Empiezan a negociar las subas en las cuotas de los colegios privados

Fuentes oficiales indicaron que se abre un proceso de negociación que lleva un tiempo aunque admitieron que se buscará que no se estiren mucho los plazos para que el aumento que finalmente se autorice se pueda prorratear y no sea tan violento para los padres. El jueves están llamadas las comisiones técnicas del sector.
DE LA REDACCION. Los representantes de las cámaras que agrupan a los colegios privados de la provincia comenzarán esta semana a negociar con la administración de María Eugenia Vidal las subas en los aranceles para este año, luego de que el Gobierno cerrara una suba del 34,6 en tres cuotas con los gremios docentes de la provincia.
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Para el jueves están llamadas las comisiones técnicas del sector que, además del tema arancelario, discutirán también cuestiones relacionadas a tecnologías y aspectos administrativos, entre otros.
Fuentes oficiales indicaron que se abre un proceso de negociación que lleva un tiempo aunque admitieron que se buscará que no se estiren mucho los plazos para que el aumento que finalmente se autorice se pueda prorratear y no sea tan violento para los padres.
Los empresarios del sector esperan que la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada (Dipregep) los autorice a aumentar las cuotas entre un 28 y 29 por ciento ya que, en los últimos años, se les permitió trasladar a las cuotas alrededor del 80 por ciento del porcentaje de aumento otorgado a los maestros.
No obstante, la Provincia buscará que el tope del ajuste no supere el 25 por ciento. El Gobierno bonaerense afirma que para la suba a los docentes -del 34,6 por ciento- aportó un 25 por ciento mientras que la diferencia (9,6) fue garantizada por el Gobierno nacional vía Fondo de Incentivo Docente (Fonid). La diferencia también la reciben los colegios privados, porque el Fonid también les llega a los docentes del sector, indicaron los voceros consultados.
El año pasado, los propietarios de colegios privados lograron que el Gobierno bonaerense autorizara un ajuste de 29,7 por ciento en la tarifa de los aranceles. El 23 por ciento lo pagaron a principios de abril y el segundo tramo se completó en agosto.
En Buenos Aires hay 5.500 establecimientos no estatales y el 80 por ciento recibe subsidios para pagar algo o la totalidad de los sueldos docentes. Este segmento (unos 4.500) tiene una tarifa regulada por el Gobierno. En el sistema privado bonaerense asisten 1,2 millones de estudiantes y están contratados 65 mil educadores de los niveles inicial, primario y secundario.
Cabe recordar que los colegios privados de la provincia comenzaron a cobrar la semana anterior un adicional por innovación tecnológica que no puede superar el 10 por ciento del arancel mensual, mientras se preparan para iniciar las negociaciones con la Provincia por una suba en las cuotas.
Los colegios fueron autorizados el 2 de diciembre pasado por el área de Educación Privada (Diepregep) de la Dirección de Cultura y Educación bonaerense a cobrar hasta un 10 por ciento de aumento en concepto de cuota de equipamiento tecnológico, que se liquidará durante este año, y promediaría los 129 pesos por mes.
La resolución establece que los institutos podrán cobrar ese monto extra como compensación por la actualización y mantenimiento de los equipos tecnológicos que hayan adquirido el año pasado.
Fuentes del sector admitieron que la aplicación del plus es una forma de actualizar las cuotas que tienen retrasos de hasta el 50 por ciento.
Aunque en muchas escuelas privadas ya se empezó a notificar a las familias de los alumnos sobre el plus que deberán abonar, se estima que buena parte de los establecimientos no lo aplicarán para evitar conflictos con los padres, especialmente a poco de que vuelvan a aumentar las cuotas.
Docentes del Sadop
Las cuotas de los colegios privados no tienen relación directa con el aumento salarial a los docentes. Según un estudio realizado por el Equipo Económico del Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop), los aranceles de las instituciones educativas no deben incrementar en la misma proporción que el sueldo, ya que el salario no es la causa del nuevo tarifazo que preparan los dueños de las escuelas.
Los economistas de Sadop establecieron que para una suba salarial del 40 por ciento, las cuotas de las instituciones educativas privadas de la Ciudad de Buenos Aires, que no poseen subvención estatal, podrían trasladarse hasta un 22 por ciento como máximo.
La estrategia de vincular el aumento a los maestros con el incremento de los aranceles es falaz. El 56 por ciento de los gastos totales de las instituciones sin subvención corresponden a los sueldos de los educadores, establece el estudio hecho por el Sadop.
Sin embargo, si contabilizamos un aporte estatal promedio del 50 por ciento de los gastos de personal docente para los colegios con subvención parcial, dicho rubro se reduce al 29,5 por ciento de los costos totales del establecimiento educativo, aclaran los economistas del Sindicato.
El 33 por ciento de las matrículas en los establecimientos privados recibe una subvención del ciento por ciento, el 37 por ciento una parcial que oscila entre el 30 y el 80 por ciento, y solo el 30 por ciento no posee aportes del Estado. Con esta estructura de costos, subsidios y precios, el incremento salarial del 40 por ciento tendría un impacto en la inflación del 0,4 por ciento. Lo que muestra que el efecto directo sobre los precios de la recomposición del salario docente es prácticamente insignificante en comparación con los rubros de alimento, transporte y servicios básicos, que son quienes dinamizan la inflación, explica el equipo económico del Sadop.














