Cumplió treinta años la peregrinación a San Nicolás

La última caminata que tuvo como destino el Santuario a la Virgen del Rosario fue la edición número treinta. Es por ello que recordando a los iniciadores, el padre Miguel Nadur relata la historia de esta muestra de fe y homenajea a los impulsores de la iniciativa.
DE LA REDACCION. Siempre que se mira hacia atrás se saca alguna enseñanza, dice el padre Miguel Nadur en contacto con LA OPINION haciendo alusión a los treinta años de la peregrinación al santuario de la Virgen del Rosario de San Nicolás.
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En septiembre pasado se cumplieron 31 años del acontecimiento mariano en la vecina localidad, de aquella primera aparición de la Virgen a Gladys Motta. Un año más tarde un grupo de pergaminenses decidió emprender una caminata a ese lugar santo.
Cuenta el padre Nadur que la última esta peregrinación a pie Pergamino-San Nicolás, que se llevó a cabo a principios de septiembre, bajo el lema Treinta años sosteniendo nuestros pasos, Madre ha atravesado así más de la mitad de nuestra joven historia diocesana que el año próximo cumplirá 60 años desde el nombramiento de su primer obispo.
La iniciativa
Haciendo referencia a la génesis de la idea, fue la intención de Nadur brindar tributo a quienes, aquella tarde en casa de la ya difunta, doña Elba Bonacalza, pensaron en caminar hacia San Nicolás para visitar al párroco fundador de la entonces capilla San Carlos dependiente de la parroquia nuestra señora de Luján de Pergamino, padre Carlos Pérez; para conocer un poco mejor el acontecimiento mariano surgido un año antes.
Así una treintena de jóvenes tomó la idea y la puso en práctica, con el apoyo del párroco interino, padre Jorge Galli. Muchos de ellos estaban relacionados por vínculos familiares o amistosos, Carlos Véliz, su esposa Elisa di Paolo y el hijo de ambos, Cristian Véliz; las hermanas Ana y Norma Bareiro; miembros de la familia Movio, como don Rubén Movio y sus hijos Delia y Beto; Rolando Cirulli, Lalo Bonacalza; Laura y Gisela Gauna; de la familia Mítolo, Darío y Gerardo; varios miembros de la familia Aguilar, como Luis, Tomás, Otilia, Miguel; Mario García, Liliana Sceglio, Juan Mayorga, Marcelo Limao, Mechi de Rosales, Patricia Cordone, Juan Manuel Arballo, Ernesto Galván, Carlos Abrego, Carina Manzini, Oscar Lisone, Patricia Cruz, Julio Rosales, María Dalby, Maximiliano López, Carmen Loisa, y Luján.
Los organizadores
En la etimología de la palabra responsabilidad está la palabra responder. Hubo desde el principio en esta iniciativa pastoral un grupo de personas que asumieron la carga de llevar sobre sus hombros, de alguna manera a los demás. Varios de los miembros fundadores, después de treinta años, se encuentran colaborando para que la peregrinación sea posible, como los esposos Fernando y Ana Serafini, la familia Véliz (Carlos, Biyi y Cristian), Beto Movio y otros que han mantenido el fervor inicial encendido.
Luis Aguilar, Juan Mayorga, Miguel Moisés y otros, participan de esta fiesta desde el cielo. En una de las reuniones de organización de la peregrinación de este año, Amelia Marcachini de Moisés, esposa del fallecido Miguel, que estaba de viaje, nos dejó una carta en donde nos expresaba que a causa de los años, dejaba las armas, pero no la trinchera de la peregrinación. Por su esfuerzo de muchos años, Dios la bendiga y a todos los párrocos que se fueron sucediendo como los padres Arturo Terenzi, Mario Capalbo y Pablo Juan Portela Moreno, expresó Nadur.
Crecimiento sostenido
Luego de las primeras peregrinaciones, los 35 miembros se multiplicaron y sobrepasaron el millar lo que fue motivando diversos cambios de organización y ocasionaron la supresión de elementos como el camión que llevaba los bolsos que resultó insuficiente; o las paradas para dormir en Guerrico y en General Rojo, que afectaban la tranquilidad de dichos pueblos. También se suprimieron los colectivos para el regreso de los peregrinos.
Dios bendiga a quienes han apoyado incondicionalmente a los peregrinos en el curso del desarrollo de la marcha, como los párrocos, los delegados municipales, clubes, comisiones de jubilados, comisiones de fomentos, cooperativas y demás entidades de los lugares en que se han efectuado las tradicionales ocho paradas: el peaje de Peña, Acevedo, Guerrico, Conesa, Erézcano, General Rojo, Campos Salles y El Parador. Y un agradecimiento especial al Santuario de San Nicolás, señaló el sacerdote.
Palabras del Obispo
La peregrinación número 30 tuvo como uno de sus elementos distintivos el que la misa fue celebrada por el obispo, Héctor Cardelli. Y lo hizo dentro del santuario que unos meses antes había tenido su inauguración definitiva, unificándose la nave central con la cúpula. Lleno de emoción, Cardelli expresó que no sabía cómo manifestar la alegría de la Madre de Dios por la visita de tantos hijos. Dijo que eso era similar a la emoción que siente una madre cuando los domingos ve llegar a los hijos y a los nietos para compartir entre todos el encuentro familiar.
Padre Pablo Juan
Durante la Santa Misa de reencuentro de los peregrinos, el padre Pablo Juan Portela Moreno, que coordinó la peregrinación en el período 1991-2002, se preguntó: ¿A qué vamos a San Nicolás?. A encontrarnos con la Madre, y como ejemplo del amor maternal manifestó que en su experiencia de visita a las cárceles, allí se encontraban siempre las madres acompañando a sus hijos.















