El “Ultimo Primer Día” (UPD), un nuevo ritual de los estudiantes

Los chicos que este año terminarán la secundaria se aprestan a cumplir con una consigna que nació tímidamente hace no más de cinco años: iniciar su último ciclo lectivo con un gran festejo. El UPD comenzará esta noche en el Club Vicente López. Se calcula que serán 500 jóvenes. El Municipio fue advertido; controlará que no haya alcohol y que finalice a las 5:00.
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Los estudiantes del último año de la secundaria se aprestan a celebrar esta noche el llamado “Ultimo Primer Día” (UPD), una movida que surgió en Capital Federal y que desde hace algunos años se afianza en el interior bonaerense.
La consigna es asistir al primer día de clases del último año de la secundaria sin dormir, atravesando una larga noche de festejos antes de ingresar al colegio.
Hoy en Pergamino
En nuestra ciudad, esta práctica se desarrolla desde hace no más de cinco años. Al principio era cada curso en un lugar particular pero con el tiempo se fueron complejizando en cuanto a su organización hasta realizarse hoy de manera conjunta entre todos los colegios, en un espacio contratado a tal fin. El punto de encuentro de los alrededor de 500 chicos será el Club Vicente López, de calle Castelli al 1500.
La cita es esta noche y si bien la tradición es desconcentrarse hacia los distintos establecimientos sobre el horario de inicio de clases, el Municipio ha hecho saber que el evento deberá finalizar a las 5:00, por lo que se supone que habrá continuidad por una hora más en alguna plaza hasta emprender camino, cada grupo a su colegio y así festejar en la puerta “de casa”.
Advertidos
La práctica no nueva pero sí ha ido tomando mayor tenor, como se explica más arriba. De realizarse en grupos de a 50 en algún inmueble particular, pasó a tratarse de una gran congregación de cientos, por lo que los jóvenes deben contratar un espacio. A ello se suma que en este ámbito se proponen consumir alcohol, lo que les está vedado por ser menores de edad. Lo que hizo que esta fiesta tomará mayor notoriedad este año es que un padre puso en conocimiento a las autoridades, las que previo a su realización intervinieron, tanto para corroborar las condiciones del inmueble como para advertir que se harán presentes para controlar que se cumpla con la Ley Nº 11.748 que prohíbe la venta y consumo de alcohol a menores.
El área de Habilitaciones del Municipio tomó todos los recaudos necesarios, y luego de varias idas y vueltas (ya que primeramente se había dispuesto la suspensión del festejo), se acordó, entre los jóvenes organizadores y el área que conduce Leonardo Riera, que la fiesta podrá desarrollarse si se cumplen ciertos requisitos: ingresar antes de las 2:00 de la madrugada y culminar a las 5:00; además, los jóvenes no podrán ingerir alcohol. Para ello desde Habilitaciones se desplegarán tareas de control que serán llevadas adelante con el apoyo de móviles de la Patrulla Urbana.
A clases sin dormir
La UPD es una práctica que se extendió acompañada por el efecto multiplicador de las redes sociales. Se trata de “el Ultimo Primer Día”, en el que los estudiantes secundarios que ingresan al tramo final del ciclo deciden pasar toda la noche despiertos en “previas”, reuniones entre compañeros o fiestas para luego asistir a clases sin dormir.
Estas celebraciones pueden realizarse en diferentes espacios, en casa de algún voluntario, “juntadas” en un parque o espacio público; festejo en confiterías, pubs o boliches. Cada grupo define, generalmente vía Whatssap, el lugar y el formato.
Ya sobre la hora de inicio de clases, las promociones de futuros egresados se congregan en las esquinas y cercanías de sus colegios y se prepararon para ingresar a las aulas entre cánticos, para pasar su último primer día de clases.
Año de festejo
A fin de saber cómo se organizan este tipo de encuentros masivos, LA OPINION dialogó con uno de los jóvenes (a quien llamaremos Juan para no revelar su identidad) que participará de este festejo. “El último año de la escuela se caracteriza por ser de festejo ya que después se da comienzo a otra etapa. Así como se espera el viaje a Bariloche y la fiesta de egresados, también nosotros festejamos el UPD que en nuestra ciudad se viene celebrando desde hace algunos años y que representa un momento histórico para nosotros porque será el último primer día de clases en la escuela, un momento que no se repetirá nunca más. Así como existe la fiesta de egreso, con esta celebración nos predisponemos a festejar el inicio del ciclo lectivo”, contó Juan.
La propuesta consiste en “juntarnos la noche anterior al ciclo lectivo, con los alumnos de diferentes escuelas para divertirnos, pasarla bien escuchando música e ir a la escuela sin dormir”.
Denuncia anónima
Respecto de los inconvenientes que se generaron este año por la denuncia de un progenitor, Juan sostuvo que “jamás se habían registrado inconvenientes”. “En enero un grupo conformado por un alumno de cada división del último año, de las diferentes escuelas, iniciamos la organización de este evento. Los primero que hicimos fue hablar con las autoridades del Club Vicente López, que es el espacio en donde se viene realizando este festejo. Justamente porque el bar del club cumple con todos los requisitos ya que hay seguridad”, señaló Juan.
Una vez concretado el arreglo con el Club (que el área de Habilitaciones confirmó que cumple con todos los requisitos para funcionar como salón de eventos), la comisión organizadora del UPD mandó a confeccionar pulseras a modo de contraseña de ingreso para quienes deseen asistir al festejo, a un valor de 60 pesos.
Los padres están al tanto de esta fiesta, y al parecer por cómo se han dado las cosas en los últimos años, mayoritariamente la avalan con todos su condimentos (el habitual consumo de alcohol, concurrir sin dormir a casa, la contratación del espacio siendo ellos menores). Pero este año se alzó una voz en contrario y la denuncia de un padre puso en duda la realización del UPD en Pergamino. “Este padre señaló que en la fiesta se iba a comercializar alcohol a los menores cuando en realidad el Club no vende alcohol. Lo que nosotros no podemos controlar es cuando los chicos llevan bebidas y consumen. Ante esta versión el Municipio empezó a atar cabos y nos alertó de que en caso de encontrar bebidas alcohólicas iban a clausurar el bar”, sostuvo Juan. No obstante, en la mañana del viernes, el Municipio y los jóvenes llegaron a un acuerdo a través del que podrán realizar la fiesta pero sin consumo de alcohol. “Todos asocian que en una fiesta de estas características, los jóvenes consumen y enseguida habrá desorden pero esto no es así”, destacó el joven entrevistado y agregó que “en esta oportunidad, y a raíz de la denuncia recibida, el Municipio no tolerará que haya consumo de alcohol así como tampoco peleas o disturbios, además debemos ingresar al Club antes de las 2:00 y la fiesta debe concluir entre las 5:00 y las 5:30, la misma franja horaria impuesta a los boliches”.
















