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De Pergamino a Colombia en un Fiat 600: la travesía de un padre y su hija

22 de diciembre de 2019 a las 12:00 a. m.
De Pergamino a Colombia en un Fiat  600: la travesía de un padre y su hija
'' Valentina y Fabricio en el Fiat 600 amarillo con el que recorrerán miles de kilómetro por Latinoamérica. (LA OPINION)

Fabricio y Valentina Lanzillotta emprenderán este fin de semana un viaje que los hará traspasar por varios países hasta llegar a Bogotá, donde la joven Valentina cumplirá su sueño: visitar a su amiga del alma que allí reside. Además del largo periplo, la particularidad está en la movilidad: serán más de 12.000 kilómetros en un “Fitito” amarillo.


Fabricio y Valentina Lanzillotta son padre e hija pergaminenses que este fin de semana comenzarán a transitar una experiencia única en sus vidas ya que en un Fiat 600, propiedad de la familia, emprenderán un viaje que unirá las ciudades de Pergamino con Bogotá.

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El motivo del viaje es muy valioso ya que se trata de una muestra de amistad inconmensurable por parte de la joven Valentina que, con apenas, 17 años, le pidió a su padre organizar esta travesía con el fin último de poder visitar en Colombia a su amiga del alma, Gabi, que vivió muchos años en nuestra ciudad pero que desde hace algunos volvió a su tierra natal.

Serán 15 días de viaje pasando por diferentes países, conociendo distintas idiosincrasias hasta llegar a Bogotá donde Gabi y su familia esperan impaciente a la familia Lanzillotta. Además, los miembros de varias agrupaciones colombianas de usuarios y fanáticos Fiat 600 aguardan también la llegada de estos viajeros pergaminenses.

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Un gesto de amor

A horas de emprender el trayecto, LA OPINION tuvo la posibilidad de dialogar con Fabricio y Valentina en el taller familiar de avenida Ugarte, donde se realizaron los últimos retoques de pintura al Fiat 600 color amarillo que será el móvil que los trasladará a su destino final.

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“Papá: no quiero el viaje de estudio a Bariloche pero quiero ir a visitar a Gabi, mi mejor amiga a Colombia”, con esa frase Valentina sembró en su mente y en la de su padre la semilla de este viaje.

Sobre esta decisión, que es muestra de una genuina amistad (pocos cambiarían su viaje de egresados por algo distinto), Valentina señaló: “Hace tres años que Gabi, mi amiga de la infancia, se fue a vivir a Bogotá, por eso pensé en esta posibilidad de ir a visitarla”.

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En el principio de la entrevista, Valentina recordó cuándo conoció a Gabi: “Fue cuando éramos niñas, en el cumpleaños de dos amigas que teníamos en común. Durante muchos años compartimos nuestras tardes en el club Smata, también pasamos por Viajantes y al inicio de la secundaria ella se cambió al Colegio Normal conmigo pero un año más tarde se volvió a su país de origen”. Es dable contar que Gabi nació en Colombia, a sus cuatro años llegó a Pergamino, trascurrió parte de su infancia y adolescencia en nuestra ciudad para volverse luego a su tierra natal. En el verano de 2017-2018 volvió de visita a Pergamino pero se fue y nunca más pudo regresar. “Con Gabi somos mejores amigas por eso la extraño y quiero volver a verla”, expresó Valentina.

Sin resistencia alguna

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Fabricio contó cómo fue que su hija le propuso esta travesía: “La idea original fue realizar el trayecto en moto ya que mi primer viaje, durante mi juventud, lo hice un viaje en ese vehículo. Sacando cálculos, le planteo a ella hacer el viaje en auto ya que en moto demoraríamos más tiempo. Valentina retrucó hacer el viaje en el Fitito y ahí pusimos manos a la obra”.

La propuesta de Valentina fue aceptada sin mayores condiciones por su padre ya que él desde muy joven, con la que es su mujer, ha realizado varias travesías de este tipo: “En 2001 nos fuimos a Ushuaia en moto, también crucé la Cordillera, recorrimos la Patagonia en el Fitito. Existe un espíritu aventurero en la familia que sopesa mucho”.

