Deportaron a la viuda negra colombiana que atacó a un empresario en Puerto Madero
Karina Marcela Osorio Díaz será echada del país luego de robarle a un hombre 50 años mayor en una exclusiva torre tras una cita. El trago drogado que falló y su captura a cargo de la Policía de la Ciudad

El hombre, como tantos otros en su situación, se creía con suerte. Empresario, sanisidrense, de 69 años de edad, abrió el pasado 27 de abril una aplicación de citas en su teléfono en busca de acción. Lo hizo desde su departamento en una torre de Puerto Madero, sobre la calle Juana Manso. Y logró un match: fue con una chica llamada “Dayana”, con quien charló durante el día y acordó encontrarse. A las 22 horas, entusiasmado por los atributos de su cita, la fue a buscar.
“Dayana” le envió su ubicación vía WhatsApp. La encontró en una esquina en Vicente López. Luego, la llevó de vuelta a Puerto Madero. “Una vez en el interior del inmueble, escucharon música, tomaron bebidas alcohólicas y luego se dirigieron a la habitación principal”, asegura un documento judicial. Allí, en esa habitación principal, la chica y el empresario tuvieron sexo.
Las mas leidas de País
La carta astral de la Scaloneta: qué signos predominan en el plantel de la Selección Argentina que jugará la final del Mundial 2026

La inflación de junio fue del 1,9% y acumula un alza de 16,8% en los primeros seis meses del año

Jeremías Monzón: un crimen brutal en Santa Fe y una ley que no alcanza

Argentina busca reingresar al programa de exención de visa de EEUU y apuesta a una alianza estratégica

Prorrogaron la emergencia eléctrica hasta fines de 2027

Parece un insulto a la imaginación aclarar que “Dayana”, oriunda de Colombia, era una viuda negra. También que ese trago que le sirvió a su anfitrión con bastante insistencia estaba drogado con algún psicofármaco. Las viudas negras, casi siempre, no fallan. Roban. Y en el peor de los casos, matan. El hombre bebió y durmió. Sin embargo, algo no funcionó esta vez.
El hombre despertó a las 3 AM. Al abrir los ojos, notó a “Dayana” encima suyo. La mujer, de 19 años, 50 años más joven que su víctima, lo despertó mientras intentaba birlarle la cadenita de oro 18 kilates que el empresario llevaba en el cuello. La víctima saltó de la cama: todo su departamento estaba revuelto. Fue a su placard a chequear. Faltaban sus relojes Rolex, que eran de imitación. Allí, el anfitrión le advirtió: “Dayana, si no me devolvés la cadenita, llamo al 911″.
A fines del mes pasado, la viuda negra fue condenada en la Justicia. Aceptó su culpa con un juicio abreviado en el Tribunal N°25, con acuerdo labrado entre su abogada particular y la fiscalía del caso, y homologado por el juez Hugo Navarro.
“Dayana” era solo su alias operativo: su nombre real es Karina Osorio Díaz, nacida en 2007 en Antioquía. Tras el hecho, terminó presa en el penal de mujeres de Ezeiza. De situación ilegal en el país, se reconoció “asesora de imagen” ante la Justicia.
Fue condenada por el delito de robo mediante el empleo de sustancias hipnóticas. La pena: tres años de ejecución condicional. Así, quedó libre.
Sin embargo, hay otro punto en el fallo que la condenó: Karina será echada del país, de acuerdo a una resolución firmada por la Dirección Nacional de Migraciones días antes de su condena. La expulsión, también, incluye una prohibición explícita de reingreso a la Argentina.
El empresario, efectivamente, llamó al 911. La Policía de la Ciudad llegó al lugar para detenerla allí mismo y requisarla. Le encontraron dos celulares y una cédula colombiana con el nombre de “Dayana” en la tarjeta, así como 80 mil pesos. También se halló un preservativo usado en el lugar. En la escalera común del edificio, en un tacho de basura, se encontró una misteriosa jeringa. Los Rolex falsos, indicó la acusada misma, estaban en la mesita de luz de la víctima.












