Con una emotiva ceremonia fue inaugurada la Capilla de la Granja San Camilo

Estuvo presente el obispo de la Diócesis, Hugo Santiago. A los colaboradores y familias de los jóvenes concurrentes se sumó un gran número de pergaminenses, congratulados con el crecimiento que evidencia esta obra que cumple un importante rol comunitario.
DE LA REDACCION. Momentos de mucha emoción se vivieron en la tarde noche del viernes, cuando fue inaugurada la capilla emplazada en la Granja San Camilo, un dispositivo de la Iglesia Católica que contiene y asiste a personas con problemas de adicciones.
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Desde las 19:00 numerosos fieles y colaboradores de esta causa comenzaron a copar el predio ubicado en ruta Nº 32 kilómetro 2,5. Tal fue el caudal de personas que asistió que se dispusieron sillas en el solar adyacente al nuevo templo para mayor comodidad a los presentes y además se dispuso una pantalla gigante en la que se transmitió en vivo la misa que se celebró dentro de la capilla que quedó chica por la convocatoria que tuvo el acontecimiento.
Bendición
La ceremonia comenzó con la bendición que el obispo de la Diócesis de San Nicolás, Hugo Santiago, impartió sobre la nueva construcción. A continuación se dio paso a la apertura de las puertas de la Capilla por la que ingresaron primeramente los jóvenes que asisten a la Granja, luego sus familiares, más atrás los voluntarios que prestan su colaboración a la obra. El último en ingresar fue el obispo que fue flanqueado por Juanito Cabrera, coordinador de la Granja y sacerdote de la Capilla Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (emplazada en el Hospital San José).
Clima de fiesta
Durante más de una hora se desarrolló la misa presidida por monseñor Santiago y concelebrada por sacerdotes de la Diócesis, de un representante de la orden camiliana y con la colaboración de seminaristas de nuestra jurisdicción y de 9 de Julio. Luego de la lectura del Evangelio correspondiente a la fiesta de la Epifanía o Día de Reyes, monseñor Santiago dirigió a los presentes su homilía.
Prevención y curación
Durante su sermón, monseñor estableció dos conceptos importantes: medicina preventiva y medicina curativa. Para hacer medicina preventiva, que es muy importante para no dar paso a la enfermedad, debemos primero establecer cuál es la causa del problema porque la adicción es solo un efecto de un problema más profundo, señaló Santiago y además dijo: Estamos teniendo una crisis del amor de pareja muy grave. Hay vínculos muy frágiles que se manifiestan en parejas poco duraderas, inmaduras que, cuando llegan los hijos, no tienen la capacidad necesaria para desplegar un trabajo de contención.
Pesada mochila
Haciendo alusión a esta problemática, monseñor afirmó que durante los campamentos juveniles, él ha detectado que los jóvenes llevan una mochila muy pesada que es la disolución familiar, hecho que les baja el ánimo a los chicos, que los llena de tristeza. En este marco, señaló el obispo que la adicción se genera para irme un rato de la realidad porque no me banco la tristeza que tengo.
Según advierte Santiago, cuando el joven comienza a consumir es porque está desmotivado para estudiar, para trabajar, para armar una pareja, para planificar el proyecto de su vida, y luego lo hilvanó con una segunda fase, cuando ya es marcada la adicción y genera violencia por ello el problema de la inseguridad, según monseñor, está relacionado con la adicción porque cuando uno consume necesita dinero para comprar droga o alcohol, y si no tengo plata la tengo que conseguir.
Hospital de campaña
Continuando con su planteo, el obispo dijo que una vez instalado el problema de las adicciones comienza un proceso de medicina curativa, y en este punto reconoció la labor de los voluntarios de la Granja, a la que calificó como un hospital de campaña: Yo los felicito por la decisión audaz que han tomado cuando emprendieron el camino para realizar esta Granja porque entiendo que ahora atravesamos momentos de plena felicidad pero después hay que estar en el día a día, expresó Santiago e instó a los colaboradores a seguir trabajando organizadamente como hasta ahora, es fundamental garantizar la durabilidad de estos proyecto por eso yo entiendo que deberían aplicar la filosofía de trabajo que muchos hagan poco.
Recuperar el sentido
Por último felicitó a los chicos que asisten a la Granja por la valentía de querer recuperarse, de recuperar el sentido de la vida porque quién tiene un para qué soporta cualquier cómo. Vale la pena vivir, no es fácil pero se puede. Solo hay que establecer un propósito a cumplir en el futuro.
Obra de Dios
Casi en la finalización de la celebración de la Eucaristía, un emocionado padre Juanito afirmó que esto es obra de Dios. Destacando el hermoso equipo que trabaja desinteresadamente, Juanito pidió reconocer el sacrificio que hacen los voluntarios que en muchas oportunidades renuncian a sus compromisos laborales o personales, dejan todo y vienen a ayudar. Esa actitud es la que le da vida a esta Granja.
Hijos espirituales
Párrafo aparte mereció el agradecimiento a los jóvenes que asisten a la Granja. Gracias por ser mis hijos espirituales, dijo el sacerdote. Gracias a ustedes yo experimento la paternidad que nunca voy a tener por mi condición de sacerdote, les manifestó mirándolos a sus ojos. También agradeció a las familias de los chicos, que los acompañan en el camino de curación.
En otro tramo de su discurso, en líneas generales y sin nombrar a nadie en particular, Juanito agradeció a todas las personas hermosas que me acompañan, en especial, a la comunidad de la Capilla del Perpetuo Socorro.
Por último agradeció a los sacerdotes y a los seminaristas presentes, y a monseñor Hugo Santiago, recientemente incorporado a la Diócesis. Como cura, el tener la cercanía del obispo es importante, contar con su presencia me reconforta, me hace sentir acompañado, le dijo públicamente el sacerdote a su pastor.
Consagración
La misa culminó con la consagración de la obra a la Virgen María, oportunidad en la que el Coro del Colegio San José entonó el Salve Regina.
Luego de la bendición final, los coreutas realizaron otras interpretaciones musicales y otro grupo de colaboradores recreó un pesebre viviente. Por último los presentes compartieron un ágape.
Es importante destacar que todos los domingos a las 11:30 el padre Juanito celebrará misa en la nueva Capilla.