El "Fitito" amarillo

La historia del Fiat 600 no es menor en esta aventura. El particular vehículo es parte de la familia desde hace tiempo. Así lo cuenta Fabricio: “Mi papá adquirió el Fitito el 4 de septiembre de 1978, cuando yo tenía siete años; fue el auto de la familia, nos fuimos de vacaciones en él hasta que cuando cumplí 18, como marcaba la tradición, mi papá me lo regala y yo le hago la primera restauración. Con el correr de los años, me caso, nace Valentina y restauro el Fitito para en enero de 2005 emprender un viaje por la Patagonia que nos llevó 5.000 kilómetros. El Fiat fue el único auto de la familia hasta 2011 cuando adquirimos otro auto y desde entonces el Fitito quedó guardado hasta este momento”, razón por la que después de estar ocho años sin uso se le practicó un chequeo técnico y diferentes reparaciones al vehículo de la travesía.

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Párrafo aparte merece destacar que Fabricio es la cuarta generación de artesanos desde su tatarabuelo en Italia, pasando por el bisabuelo que era herrero y carrocero, su padre con taller de chapa y pintura que fue el que Fabricio continuó.

Trayecto

Si bien el grupo familiar de los Lanzillotta está conformado por cuatro personas, en esta oportunidad, por cuestiones de espacio y de recursos económicos el viaje será realizado por Fabricio y su hija mayor Valentina.

El itinerario ya fue delineado por Fabricio, que además de atender el taller es profesor de geografía. Explicando sobre las rutas a recorrer, y con base en sus conocimientos, el entrevistado señaló: “Haremos casi el mismo trayecto que se realizó en 1948 en el gran premio de las Américas del Sur que unió Buenos Aires con Caracas. Vamos a hacer Pergamino, San Salvador, Purmamarca, Cuesta del Lipán, Paso de Jama, San Pedro de Atacama, Calama y retomamos por una ruta que va en línea recta hacia el norte de Chile, cruzamos a Perú -que recorreremos por la costa del Pacífico- hasta Ecuador, circunvalamos Quito, saldremos por Tulcan y pasamos a San Juan de Pasto, ya en Colombia, donde nos estarán esperando los miembros de un grupo de Fiat 600. Luego proseguimos nuestro viaje a Cali, Armería y Bogotá en donde otro club de Fiat 600 nos estará esperando para agasajarnos porque yo, como fierrero que soy, armé un viaje paralelo al de Valentina e hice contacto con grupos y clubes de este tipo de auto”.

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Miles de kilómetros

Serán 6.813 kilómetro de ida e igual de vuelta. Los viajeros estiman que para llegar a Bogotá tardarán 15 días. “Esperemos que las condiciones sean favorables para hacer el viaje en menos días ya que nos llevará 15 días yendo a 80 kilómetros por hora, estaremos una semana en Bogotá y necesitaremos otros 15 días más para volver. En total tenemos de ruta un mes”, calcula Fabricio.

Fabricio y Valentina no solo transcurrirán las fiestas de Navidad y Año Nuevo en el Fitito sino también el cumpleaños de Fabricio, lo que les genera sentimientos encontrados. “Tenemos muchas expectativas, serán unas fiestas particulares ya que estaremos lejos de la otra parte de la familia, vamos a extrañar pero todo sea para cumplir el sueño de Valentina”, sostuvo Fabricio.

Cuenta regresiva

A miles de kilómetros de distancia, Gabi está pendiente, esperando que su amiga del alma llegué a Bogotá. “Está planificando muchas actividades para hacer juntas, como visitas a museos, a la plaza más emblemática, al cerro Montserrat, además voy a conocer a los amigos colombianos de Gabi, a quienes les vamos a enseñar nuestra cultura”, dijo Valentina y agregó que Gabi “está muy emocionada porque extraña mucho Argentina”. Además de sus pequeños equipajes los viajeros deberán llevar los pedidos que desde Colombia les han realizado: Fernet, yerba mate y calcomanías identificatorias de nuestro país.

Por estas horas comienza la cuenta regresiva de este padre que sin oponer resistencia ha decidido acompañar a su hija que, con el espíritu aventurero heredado, logró que su progenitor oyera su petición y decidiera con énfasis concretar su anhelo: una oda al noble valor de la amistad sin fronteras ni distancias.

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