Caso Baccinelli: a 2 años de la operación la familia renovó el pedido de justicia

Juan Pablo Baccinelli fue intervenido en julio de 2015 por una lesión en una mano pero terminó con un paro cardiorrespiratorio que le ocasionó graves daños neurológicos. Dos años después, sigue luchando con sus secuelas y su familia pide que se haga justicia.
Este viernes se cumplieron dos años de la intervención quirúrgica que dejó al joven Juan Pablo Baccinelli con severos daños neurológicos.
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El caso cobró trascendencia pública a mediados de 2015, luego de una operación realizada en la Clínica Pergamino, donde Juan Pablo había concurrido por una lesión en una de sus manos y terminó en un paro cardiorrespiratorio que le ocasionó graves daños neurológicos.
La causa por “lesiones gravísimas y/o abandono de persona” ya está elevada a juicio pero aún no tiene fecha fijada. A dos años de este lamentable episodio, los familiares y amigos, buscan que “el caso no sea olvidado” y exigen que “se haga justicia porque las lesiones que le quedaron por una negligencia médica son graves”.
Su hermano Mauro y su esposa Lorena dialogaron con LA OPINION sobre el estado actual de Juan Pablo, la lucha que están llevando adelante para que no vuelvan a suceder hechos de estas características y renovaron el pedido de justicia.
“Pablo quedó con una secuela bastante severa y un problema neurológico y motriz importante” explicó esposa. “Tiene un grado de consciencia leve, habla, se comunica pero no tiene pensamientos complejos”, agregó el hermano.
Los familiares recordaron que la causa ya está elevada a juicio, aunque por el momento no tiene fecha. “No queremos que estas cosas sigan sucediendo, que se someta a la gente a cirugías innecesarias. Su problema se podría haber solucionado de otra manera, sin someterlo a una cirugía de este calibre. Si el tema se hubiese resuelto con un medio no quirúrgico, no hubiese sucedido esto”, aseguró Mauro. “Queremos que la causa se mantenga presente en la opinión pública, en la memoria de la gente”, agregaron los familiares.
Carta de familiares
A través de un texto escrito, la familia y los amigos de Juan Pablo recordaron que “hace dos años atrás entraba en una sala de cirugía de la Clínica Pergamino para realizarse una operación sencilla en su mano. ‘Es un rato nomás, me operan y vuelvo a casa enseguida, no se hagan drama’, nos había dicho sonriente, con tono despreocupado, tratando de calmar nuestros nervios”.
Unas horas después, un llamado telefónico le informó a la familia que Pablo había sufrido un paro cardiorrespiratorio durante la operación y que se encontraba en estado de coma. “Comenzamos a exigir respuestas, queríamos saber qué había ocurrido allí adentro, saber la verdad. Sin embargo, los médicos a cargo nos daban respuestas poco precisas ya que no podían especificar la razón por la que Pablo, joven de 34 años con buen estado de salud, había sufrido semejante episodio luego de haberle aplicado anestesia local. Tampoco nos podían asegurar el tiempo de duración del paro: primero eran dos minutos, luego tres, luego 15, hasta que un día confesaron que no lo sabían con exactitud. La única certeza que nos dieron fue que el cerebro de Pablo había sufrido una lesión neurológica a causa de la falta de oxígeno y que eso no le permitía despertar”.
Al transcurrir las semanas, su estado de salud empeoró cada vez más: neumonía, fiebre y convulsiones. Por esto mismo, la familia decidió trasladarlo a una clínica de alta complejidad ubicada en Capital Federal. Allí permaneció en terapia intensiva durante tres meses hasta que logró un mínimo estado de conciencia y pudieron derivarlo a diversos centros de rehabilitación neurológica, entre ellos Fleni en Escobar, para que pudiera seguir su recuperación. Luego de un año y siete meses entre clínicas, centros de rehabilitación, operaciones, complicaciones y demás, Pablo logró volver a su hogar con su familia. Sin embargo, le quedaron severas lesiones neurológicas y motrices, por lo que seguirá rehabilitándose de por vida.
“Por la gravedad del hecho, la causa tomó trascendencia pública rápidamente y el director de la Clínica tuvo que salir a dar declaraciones. Afirmó en un medio local que el anestesista no estaba presente en la sala de cirugías cuando el paciente entró en paro, así como tampoco el traumatólogo que ocupaba, en ese momento, el rol de jefe de cirugía y que, por lo tanto, tenía la responsabilidad de estar presente y coordinar al cuerpo médico asegurándose de que todo saliera bien”, indica el comunicado de la familia.
“Por otro lado, con el tiempo, gracias a las pericias médicas, supimos que Pablo no necesitaba operarse de su mano, ya que la fractura se podía solucionar sin necesidad de someterse a un procedimiento quirúrgico. Esto quiere decir que las complicaciones que se presentaron al momento de aplicar la anestesia local se podrían haber evitado.
“Por todas estas irregularidades, familiares y amigos escribimos esta nota a dos años de lo ocurrido para visibilizar la causa y repudiar la negligencia de los médicos que estuvieron a cargo. Lo que sucedió con Pablo es un ejemplo de lo que, en muchos casos, ocurre en el ámbito de la salud en Pergamino: nos someten a cirugías innecesarias por cuestiones económicas, nos atienden en carácter de clientes, no de pacientes. No queremos que negocien con nuestros cuerpos, no queremos que nos dejen solos en la sala de operaciones, no queremos que nos traten como un número más. Exigimos que los responsables de este acto negligente sean desafectados de sus funciones, que se esclarezca el caso y que finalmente se haga Justicia por Juan Pablo Baccinelli”.















