El Instituto Maiztegui fue convocado en Tucumán para estudiar casos de hantavirus

Profesionales y técnicos viajaron para realizar tareas de campo, capturar roedores y capacitar a equipos de salud para el diagnóstico temprano de una enfermedad de la que por primera vez se reportan casos en esa provincia.
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DE LA REDACCION. El envío de una muestra de sangre de una paciente de la provincia de Tucumán con un cuadro sospechoso de hantavirus para su análisis y la posterior confirmación por técnicas de laboratorio despertaron el alerta y motivaron la convocatoria a profesionales y técnicos del Instituto Nacional de Enfermedades Humanas Doctor Julio Maiztegui (Inevh-Anlis) por parte de las autoridades sanitarias de Tucumán para realizar estudios de campo y capacitar a profesionales de la salud en el diagnóstico y formas de abordaje de esta enfermedad transmitida por roedores silvestres.
En la historia epidemiológica conocida, es la primera vez que se registran casos de hantavirus en esa provincia, lo que representa la emergencia de esta enfermedad en la zona.
La delegación del Departamento de Investigación del Inevh a cargo de la doctora Silvana Levis que viajó a Tucumán estuvo integrada por Gladys Calderón, doctora en Ciencias Biológicas, a cargo del área de Reservorios y Vectores; Julia Brignone, bioquímica a cargo del Laboratorio de Hantavirus; y María Laura Martin, doctora en Ciencias Naturales, José Paura, Germán ODuyer y César Polidoro, integrantes del grupo de trabajo en terreno.
En diálogo con LA OPINION, integrantes del equipo que participó de la tarea desplegada en un Departamento ubicado a 10 kilómetros de San Miguel de Tucumán, se detallaron su intervención: En el Instituto recibimos muestras de casos sospechosos de síndrome pulmonar por hantavirus provenientes de la provincia de Tucumán, y luego de la confirmación por técnicas serológicas y moleculares se obtuvo la cepa circulante, por convocatoria de las autoridades sanitarias de esa provincia viajamos para estudiar lo que estaba ocurriendo.
Para las propias autoridades sanitarias la confirmación de casos fue una sorpresa en virtud de que en esa provincia nunca habían tenido hantavirus, mencionaron. Asimismo comentaron que, tras la confirmación del primer caso humano, se estudió y confirmó un segundo, correspondiente a un paciente pediátrico que había fallecido en el mes de febrero con una clínica parecida y del que no se habían recibido muestras para realizar las pruebas de laboratorio.
Gladys Calderón explicó: Cuando surge la emergencia de los hantavirus en una nueva provincia se solicita el apoyo de un equipo técnico para hacer un estudio de brote y realizar capturas de roedores a la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (Anlis) y al Ministerio de Salud de la Nación y así fue que fuimos convocados.
El viaje se produjo el pasado 24 de abril, oportunidad en la que se reunieron con la ministra de Salud de Tucumán y se acercaron al Departamento donde se habían reportado los casos. Allí tomaron contacto con referentes del área de Epidemiología para obtener información que se recoge en la consulta del paciente y que queda registrada en la ficha epidemiológica. Con esos insumos y en diálogo con contactos cercanos de las personas que enfermaron se abocaron a identificar los posibles sitios de contagio, concentrándose en zonas suburbanas, peridomicilios y áreas recreativas donde pueden anidar e instalarse los roedores.
Captura de roedores
María Laura Martin, en tanto, explicó que en base al conocimiento acerca de las especies que son reservorio de hantavirus y de sus preferencias de hábitat colocamos las trampas durante tres noches consecutivas para realizar las capturas; cada día íbamos procesando las muestras que luego trajimos al Instituto y están siendo analizadas. En este proceso se capturaron alrededor de 100 roedores.
Además de la parte virológica, hace poco hemos incorporado la tecnología para hacer identificación molecular de las especies, así que estamos abocados a esta tarea para remitir la información a la Anlis y a la Provincia de Tucumán, mencionó.
Capacitación a equipos de salud
El equipo del Inevh, junto a referentes del Programa de Zoonosis del Ministerio de Salud de la Nación y de una profesional del Hospital Muñiz, brindó una capacitación para sensibilizar a la comunidad médica respecto de la importancia del alerta para la detección precoz de futuros casos. Durante los días 26,27 y 28 de abril más de 200 profesionales de salud participaron de jornadas promovidas por el Sistema Provincial de Salud.
Hacer más eficiente la respuesta
Si bien en más del 50 por ciento de las provincias hay circulación de hantavirus, la situación en Tucumán fue novedosa.
Nuestro trabajo es ir a ver los potenciales reservorios, hacer la captura de roedores silvestres para determinar las especies que se encuentran infectadas y obtener información que resulta valiosa para poder hacer intervenciones más eficientes desde el punto de vista de la prevención y el control, enfatizó Calderón.
