Demoras en las tramitaciones complican a quienes deben jubilarse por el IPS
Si bien desde el organismo, que en Pergamino permanece cerrado, aseguran que las gestiones pueden concretarse de manera virtual, las complicaciones son moneda corriente y despiertan el malestar entre quienes dependen de la celeridad de esta oficina para hacerse del dinero que les corresponde luego de haberse acogido al beneficio...
Si bien desde el organismo, que en Pergamino permanece cerrado, aseguran que las gestiones pueden concretarse de manera virtual, las complicaciones son moneda corriente y despiertan el malestar entre quienes dependen de la celeridad de esta oficina para hacerse del dinero que les corresponde luego de haberse acogido al beneficio del retiro.
Las demoras que están sufriendo varias personas para completar el trámite y percibir sus jubilaciones en el Instituto de Previsión Social (IPS) ya están sacando “canas verdes” y sobre todo complicando la vida. Hay quienes llevan años con trámites “trabados”, sin poder acceder al cobro de sus haberes mensuales.
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Esta situación se vio agravada aun más desde principios de año, con el advenimiento de la pandemia, sobre todo con el cierre temporario de los Centros de Atención Previsional (CAP) que existen en las diferentes localidades bonaerenses. Algunos de ellos abrieron sus puertas desde que se decretó la etapa de Distanciamiento Social mientras que otros, como el caso de Pergamino, no realizan atención presencial sino a través de medios digitales.
Si bien desde el IPS se ponderó la virtualidad como un medio válido y equivalente a la presencialidad, las demoras en las ejecuciones de las tramitaciones previsionales son moneda corriente y despiertan el malestar entre quienes dependen de la celeridad del organismo bonaerense para hacerse del dinero que les corresponde luego de haber prestado servicio durante muchos años.
Quiénes son
Es importante aclarar que quienes están alcanzados por la normativa previsional del IPS son: personal permanente o temporario que preste servicios remunerados en relación de dependencia en cualquiera de los poderes del Estado provincial o municipal de la provincia de Buenos Aires; el personal docente de establecimientos educativos públicos o privados reconocidos y autorizados por la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia; el personal contratado en los términos de la Ley Nº 10.295.
También los contratados por locación de servicios y por locación de obra, cuando no aporten obligatoriamente a otro régimen. Finalmente, el personal de carrera en actividad y pasividad, y los pensionados de éstos, del Servicio Penitenciario Bonaerense.
En un “limbo”
Contemplando la demora, dos “jubilados en espera”, llamados así ya que no podrían considerarse jubilados habida cuenta que aún no cobran sus haberes, expusieron sus testimonios en diálogo con LA OPINION. En algunos casos, según aseveraron los denunciantes, hay solicitudes de jubilación cuyo inicio data de más de dos años y las perspectivas no son buenas respecto de ellos.
La gravedad de los retrasos no es meramente administrativa, ya que cada caso contiene en el fondo la crítica situación que tienen que atravesar las personas que, después de trabajar durante tanto tiempo en la administración pública, afrontan varios años sin percibir ingreso alguno, ya que la decisión de si se les otorga o no la jubilación sigue sin producirse. Algunos deben salir a realizar labores en el mercado informal de trabajo para poder subsistir.
Al mismo tiempo se consultó al Municipio, habida cuenta que es el que inicia las tramitaciones jubilatorias de sus empleados. Desde allí manifestaron que existe una honda preocupación por los requerimientos que a diario reciben por parte de gente que está iniciando los trámites de jubilación y pensión por ante el IPS.
Por su parte, desde el Centro de Atención Previsional de Pergamino se argumentó que éste depende exclusivamente de la provincia de Buenos Aires, y que por la situación de pandemia, desde el Instituto central se decidió que el personal trabaje de manera no presencial aludiendo, además, que todas las tramitaciones se pueden hacer de manera virtual. En tanto este lunes, en la sesión ordinaria el bloque oficialista pedirá tratar sobre tablas un pedido de informe al IPS contemplando las problemáticas que se advierten.
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El organismo pondera la virtualidad para la realización de tramitaciones a través de su página Web. (LA OPINION)
La desesperante espera de dos convecinos
Poniendo voz a los reclamos en las tramitaciones de las jubilaciones puntualmente, el Diario se contactó con dos empleados municipales que iniciaron sus tramitaciones hace más de dos años sin respuesta satisfactoria aún.
Rubén
“Fui empleado municipal durante 32 años, desarrollando primero tareas en un pueblo y luego pasé a ser chofer del Consejo de Personas con Discapacidad. Los trámites de jubilación se iniciaron hace más de dos años, en noviembre de 2018. Como la gestión fue toda digital se preveía que a los tres meses ya contaría con mi jubilación pero se estiró ya que en diciembre, enero y febrero de 2019 entramos en un período de vacaciones en el que faltaba personal por lo que pensamos que entre abril y mayo podía salir la jubilación. En junio llegó una nota de la ciudad de La Plata en la que indicaban que debían refinanciar una deuda ya que no se registraba un pago; el Municipio envió una nota, pensamos que en septiembre ya podía contar con mi dinero pero no hubo novedades hasta noviembre que fue cuando retrocedió la tramitación ya que después de un año hay que hacer una reactualización de la deuda, nos volvió a agarrar los meses de verano de 2020 y en marzo arrancó la pandemia, así que todavía estamos esperando”, contó Rubén.
Rubén explicó que la deuda que el IPS tiene para con él se agranda conforme avanzan los meses “y eso me complica ya que me adeudan una suma de dinero que, en la medida que avanza el tiempo, se engrosa”, y señaló: “Hay mucha burocracia, falta de atención, los sindicatos que no te defienden, uno espera mejores situaciones que las que cotidianamente se dan”.
Consultado sobre cómo sobrevive sin contar con el dinero de la jubilación, el entrevistado dijo: “Tratamos de minimizar los gastos y conformarnos con lo que tenemos porque a la par me dedico a hacer viajes que también por la pandemia fueron suspendidos por lo que debimos ajustarnos”.
Dice Rubén que el IPS le ha puesto a prueba la paciencia “porque esto de no recibir la jubilación me hizo postergar varios proyectos”, a la vez que no tiene ya esperanzas de obtener una resolución en breve tiempo, dado que a esta altura ya conoce el engranaje burocrático: “Calculo que otra vez retrocederá el trámite porque ya pasó un nuevo año, habrá que volver a hacer un reajuste de la deuda, después llegará enero y febrero y capaz que a mediados del año próximo tengo novedades”.
Marcelo trabajó 32 años en Obras Sanitarias y por una ley que salió en el anterior gobierno a través de la que se podía jubilar por insalubridad, inició su trámite. “Tanto en los años de aporte como en los insalubres estaba pasado y decidí comenzar con los trámites esperando pronto cobrar mi jubilación, nunca pensé que iba a demorar tanto, si no hubiese seguido trabajando. Hace dos años y cinco meses que espero el dinero de mi jubilación”.
Por otro lado indicó que le están pagando un adelanto pero que el monto que no se ha modificado desde el día en que inició los trámites. “Mi familia es mi sustento, mi mujer trabaja, yo hago algunos trabajitos por ahí y con todo eso la voy piloteando pero esta situación no era esperable sobre todo considerando la cantidad de años de trabajo que tengo”.
Con el afán de movilizar su tramitación, Marcelo recibe el asesoramiento de un abogado de la ciudad que presentó un recurso de un amparo para que el IPS responda. “En estos días supimos que el juez dictaminó que ante el silencio del IPS, tienen 30 días para resolver mi caso. Esto está en manos de la Justicia y esperemos que todo salga bien”, concluyó.














