El deporte como motor de entretenimiento y solidaridad
Durante el fin de semana que pasó hubo en la ciudad un par de eventos deportivos que acapararon la atención y dejaron satisfechos a los pergaminenses en general: uno fue el maratón (en realidad 10 kilómetros de pedestrismo para los atletas y tres kilómetros para caminantes) organizado por cuarto año consecutivo por la Fundación Leandra Barros, y el otro fue el partido el en que Douglas Haig venció por 3 a 0 a Almirante Brown de Isidro Casanova, disputado en el reducto del barrio Acevedo, que significó la ratificación del buen momento que atraviesa el equipo -que representa a la ciudad en el torneo de la B Nacional- cuyo fin principal es justamente no descender de la primera categoría del fútbol de ascenso del país.
En ambos casos miles de pergaminenses estuvieron expectantes, algunos como protagonistas activos de las realizaciones y otros atentos a lo que sucedía. Y esto es muy positivo para una ciudad que, como parte de un país que no atraviesa su mejor momento, necesita de este tipo de manifestaciones para tener ese necesario cable a tierra que permita descargar, al menos por un fin de semana, tanta tensión acumulada, ya sea por problemas propios como por la coyuntura social y económica.
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El evento atlético, organizado por la familia Barros y un grupo de colaboradores, conjuga la faz deportiva con la arista social y solidaria. Tal vez, diríamos que es más un evento social que lo que significa en sí mismo una competencia de atletismo, a pesar que en la última década las carreras de pedestrismo prendieron con fuerza en muchos pergaminenses. De hecho son cada vez más las carreras que se organizan y, al mismo tiempo, es creciente la participación de pergaminenses en eventos de este tipo que se desarrollan en otras ciudades.
Nacida al calor del dolor que significó la pérdida de la joven Leandra Barros, víctima del cáncer, sus padres, sus hermanas y su esposo, además del resto de los familiares y amigos, la Fundación se instaló en la sociedad pergaminense como una marca registrada creíble, que muestra el cumplimiento de objetivos, que no son otros que los de luchar contra esa cruel enfermedad.
El logro más trascendente hasta el momento y que significó también el primer objetivo cumplido, fue la construcción y puesta en funcionamiento de la Sala de Oncología dentro del Hospital San José, destinada a pacientes oncológicos sin cobertura social.
Ahora persigue como fin la compra de un costosísimo equipo de tomoterapia, que permitiría la aplicación de tratamientos que no se realizan en la faz pública en la ciudad.
En el medio de esos dos grandes objetivos está el mantenimiento de la sala y la creación del Banco de Drogas Oncológicas, también dentro del ámbito del Hospital.
Naturalmente es incesante el flujo de dinero que se requiere para dar cumplimiento a esas metas, y el maratón, que se realiza una vez al año es sin duda alguna el evento máximo de la Fundación, donde no sólo recauda sino que también sirve para medir el nivel de adhesión a la causa que, muy gratamente, se advierte como cada vez mayor.
En esta oportunidad, alrededor de 4.700 personas de todas las edades y de diferentes estratos sociales se involucraron en la cruzada y le dieron un ritmo y un colorido único a la noche del sábado pergaminense.
Hubo, como en todo evento que necesariamente requiere del corte de calles, atendibles quejas de algunos convecinos, que entendieron excesivos en cantidad y tiempo los desvíos del tránsito vehicular. Una cuestión que no debe opacar ni mucho menos el éxito de este evento que ya es un clásico de la agenda pergaminense, pero que debe ser tenida en cuenta para las ediciones futuras.
Por último hay que destacar el balance económico que tuvo el evento, dado a conocer ayer por las autoridades de la Fundación. Se recaudó por todo concepto casi un millón de pesos, de los cuales quedaron para las arcas de la entidad, después de gastos, más de 570 mil pesos.
En cuanto a Douglas Haig, fue una enorme alegría la victoria del domingo ante un rival directo por la permanencia en la categoría. Lamentablemente la lluvia que cayó sobre la ciudad desde dos horas antes y durante gran parte del desarrollo del partido impidió que muchos simpatizantes asistieran al estadio. Pero las radios y las redes sociales llevaron la información al instante a los que no pudieron presenciar la trascendente goleada que pone al equipo de la ciudad en una posición expectante de cara a lograr el objetivo, aunque todavía faltan muchas fechas para que se defina la cuestión.
Otra arista que no es menor en la realización de este tipo de eventos en la ciudad, es la cantidad de personas que llegan desde otras latitudes. Si bien en el fútbol profesional en esta era no se permite la concurrencia a los estadios del público visitante, de igual manera llegan a Pergamino, además de la delegación visitante, dirigentes, familiares y allegados a los jugadores, que recorren la ciudad y hasta pernoctan, generando un movimiento comercial extra.
El maratón también atrajo gente de otras localidades. De hecho en varios lugares de esparcimiento, como las salas de cine y el Patio de Comidas de LA OPINION Plaza, hubo un interesante movimiento durante el fin de semana.
Es decir que los eventos deportivos no se acaban en la cuestión meramente de la competencia o el entretenimiento, sino que denotan otros costados que merecen ser analizados. El fin de semana que pasó Pergamino tuvo dos de jerarquía y es necesario que la comunidad siga siendo parte de ellos, desde cualquier lugar, pero partícipe al fin.














