajes por Europa, Africa y América", de corte literario; "Educación Popular", verdadera enciclopedia sobre la materia: 'que el país se organice en sociedades de escuelas primarias, que la prensa edifique y no destruya, que el pueblo y gobierno se den un abrazo a la puerta de las Escuelas fundadas bajo el sistema de educación pública común'. Chile fue, a partir de esto, el primer país americano que, en el Siglo XIX, tuvo un verdadero sistema de educación pública común.
"Ya en nuestro país formó parte del Ejército Grande. Como diputado de la Legislatura creó El Monitor de Educación Común, órgano para las escuelas de la provincia; fue redactor de El Nacional, el más importante de la época; miembro del Consejo de Estado de la Provincia de de Buenos Aires, director General de Escuelas y diputado provincial. Además fue diputado Constituyente a la Convención para la Reforma de la Constitución Nacional, en Santa Fe. Gobernador de San Juan en 1862, con una gestión extraordinaria que dejó inconclusa para ir como embajador ante Chile, Perú y Estados Unidos.
"Estando en Estados Unidos, en ocasión de las elecciones presidenciales fue propuesto como candidato; dejó Estados Unidos en julio de 1868 y cuando arribó a Rio de Janeiro se enteró que había sido elegido presidente. Asumió el 12 de octubre de 1868. En 1869, ordenó el Primer Censo Nacional (1.736.702 habitantes). En 1874 llega a decir: "En ferrocarriles, líneas telegráficas y caminos, nuestro país marcha a la vanguardia de esta parte de América".
"Su labor en medio de obstáculos y dificultades, entre ellas la terrible epidemia de la fiebre amarilla en 1871, enconada oposición política y la revolución del general Mitre en 1874, hizo realidad aquel discurso-programa, pronunciado el 4 de julio de 1867 en París, ante un selecto conjunto de amigos argentinos. Proféticamente dijo: 'Intereses más graves requerirán que nuestro país ponga en ejercicio cuanta inteligencia haya atesorado, cualesquiera sean nuestros errores, cualesquiera las dificultades que hayan de atravesar la generación presente, dentro de dos siglos, dentro de mil, al extremo de América descargarán sus aguas en el océano los ríos Paraná y Uruguay, la pampa se extenderá desde sus costas hasta las faldas majestuosas de los Andes. Una Nación ha de cubrir tan vasta superficie y es deber nuestro, es desde ahora y por siempre, propender a que se llame Argentina, que sea República y próspera, civilizada y fuerte, mansión de hombres felices y libres que se cuenten por millones. Necesitamos acelerar ese movimiento, realizar el programa de la providencia, responder dignamente al llamado de la historia'.
"Sarmiento, un forjador de cultura, atacó la ignorancia y la pobreza, enseñando él personalmente, predicando el trabajo y haciéndose él mismo obrero, obrero del pensamiento y obrero manual, introduciendo industrias y fomentando de mil modos la producción de riqueza. Su lema: 'Educar al soberano', no suprimirlo ni darle tutores sino educarlo.
"¡Valdría rescatar este lema!", firma la nota Teresa Iris Cosentino.

















