Conmemoración de las víctimas del tránsito: no te mates, no te lesiones
La vida, se va en un abrir y cerrar de ojos. La llenas de alegría, amigos, una familia, y descubres que esos instantes te han hecho lo que eres. Pero adelante, están nuestros sueños, y la emoción de saber qué hay más allá. Porque la frase “la vida es muy corta” es cierta, pero también es verdad que nunca es tarde. La diferencia entre ver pasar la vida, y cruzar por ella, es vivirla a pleno. Disfrutemos la vida. Nos queda mucho por recorrer. Por favor, en la vía pública ¡cuídate!
En el mundo actual todo ha cambiado. La modernidad ha generado más comodidad, ha facilitado la comunicación y ha permitido muchas otras ventajas. Pero paralelamente contribuyó al nacimiento de peligros, antes desconocidos y los accidentes viales son uno de estos.
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Culpa, responsabilidad, derechos, obligaciones, muertes, lesiones, costos sociales, pandemia, enfermedad etcétera. Cuántas palabras para definir, y sintetizar, un mismo problema: los accidentes de tránsito. Es tan representativa esta cuestión, que ha nacido una ciencia que se encarga de estudiarla: la accidentología. Esta, como ciencia nueva, se nutre de aportes que brindan las investigaciones antropológicas, sociología, psicología, ingeniería civil, mecánica y de planificación.
Casi todos los días aparecen titulares en los periódicos sobre colisiones de tránsito graves ocurridas en algún lugar del mundo. Sin embargo, hay otras, con resultados fatales o no, que no se dan a conocer porque ya se han convertido en sucesos cotidianos. Más de 3.400 personas mueren diariamente en la vía pública, y decenas de miles quedan discapacitadas de por vida. La devastación que estos incidentes causan a las víctimas, a las familias, los amigos, y las comunidades es incalculable. A todo esto hay que sumarle los costos que hacienden a algo más de u$s 500.000.000 millones. Consideremos que esta cifra en promedio, es el fondo de rescate que se necesita, por única vez, para salvar a los países europeos en crisis. En los siniestros viales, el monto es anual. En relación a este informe, la ONU junto a otros organismos internacionales establecieron crear un Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial (2011-2020).
Además año a año, el tercer domingo de noviembre, se recuerda el Día Mundial de Conmemoración de las Víctimas del Tránsito. Esta acción, se celebró por primera vez en 1993 en el Reino Unido. Desde entonces, un gran número de países, bajo la coordinación de organizaciones no gubernamentales, conmemoran este día. El Día Mundial de Conmemoración fue creado en homenaje a las víctimas del tránsito y sus seres queridos, por la difícil situación que atraviesan al tener que afrontar las consecuencias emocionales y prácticas de estos sucesos. El 26 de octubre de 2005, la Organización de las Naciones Unidas adoptó una resolución mediante la cual se invita, a los gobiernos a que designen el tercer domingo de noviembre de cada año como el Día Mundial de Conmemoración de las Víctimas del Tránsito.
Las guerras y las colisiones de tránsito tienen similitud en cuanto a que la mayoría de sus víctimas son hombres jóvenes, y las lesiones causadas son igualmente terroríficas. Considerando esta apreciación, es que se eligió el tercer domingo de noviembre, por ser el domingo siguiente al día de recordación en el Reino Unido y los países miembros de la Mancomunidad Británica de Naciones de los caídos en guerras y enfrentamientos.
El acto de conmemoración pública, no tiene como fin hacer que las víctimas recuerden lo que les sucedió. Las mismas, tienen muy presente lo ocurrido. La reflexión pública es un acto de reconocimiento. Les afirma a las víctimas y a sus familiares que son valorados como seres humanos, que su pérdida es la pérdida de todos, y que su sufrimiento es compartido, aunque tan solo sea a través del reconocimiento de la tragedia y el error de su acaecimiento.
Millones de personas mueren y sufren lesiones a causa del tránsito todos los años. Las muertes causadas por el tránsito pueden evitarse. Las lesiones causadas por el tránsito, causan enormes costos para los individuos, las familias y la sociedad. La ayuda y atención a las víctimas del tránsito y las familias que han perdido a un ser querido debería ser parte integral de la respuesta inmediata.
En 2001, el Papa Juan Pablo II expresó: “Invoco la compasión del Señor para todos los que perdieron sus vidas de manera trágica en las carreteras. Le pido a Dios que apoye a los lesionados, que frecuentemente sufren de por vida, así como lo hacen sus familias, que los ayudan en sus momentos de sufrimiento y aflicción. Pido a los automovilistas que conduzcan con cuidado y responsabilidad, para que todos los conductores respeten siempre al prójimo”.
A tener en cuenta
- En un choque, hay partes que no tienen repuesto. Los niños deben ir en la plaza trasera y con cinturón de seguridad.
- Sí a las señales de tránsito las conocemos, las interpretamos, y las aplicamos, los riesgos de accidentarse, se reducen.
- Manejar mal, no siempre mata. El accidente ya pasó, la consecuencia dura para toda la vida.
- Una bicicleta, no es sólo una máquina, es una herramienta para descubrir y transitar el futuro. Eso sí, úsala a conciencia.
- La velocidad no está en el motor, sino en nuestra mente.
- Viajar en auto, es sinónimo de libertad, de placer, de descubrir y recorrer nuevos caminos, pero acuérdate que te quiero de vuelta.
- Si vas a usar la moto, piensa en volver, por favor ponte el casco. Es la diferencia entre la vida y la muerte.
- Hoy van a morir en el país 21 personas, y muchas otras se lesionarán. Por favor cuídate, no quiero que seas una víctima más.
Los accidentes de tránsito son en la actualidad, y desde hace mucho tiempo, una problemática social, se han transformado en sinónimo de enfermedad crónica, de pandemia, donde todos somos responsables, donde todos debemos involucrarnos, y entre todos debemos buscar soluciones. Somos más, debemos cuidarnos más. Es necesario sumarse hoy porque mañana, puede ser tarde.
Por favor, basta de sorprendernos cuando recibimos información acerca de cuál o tal accidente, es momento de preocuparnos, es decir jerarquizar la situación, y como consecuencia de esto, comenzar a ocuparnos de verdad. Todos los días en el mundo, y en nuestro país, mueren y se lesionan muchas personas como consecuencia de los accidentes de tránsito. Comencemos con respetarnos, para luego respetar a la sociedad, y considerar que si no nos cuidamos, hoy, mañana, o pasado podemos quedar involucrados en un siniestro vial, y transformarnos en una víctima fatal, o un lesionado más.















