El tránsito caótico en las inmediaciones de las escuelas genera un peligro permanente

Al igual que en años anteriores, los inconvenientes que provoca la falta de respeto por las leyes en los horarios de ingreso y egreso de los alumnos a los edificios escolares está repitiéndose en distintos puntos de la ciudad. En esta misma línea es evidente que falta una nueva planificación del Municipio para reorganizar la circulación de vehículos en esos lugares.
DE LA REDACCION. Cruzar la calle sin mirar, a mitad de cuadra entre vehículos o con el semáforo en rojo, casi siempre corriendo porque se llega tarde; o llegar en moto o en bicicleta sin casco son las conductas de riesgo más extendidas entre los escolares en los establecimientos de la ciudad. A esto se suma una congestión frente a los centros educativos y una escasez de estacionamiento que hacen más difícil la entrada o la salida de clases.
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En esta misma línea, las cálidas temperaturas que se registran en esta época del año y el comienzo del ciclo lectivo, se conjugaron para que aumente en las calles de Pergamino el tránsito de motocicletas con más de dos personas dado que en inmediaciones de las escuelas es normal observar la circulación de estos vehículos que, en muchos casos, son ocupados con hasta cuatro personas.
Esta modalidad, a través de la cual los padres llevan a varios niños, en su mayoría sin casco, generalmente se percibe en los horarios de ingreso y egreso a edificios escolares y también suceden casos similares en entidades donde los niños desarrollan alguna actividad cultural o deportiva.
Un reclamo recurrente
Este tipo de situaciones que se registra es algo habitual en épocas de clases; en la zona de la Plaza Merced prácticamente resulta imposible transitar en los horarios en los que los chicos salen de la escuela. Lo mismo sucede en las inmediaciones de Bartolomé Mitre y Merced, o bien en avenida Ameghino, a metro de la intersección con las vías del Ferrocarril Nuevo Central Argentino. Los problemas son reclamados todos los años, nos cansamos de llamar a la grúa para que se acerquen a retirar los autos que dejan estacionados frente a nuestro garaje, señaló ayer una de las personas que habló con LA OPINION.
Hace mucho tiempo que vivimos en este barrio, todos los días pasamos por los mismos inconvenientes pero nadie nos responde y ahora tenemos que agregarle que nos dejan las motos en la vereda, tapándonos la puerta de casa, agregó una vecina que vive en la zona del barrio Acevedo, más precisamente en cercanías de Siria y España.
Sin control ni casco
Cuando parecía que los motociclistas empezaban a respetar la normativa de utilizar el casco protector para circular en moto, en los últimos días se vieron muchos conductores que no llevaban ese elemento de seguridad.
Pero lamentablemente parece que, pese a las normas vigentes y a la frecuente existencia de niños y adolescentes víctimas de siniestros viales, los agentes de tránsito, los policías y el personal de la Patrulla Urbana no llegan a diagramar los operativos de control que muchas veces buscan otro tipo de infracciones: falta de casco -en el caso de las escuelas también es notorio- y papeles de las motos, que constituyen la pesquisa más usual de los inspectores de tránsito. A su vez, requieren documentación reglamentaria en el caso de estos vehículos que muchas veces no cuentan con ella y terminan siendo retenidos. Es preocupante lo que vemos; nadie cumple ninguna de las normativas, se estacionan en medio de la calle y ni siquiera utilizan el casco, señaló una de las docentes consultadas por LA OPINION. Hablamos con los alumnos sobre los riesgos que implica circular de esa manera, es más, tuvimos en su momento charlas de educación vial con personal del Municipio; pero es una cuestión nada sencilla porque muchas veces el tema económico está por encima de todo, es más accesible y práctico traer a dos chicos en moto que mandarlos en colectivo, aseguró otra de las maestras que dialogó con el cronista de LA OPINION.
¿Faltan inspectores?
Si bien en algunos establecimientos educativos se percibe la presencia de inspectores, como en el caso de la Escuela Primaria Nº 22, Avenida de Mayo casi esquina Monteagudo, en otros lugares directamente no están los agentes de tránsito y esto genera problemas, ya que el cumplimiento de las leyes es nulo. Autos en doble fila, motos paradas en las veredas y gente cruzando la calle de manera descontrolada es el paisaje que se observa a diario en estos lugares de la ciudad. No hay accidentes todos los días por milagro, señaló un comerciante que tiene su negocio Florida, en cercanías de 25 de Mayo; nadie respeta nada, llegan desesperados siempre sin mirar el tránsito que está alrededor y se bajan muchas veces dejando las puertas de los autos abiertas; es un caos, agregó otra de las personas que amablemente dialogó con LA OPINION sobre este tema tan particular y peligroso que no respeta zonas de la ciudad ni clases sociales.