En este sentido, las profesionales recordaron que, identificado el foco, las tareas de control y saneamiento recaen sobre el Estado y sobre los propios ciudadanos. Es necesario eliminar todas las posibilidades de establecimiento de los roedores en las proximidades del lugar donde viven, trabajan o realizan actividades recreativas los seres humanos, insistieron, recordando que como sucede con la Fiebre Hemorrágica Argentina (FHA) la infección por hantavirus tiene características focales y solo hace falta que poblaciones de roedores infectados tomen contacto con otras para que pueda surgir la transmisión del virus.
Una enfermedad para no olvidar
Consultada sobre el comportamiento del hantavirus en nuestra región, la doctora Gladys Calderón recordó que desde el año 1994 el Instituto Maiztegui, como centro colaborador de la Organización Mundial de la Salud y de la Organización Panamericana de la Salud, cuenta con disponibilidad de reactivos para hacer el diagnóstico de hantavirus. En esa época se iniciaron los estudios y hasta la fecha se han incorporado gran parte de las provincias del país donde se reportan casos, expresó.
En el Inevh hicimos un estudio retrospectivo sobre muestras provenientes del área endémica de Fiebre Hemorrágica Argentina y que habían dado negativo para el agente etiológico y observamos que muchas presentaban anticuerpos para hantavirus. Algunas de ellas son de la década del 80, lo que confirma que los hantavirus circulaban antes de que nosotros tuviéramos la capacidad de hacer el diagnóstico, comentó.
Desde ese momento la ocurrencia es esporádica, pero es una patología que no tenemos que olvidar y que tiene que estar dentro del diagnóstico diferencial por síndromes febriles inespecíficos. Como sucede con las enfermedades zoonóticas, el control del agente que las produce debe ir acompañado de estrategias de saneamiento ambiental, porque si no modificamos los lugares para evitar que aniden y se instalen los roedores no tendremos éxito, concluyó.
La realidad del brote
En relación al brote, Julia Brignone, responsable del Laboratorio de Hantavirus del Instituto Maiztegui, comentó que hubo dos pacientes fallecidos, una mujer de 23 años y un niño de 5 años. Asimismo advirtió que en la emergencia de este tipo de enfermedades sucede que por falta de alerta del sistema sanitario se llega tarde al diagnóstico y muchos de los casos resultan fatales.
La profesional puso el acento en la importancia de la sospecha temprana y consideró necesario que el sistema sanitario en su conjunto esté en alerta, ya que no hay vacuna ni tratamiento específico, solo una terapéutica de sostén que ante el diagnóstico precoz permite tenerlo estabilizado.
Brignone recordó que la infección por hantavirus se presenta como un síndrome febril inespecífico. Sin embargo señaló que un hemograma del paciente aporta parámetros que pueden disparar la sospecha y esto permite realizar los estudios confirmatorios del diagnóstico y aplicar una terapéutica apropiada.
A juicio de las profesionales del Inevh, no es descabellado suponer que en la provincia de Tucumán puedan haberse producido casos de hantavirus sin que fueran sospechados: Es probable que la enfermedad esté en la provincia desde hace más tiempo, de hecho el segundo caso que pudimos confirmar se dio de esta manera, a partir de estudiar en forma retrospectiva el caso de un niño de 5 años que había fallecido en febrero.
Nuevas muestras
En el Instituto se siguen recibiendo muestras derivadas de la provincia de Tucumán. La referente del laboratorio confirmó que se está trabajando sobre ellas y también sobre otras que se recibieron meses atrás para la realización de diagnóstico diferencial.
A la par de ello, y respondiendo a una inquietud de la propia Provincia de Tucumán, que plantea la necesidad de poder realizar las pruebas de diagnóstico allí, las profesionales del Inevh confirmaron que se han iniciado los diálogos con las autoridades sanitarias de aquella provincia para entrenar al recurso humano y poder transferir la técnica de laboratorio a efectos de que las pruebas puedan realizarse en la provincia. Estamos abiertos a poder transferirla porque nosotros producimos los reactivos con los que realizamos la prueba que nos permite detectar anticuerpos específicos para hantavirus, señaló.
Según comentaron, se están tramitando los procesos para que el personal provincial venga a entrenarse para la realización de los análisis, actividad que realizará el grupo de diagnóstico de hantavirus compuesto por la doctora Brignone, Verónica Fasciani, Débora Zeljkovich y Carina Sen.
Igualmente aclararon que no hay demoras en el procesamiento de las muestras que apenas se remiten al Instituto se procesan y en la misma jornada se obtiene un resultado que es enviado en este caso a Tucumán o al Sistema de Vigilancia de Laboratorios donde se notifican los casos.
Nueva visita
Con relación a la continuidad que tiene la intervención del Inevh en este contexto sanitario, el equipo no descartó la posibilidad de realizar nuevas visitas en virtud de que se necesita estudiar el comportamiento de las poblaciones de roedores durante distintos momentos del año.



















