El inútil debate por el desfile del 25 de Mayo
En una Argentina donde la grieta se cuela en todos los temas, el desfile militar del 25 de Mayo en Buenos Aires trajo su propio debate, que comenzó en las redes sociales y saltó a la televisión.
Una vez más los ciudadanos se enfrentan por el pasado. Y una vez más quienes esgrimen argumentos lo hacen a partir de relatos, ya que no vivieron ese pasado.
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No sé a ustedes pero a mí los aviones de combate sobrevolando la ciudad me da muy 55. Escalofríos y Hay un desfile marcial por Libertador hasta el campo de polo y los aviones Hércules que surcan nuestros cielos. Muy de época todo.
Esos fueron los mensajes que publicó en la red social Twitter la periodista Julia Mengolini y se desató la polémica.
La expanelista de Duro de Domar recibió una catarata de respuestas a sus tuits, donde la atacaron desde todos los flancos. Le hicieron recordar que durante el segundo gobierno de Cristina el jefe del Ejército fue César Milani , hoy detenido por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura. También la periodista fue objetada por su edad, dado que en 1955 ella no había nacido: Julia Mengolini nació en el 82, así que todos sus recuerdos son implantados, lo cual es verdad. Plantear una sensación en la remembranza de algo que no vivió es, por lo menos, carente de verosimilitud.
Esta cuestión de la edad no es menor, porque del mismo modo que ella no vivió el 55 (cuando el Ejército hizo un golpe de Estado a Perón), los militares que desfilaron no participaron del terrorismo de Estado que se vivió en los 70.
Por otra parte, tan livianamente asoció Mengolini un desfile militar conmemorativo con un ataque a la democracia, que incurrió en un error, si es que la idea era achacar a Macri un vínculo con la represión de las Fuerzas Armadas durante la dictadura: si tanto le recordaba a los bombardeos de 1955, con Perón siendo derrocado a manos de la Revolución Libertadora, entonces tenemos que pensar que los militares y Macri no tienen una estrecha relación, como pretendió endilgar, sino todo lo contrario. En fin, un sinsentido por donde se lo mire.
Lo que tenemos que criticar del desfile es que no pueden equivocarse en la fecha Patria y colgar una enorme bandera sobre el palco donde reza: 1816-2017. Un papelón inexplicable que, para cuando se dieron cuenta o alguien avisó, se colocaron una tela con un 0 sobre el 6 para que se leyera 1810. No es para enloquecer, pero en esos ámbitos este tipo de errores son inadmisibles y quitan seriedad a la fecha. Las redes estallaron en memes burlándose de la situación y no era para menos. No cuesta nada hacer estas cosas bien.
Respecto del desfile militar, una tradición de nuestro país y de la mayoría de otras naciones, fue suspendida durante muchos años por demonización y prejuicio hacia las Fuerzas Armadas a raíz de su rol durante la última dictadura. Aunque en esa decisión, que no es más que un simbolismo, incluyera a nuestros héroes de Malvinas. Es decir, los argentinos no tenemos punto medio ni sabemos separar las personas de las instituciones ni las situaciones de las épocas.
Las décadas pasaron, nuevas generaciones que se han formado en la democracia pueblan hoy el Ejército y paulatinamente vuelven los desfiles. Lo que sería una consecuencia normal del paso de tantos años.
Al fin, hoy tenemos Fuerzas Armadas que se ocupan de misiones y que no ingresan a la política intestina. De eso se trata normalizar una situación que de hecho está ahí, los militares existen, son necesarios en lo suyo y el Estado los mantiene. ¿No querer que desfilen, como referentes actuales de quienes construyeron la Nación, es no querer tener Ejército? Coincidiremos que es un gran valor tener Fuerzas Armadas capacitadas, bien formadas, que se ocupen de la defensa interior y exterior. Entonces, ¿por qué se podría impedir o criticar su desfile? ¿Qué mal han hecho quienes hoy ocupan sus filas?
Sucede que los sectores más duros de la oposición mezclan situaciones históricas, el golpe de 1955, la represión de los 70 y hacen una melange con el solo objetivo de sustentar su arenga de Macri basura vos sos la dictadura.
No soportan el cambio de clima de época y creen ver en cada movida un retorno a épocas oscuras. Contribuye indirectamente con este pensamiento declaraciones como las de funcionarios como Gómez Centurión apoyando la represión, o el 2 por 1 a represores que aprobó la Corte Suprema, que dicho sea de paso nunca fue revisado ni retirado durante la gestión kirchnerista, al punto que su vigencia permitió que un caso llegara a la Corte. Pero demonizar por eso a nuestras Fuerzas Armadas, las que hoy sostenemos y nos defienden, a los jóvenes que hoy la integran, está totalmente fuera de lugar. Critiquemos que fue pobre el desfile, poco lucido, nada vistoso, pero no la pertinencia de la participación de nuestros soldados en la conmemoración.
El desfile del 25 de Mayo no va en esa línea, es una forma de celebrar una fecha Patria, con un Ejército que está muy alejado en el tiempo de aquella dictadura y ha llegado la hora de poner las cartas sobre la mesa: si no queremos tener Fuerzas Armadas se realiza un plebiscito y se resuelve, pero si las tenemos porque entendemos que debemos cuidar nuestras fronteras de cualquier aventura bélica, debemos incorporarlas a la sociedad.
En el desfile se pudo ver a seis mil efectivos junto a veteranos de Malvinas, jóvenes que pusieron literalmente el pecho a las balas en la zona más austral de nuestro país. También 20 aviones y las bandas musicales de las Fuerzas Armadas de Argentina, Bolivia, Chile, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Marruecos, Paraguay, Perú y Uruguay, y llegaron especialmente a Buenos Aires para celebrar la Revolución de Mayo.
¿Es para que nos genere tanta sensibilidad este desfile?
La verdad es que la grieta nos va llevando a los argentinos por caminos inexplorados, donde todo es posible de discutir, de poner bajo la lupa, de analizar. Y la verdad es que tenemos en este momento problemáticas mucho más serias como país que estos fuegos de artificio de intencionalidad política más que clara.















