Con las mejores expectativas, las inmobiliarias auguran un buen año

El crédito hipotecario fue el jugador clave para la reactivación del sector. La financiación permite a muchas familias abandonar su condición de locatarios para pasar a ser propietarios. El presidente del Colegio de Martilleros, Fabián Acerbo, reclama que se agilice el otorgamiento.
Un nuevo año ha comenzado y con él se renuevan las expectativas de todos los actores sociales: a quienes no les fue también, apuntan a que la racha cambie y quienes tuvieron un buen 2018 aspiran a lo mismo, o a algo mejor. Es un día en el año, una fecha en el calendario, pero en la vida social es mucho más.
Las mas leidas de Pergamino
Granville presentó el nuevo Peugeot 2008 que se fabrica en nuestro país

En Pergamino, los vecinos eligen el nuevo corredor que une el Paseo Ribereño y el Parque Belgrano

Buscan que Pergamino sea reconocido como damnificado por las obras nunca realizadas en la Ruta 188

Crisis en el Hospital San José de Pergamino: juntan firmas en Change.org

Feria Estudiantil en Pergamino: el espacio donde los jóvenes emprenden, aprenden y construyen su futuro

Para el sector inmobiliario, el balance cerró con números positivos. La introducción en escena del crédito hipotecario, en la banca pública y en la privada, ausente por décadas de modo masivo, está permitiendo a muchas familias abandonar su condición de locatarios para pasar a ser propietarios. La ecuación cierra especialmente para quienes contaban con algún ahorro; que con el crédito alcanzan a invertir en una vivienda y terminan pagando de cuota una cifra similar a la del alquiler.
Los referentes del sector esperan que en 2018 se afiancen las hipotecas y se acorten los plazos de otorgamiento de créditos para generar mayor número de operaciones habida cuenta que si bien la financiación fue la clave de la activación para el sector, la operatoria todavía debe aceitarse.
Varios factores
Consultado por LA OPINION, el presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Pergamino y referente inmobiliario, Fabián Acerbo, hizo hincapié en el óptimo 2017 que tuvo el mercado inmobiliario: “Cerramos un 2017 que estuvo signado por el crecimiento del sector inmobiliario y esto se debe a la confluencia de varios factores: el ofrecimiento de líneas de crédito para la compra de viviendas; la economía que se está moviendo; y hay una especie de efecto dominó que hace que la gran venta genere una especie de contagio entre quienes no tenían planeado comprar y deciden invertir sus ahorros en ladrillos”. Este comportamiento hace que las expectativas para este año sean muy buenas.
Más actividad
Si bien el Colegio de Martilleros no tiene datos estadísticos que le permita saber el índice de crecimiento que registró el mercado, toman como parámetro una variable que surge de movimiento colegiado de la actividad: “La misma está determinada por la caja de previsión social a la que debemos aportar; esos aportes reflejan nuestra actividad y notamos que durante 2017 crecieron esos aportes profesionales. Esto demuestra a las claras que la actividad ha crecido. A esto se suma que hay una cantidad de consultas importantes y de operaciones concretadas”, señaló el presidente del Colegio de Martilleros.
Proceso lento
Como asignatura pendiente de la iniciativa crediticia que despliegan el Estado y la banca privada, Acerbo plantea la necesidad de “aceitar” el proceso de otorgamientos: “La compra de una vivienda se da un proceso lento ya que la tramitación que se debe realizar genera una demora de hasta 90 días”; sostuvo que es fundamental agilizar las gestiones. No obstante, reconoce que “los créditos hipotecarios que ofrecen las diferentes entidades bancarias, sean del sector público o privado, han dado buenos resultados y hay una multiplicidad de casos de familias que hasta hace poco alquilaban y que ahora pudieron comprar su casa”, hecho que viene a descomprimir el mercado de alquileres que tan congestionado se encontraba.
Aumento del dólar
Respecto de cómo impacta en el sector el aumento que el dólar experimenta en las últimas semanas, el consultado explicó que complica. Concretamente, a las personas que están en el medio un trámite bancario para la compra de su vivienda, les cambia la ecuación ya que el valor de la mayoría de los inmuebles se da en dólares. “Hay casos en que las personas confirmaron la compra de un inmueble y en el momento de las tramitaciones de boleto de compra y venta y escritura se incrementó el costo del dólar y por ende el valor de la propiedad. Esto complica al comprador que tenía calculado un monto determinado y éste le cambia con la suba del dólar”, explicó Acerbo.
“Mercado realista”
El valor de las propiedades guarda una relación estrecha con el valor del dólar y por ello el mercado necesita un precio estable de la moneda extranjera. Y en este marco Acerbo recordó cuando existían dos valores de dólares, el oficial y el “blue”: “Ha quedado atrás el tiempo en que estábamos abrazados por una mentira cuando existían dos valores de dólares diferentes y los inmobiliarios teníamos que hacer un promedio del valor de ambas cotizaciones a la hora de vender una propiedad. Hoy por lo menos tenemos un dólar que sabemos lo que vale y consecuentemente contamos con un mercado realista porque sabemos cuál es el valor certero de las propiedades”.
Consultado sobre si aumentó el valor de la propiedad, Acerbo destacó que “en dólares se sigue manteniendo el precio”.
Escasez de viviendas
La generalidad de las personas que acceden a los créditos hipotecarios puede comprar una vivienda cuyo valor oscile entre 1.400.000 y 1.700.000 pesos. La importante demanda registrada en viviendas de estos precios hizo que se generara una falta de oferta. Según Acerbo dicha problemática se agudizó. “Las viviendas ‘tipo’, cuyo costo oscila en ese segmento de precios, están escaseando ya que fueron los primeros inmuebles vendidos”, afirmó el entrevistado y enfatizó que “existen propiedades por debajo del 1.400.000 pero necesitan algún tipo de refacción y la persona que saca el crédito piensa en pagar la cuota de ese préstamo y no puede asumir otro compromiso de estas características. Por otro lado, la mayoría de los trabajadores, el 90 por ciento, no puede acceder a viviendas más caras ya que no les da la ecuación con relación a sus ingresos mensuales”.
















