Chikungunya: escaló a 47 el número de casos en la ciudad
Las acciones sanitarias son intensas, pero aún no se logra controlar el brote. El 98 por ciento está circunscripto a la misma zona geográfica donde se inició, pero hay otros dispersos en diversos sectores del ejido urbano. La colaboración comunitaria es vital para evitar la propagación de la enfermedad que se transmite a través de la picadura de mosquitos.

El brote de Fiebre Chikungunya sigue instalado en la ciudad y ya escaló a 47 el número de casos de esta enfermedad transmitida por la picadura del mosquito Aedes Aegypti - el mismo vector del dengue-. En diálogo con Salud de Hoy, María Martha Perretta, secretaria de Salud del Municipio, actualizó el cuadro de situación, confirmó el número de casos confirmados por laboratorio y mencionó que "aún hay otros en estudio".
La titular de la cartera de Salud detalló que el 98 por ciento de los casos están circunscriptos a la zona geográfica donde se inició el brote, pero señaló que "se han presentado otros aislados en otros sectores de la ciudad, aunque con antecedentes de haber estado en la zona de riesgo que tenemos identificada desde el principio".
Las mas leidas de Pergamino
Granville presentó el nuevo Peugeot 2008 que se fabrica en nuestro país

En Pergamino, los vecinos eligen el nuevo corredor que une el Paseo Ribereño y el Parque Belgrano

Buscan que Pergamino sea reconocido como damnificado por las obras nunca realizadas en la Ruta 188

Crisis en el Hospital San José de Pergamino: juntan firmas en Change.org

Las naranjas que nadie junta y que hoy despiertan interés en el mundo

En relación al trabajo que se está haciendo desde el Municipio para controlar el brote, Perretta definió que "es incansable" y recordó que agentes de distintas áreas están trabajando intensamente en la realización de las acciones de control de foco, relevamiento de febriles y tareas de fumigación. Asimismo, comentó que se ha requerido la opinión de profesionales que son expertos en control de vectores y se ha convocado incluso al Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires que la semana pasada colaboró con acciones de fumigación aérea en determinados sectores de la ciudad. "Tenemos previsto volver a convocarlos en los próximos días", anticipó y mencionó que a la par de los trabajadores municipales se pidió a la Región Sanitaria IV la colaboración de los becarios que estuvieron afectados a la campaña de vacunación Covid- y que reportan en el ámbito de la Provincia- para que puedan sumarse al relevamiento de febriles. "Hemos tenido muy buena predisposición y estas personas se han integrado a la tarea que estamos realizando desde el Municipio".
Alta transmisibilidad
La secretaria de Salud comentó que en el contexto de este brote se está observando que la transmisibilidad del virus es mucho más alta que la del dengue y refirió que el nivel de positividad de las muestras que se analizan es elevado. "Si bien hemos tenido casos de dengue en Pergamino, los hemos podido auto limitar mucho más rápidamente".
"Hay factores climáticos que colaboran con que exista una mayor población de mosquitos y el calor extremo no ayuda", sostuvo la funcionaria que apeló a la colaboración comunitaria, por cuanto la tarea individual que cada uno pueda hacer en su domicilio coopera con la posibilidad de limitar este brote que tiene en vilo al conjunto de la población.
"Necesitamos que toda persona que tenga síntomas consulte de inmediato al médico y use repelente para evitar ser picada por mosquitos mientras cursa la viremia", mencionó y recordó que las recomendaciones generales frente a las enfermedades transmitidas por mosquitos contemplan el uso de repelentes y de ropa que evite la picadura de mosquitos que puedan estar infectados con el virus. En el caso de bebés y niños que no pueden utilizar repelentes, es conveniente protegerlos con el uso de tules. Asimismo, en los hogares se sugiere la colocación de mosquiteros y el empleo de insecticidas autorizados para matar a los mosquitos vivos. Tan importante como esto es realizar acciones de descacharrado orientadas a eliminar todo tipo de recipientes donde pueda acumularse agua limpia. "Hay un trabajo individual que debe hacerse en cada domicilio", resaltó la secretaria de Salud y recordó que "el Aedes Aegypti deposita sus larvas en todos aquellos espacios donde hay agua limpia estancada y por esta razón es muy importante evitar todo tipo de recipientes que puedan contribuir a que se transformen en criaderos de mosquitos".
"Una pileta que no se utiliza o no se clora es un foco de riesgo, los tanques de agua, las tapas de gaseosa u otros recipientes, los baldes, cualquier elemento de uso doméstico donde pueda acumularse agua, debe ser dispuesto de manera adecuada o desechado si no se utilizan", insistió, recordando que en los floreros es conveniente utilizar arena y no agua. En relación a los bebederos de animales, sugirió la importancia de cepillarlos diariamente en sus laterales, que es donde suelen alojarse las larvas de mosquitos".
"Asimismo hay que mantener patios y jardines desmalezados porque eso contribuye a disminuir la cantidad de mosquitos", recalcó la secretaria de Salud poniendo énfasis en destacar el valor que las pequeñas acciones individuales tienen en el cuidado de la salud colectiva en el actual contexto de brote.
"Nosotros seguimos trabajando muy intensamente para controlar esta situación sanitaria, pero necesitamos de la colaboración de todos los vecinos para limitar este brote", resaltó María Martha Perretta.
Empezar por casa
En tiempos en que se le pide a la comunidad que intensifique las medidas de cuidado para evitar la proliferación de mosquitos, es inadmisible que en instituciones educativas, judiciales, deportivas y recreativas o en los propios espacios públicos haya elementos que contradicen la consigna de evitar la acumulación de elementos que puedan favorecer la cría de mosquitos.
Por poner solo un ejemplo, en plazas, parques, e incluso en comercios es común ver recipientes que se disponen para que funcionen como bebederos de animales, sin que nadie realice sobre estos elementos las acciones de cepillado o limpieza para evitar que se conviertan en criaderos de mosquitos. Del mismo modo, es común observar que en los espacios públicos de la ciudad quedan tapas, botellas, potes de helado porque la gente desecha estos elementos de manera desaprensiva sin que nadie los recoja en tiempo y forma. Tal vez habría que intensificar un mensaje orientado a que la población adopte hábitos de cuidado y desde el propio Estado, predicar con el ejemplo.
No hace falta correrse demasiado del centro de la ciudad para observar el riesgo que suponen basurales a cielo abierto y el agua que se acumula en elementos que se disponen en la vía pública cuando se realizan las tareas de descacharrado en domicilios particulares. Alcanza con mirar el patio de algunos colegios o los espacios verdes de varias instituciones para advertir que hay elementos que resultan propicios a la acumulación de agua y que están ahí sin que exista una verdadera conciencia del riesgo.
Hay una acción de quienes competencia en la prestación de servicios públicos que debe intensificarse y se requiere por parte de ellos una mirada atenta que pueda reparar sobre esas pequeñas acciones cotidianas y hasta domésticas que, en el contexto de esta situación sanitaria, están convocadas a modificarse.
Hoy más que nunca, adoptar conductas de cuidado es algo que debe empezar por casa. Y esto vale tanto para el vecino de a pie como para los referentes de distintas instituciones que tienen la responsabilidad de predicar con el ejemplo.














