Cuidar la salud mental, un eje de trabajo primordial en la pandemia

Ante lo inesperado e incierto, la mente puede jugarnos una mala pasada. El Servicio de Salud Mental del Hospital reformuló sus espacios de atención para adaptarse a la emergencia y creó nuevos dispositivos, como la línea telefónica de apoyo a la comunidad, y estrategias de acompañamiento al personal de salud. La Residencia de Psicología sumó su aporte.
En tiempos de pandemia la salud mental cobra una relevancia superlativa. El equipo de profesionales que trabaja en el Servicio de Salud Mental del Hospital San José está desempeñando un rol importante en la atención y en el acompañamiento a los propios trabajadores del sistema sanitario en este contexto sumamente complejo para ellos y que no les ha dado tregua desde marzo.
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Sin embargo, la crónica que a diario refiere a otras cuestiones vinculadas a la emergencia sanitaria, en algunas ocasiones pasa por alto una tarea que redunda en el mejoramiento de la calidad de vida y colabora con el proceso de construcción subjetiva que es necesario hacer de lo que sucede en un escenario sanitario y social signado por la incertidumbre.
Hace un tiempo, desde el área de Comunicación del Hospital San José se difundió la puesta en marcha de dispositivo “El Hospital te escucha”, una iniciativa gestada para proponer desde el nosocomio asistencia telefónica a la comunidad en el marco del aislamiento social preventivo y obligatorio y apoyo psicológico a agentes del sistema de salud. Para conocer cómo funciona esta propuesta y saber cómo están funcionando actualmente los demás dispositivos de atención en Salud Mental en el efector público, LA OPINION tomó contacto con profesionales que intervienen en estas estrategias y residentes de Psicología que están trabajando a la par del personal de planta en esta contingencia.
Del diálogo con LA OPINION participaron las psicólogas de planta Luciana Carná y Daiana Torti y las residentes Sofía Alvarez y Cintia Quilodán. Todas coincidieron en remarcar que la línea telefónica contribuyó a abrir las puertas del Servicio de Salud Mental a la comunidad que pudo canalizar -y puede hacerlo- un sinnúmero de situaciones que se dan en el contexto de la pandemia y la trascienden. Asimismo comentaron que, siguiendo las decisiones institucionales que va tomando el Hospital, se pudo restablecer con protocolos específicos la atención de consultorios externos de Salud Mental, lo que sumó posibilidades de intervención que en un principio se habían visto condicionadas por el impedimento de la presencialidad.
“La admisión se suspendió en el inicio de la cuarentena y por un tiempo todo lo presencial se interrumpió hasta que se reorganizó con estrategias especiales. Lo que siempre siguió funcionando fue la guardia”, señalaron las profesionales.
Con respecto a la línea de apoyo psicosocial a la comunidad “El Hospital te escucha”, recordaron que permite a la sociedad conectarse con el Servicio de Salud Mental a través de consultas telefónicas que cualquier persona puede hacer en caso de experimentar cuadros de malestar, angustia o alguna cuestión propia de la pandemia.
Así recordaron que a través del número 2477 350652 la línea funciona de lunes a sábados de 8:00 a 20:00. “Fue un dispositivo pensado para la comunidad en general y también para que médicos, enfermeras y trabajadores de salud que estuvieran atravesando alguna situación particular pudieran recibir el acompañamiento necesario”.
Al otro lado de la línea
De acuerdo a lo señalado las consultas fueron variadas y expusieron muchas situaciones precedentes a la pandemia. En este punto fue Luciana Carná quien precisó: “Es frecuente recibir llamados de personas que experimentan episodios de angustia por conflictos intrafamiliares anteriores a esta emergencia sanitaria. También recibimos consultas por algunos síntomas que emergen de manera disruptiva”.
Sobre el funcionamiento de esta línea de apoyo, aseguraron que el teléfono ha facilitado mucho la accesibilidad y les ha permitido determinar si hay alguna situación que amerita otro tipo de intervención. “Cuando la sugerencia es acercarse al Hospital la gente acude y trabajamos tomando todas las medidas de cuidado para respetar el distanciamiento y habilitando que la persona pueda recibir la atención de modo presencial”, acotó Daiana Torti.
La jefa de residentes de la Residencia de Psicología, Sofía Alvarez, comentó que durante los primeros meses del confinamiento hubo muchas consultas de adultos mayores que pueden considerarse por situaciones puntuales de la pandemia. “Lo que se advertía en esos llamados eran sentimientos de soledad y aislamiento”, reveló.
En la misma línea, Cintia Quilodrán señaló que las consultas de esta población resultaron novedosas por cuanto los adultos mayores no suelen ser los que recurren a la admisión del servicio de Salud Mental: “Se jugaban muchos prejuicios en esta población respecto de la consulta psicológica que pudieron romperse en estas circunstancias, quizás porque la línea telefónica preserva algo del anonimato”, plantearon y distinguieron que “algunas personas a partir de este llamado pudieron empezar un tratamiento y otras simplemente, sentirse acompañados en un momento particular”.
Los tratamientos
Para el caso de los pacientes que ya estaban en tratamiento bajo la órbita del Servicio de Salud Mental del Hospital, las psicólogas indicaron que la mayoría continuó en forma ambulatoria. “En un principio el seguimiento fue telefónico y con algunas intervenciones en domicilio articuladas con el trabajador social del Servicio y a partir de la reapertura de los consultorios externos muchos volvieron a la consulta presencial”.
El Hospital de Día de Salud Mental, en tanto, continuó abierto sobre todo para aquellos pacientes que requieren la vianda de alimentos y acuden a tomar la medicación. “Quienes acuden son pacientes con patologías graves que en muchos casos viven solos y sin vínculos familiares por lo que el Hospital de Día es para ellos un referente institucional muy importante”, resaltaron.
Los talleres y otras actividades que se despliegan en el dispositivo migraron a la modalidad virtual y se armó un grupo de WhatsApp con todos los pacientes que funcionó como “un nexo” con muy buenos resultados.
La atención de niños
Atendiendo a que el Servicio de Salud Mental tiene dispositivos especialmente pensados para la asistencia de niños y adolescentes, la psicóloga Daiana Torti destacó que resultó prioritario poder sostener esos espacios. “En el inicio de la cuarentena lo hicimos de manera virtual o con visitas a domicilio y luego retomamos la atención presencial. Lo que vimos limitadas fueron las actividades grupales que venían funcionando muy bien, pero buscamos la alternativa de armar un grupo de WhatsApp desde el cual semanalmente les proponemos actividades que en realidad son intervenciones para que los chicos puedan seguir en contacto con sus pares porque notábamos que había ahí un lazo que se había cortado con el aislamiento y que debíamos recomponer”.
Consultada sobre el nivel de afectación que se observa en esta población producto del contexto, la psicóloga reconoció que “uno va viendo las dificultades y consecuencias de no salir de casa y no tener contacto con pares. Aparecen algunas regresiones, chicos que se vuelven a hacer pis encima, o vuelven a dormir en la cama de sus padres, manifestaciones de angustia o de enojo que hay que leerlas en el contexto de lo que está sucediendo”.
De este modo remarcó: “Las manifestaciones son tan variadas como niños hay”, pero “es fundamental no patologizar estas cuestiones” sino observarlas como manifestaciones esperables, considerando que los niños no tienen tantos recursos para simbolizar la situación. “Resulta fundamental la presencia de niños que puedan acompañar”, enfatizó.
La sala de internación
La sala de internación del Servicio de Salud Mental siguió funcionando porque no se puede prescindir de esa atención cuando hay pacientes que necesitan ser internados. En este ámbito la dinámica se adaptó para cumplir con los protocolos vigentes en el marco de la contingencia de Covid-19.
Lo que llegó para quedarse
Tomando los insumos vividos hasta aquí -cuando la pandemia aún no ha terminado-los profesionales del Servicio de Salud Mental del nosocomio pusieron énfasis en los recursos que “sí pudieron seguir funcionando” para sacar de la situación los mejores aprendizajes. “Contábamos con muchos recursos, con el acompañamiento de supervisiones de equipos de hospitales de Capital o profesionales de la UBA que nos ayudan a pensar nuestras prácticas, así que este armado que tuvimos que hacer en la emergencia no significó arrancar de cero”, destacaron.
“Entendemos que algo de la flexibilidad es lo que viene para pensar en relación a lo que quede después de la pandemia”, reflexionaron. En un mensaje claro a la comunidad insistieron en la necesidad de “despatologizar” las manifestaciones de sufrimiento que pueden experimentarse y comprender que “frente a ellas se puede contar con ayuda profesional para acompañar este proceso”.
Para tomar contacto
Los turnos para el Servicio de Salud Mental del Hospital San José (Psicología y Psiquiatría) pueden solicitarse de lunes a viernes de 7:30 a 11:00 a través del 429792, interno 170 (para adultos y niños) y 254 (para adolescentes).
A través del 2477 350652, la línea de apoyo psicosocial a la comunidad funciona de lunes a sábados de 8:00 a 20:00.

















