Cambalache Político
Fotonoticia: Es la imagen de la semana, doña, tal vez del año. Porque un cambio de intendente no es cosa de todos los días. Nosotros, los pergaminenses, somos palabra autorizada para decirlo: sólo habían sido dos ceremonias de este tipo en 26 años (cuando Young le entregó a Sequeiro en 1987 y cuando éste le pasó el mando a Cachirulo, en 1999). Desde entonces, hace 14 años, el Cachirulo tiraba el centro y cabeceaba, pero ahora le pasó la pelota a Don Omar, que ojalá pueda lucirse, por el bien de todo Pergamino.
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FINAL SIN FIESTA
Antes de adentrarnos en los conflictos semanales, hay una cuestión que no hay que dejar pasar: por primera vez en 30 años de democracia, el Concejo Deliberante no tuvo despedida de año. Los que se fueron lo hicieron a pico seco y los que se quedaron no pudieron brindar.
Indagando sobre una circunstancia tan extraña, nos informaron que como los concejales del oficialismo se negaron todos a ir a la fiesta, el costo de la tarjeta se hacía realmente desmesurado.
Conversando con uno de los integrantes del bloque radical, le preguntamos si no iban a la fiesta porque, se sabe, están todos peleados. Y nos contestó que no, que no iban porque en realidad eran “unos amargos”.
QUE CLIMA
Todos los bloques del Concejo Deliberante tienen grandes desencuentros en su interior a estas horas. No se salva nadie. Y le anticipamos que iremos desgranando cada domingo las luchas intestinas de cada bancada porque se vive cada escena en los altos que, la verdad, además de no ser propias de gente grande y preparada, son para escribir una novela, de terror, claro.
En algunos casos el clima llega a límites poco aconsejables. Por ejemplo, lo que sucede en la bancada massista-PRO y le contamos por qué: después de la asunción del nuevo intendente, grandes grupos de dirigentes, militantes y periodistas estaban instalados en la puerta de la Municipalidad, estirando la noche con la charla. De pronto varios comenzaron a mirar de reojo a Walter Satuf y Marita Conti que discutían acaloradamente, quienes estaban más cerca dicen que a gritos. Se los veía muy enojados, aunque de acuerdo con lo que venimos viendo que sucede en el bloque, Conti debe tener razón, porque hay un destrato que le están propinando en la distribución de cargos que es inadmisible para quien se puso la campaña electoral al hombro y fue la cara visible por todos los demás.
Lo peor doña es que el problema no parece ser con ella sino con Marcelo Pacífico con quien Tezón y Satuf tendrían las diferencias y es la edil la que termina pagando los platos rotos.
Sin adivinanzas, y sólo a modo de anticipo, ese bloque se rompe doña, y Marita Conti terminará haciendo bancada propia. Si no se cumple el vaticinio, usted deja de llamarse Tota.
AGARRENSE DE LAS MANOS
Y llegó la hora de la verdad. Pacini asumió, los nuevos secretarios ya juraron en sus cargos y ahora no hay “tu tía”.
Los peronistas que se habían sumado al Gabinete seducidos por el Cachirulo, ahora andan en puntas de pie, parece que el viento no les es favorable. Ya se tuvo que ir Lalo Monacci, pero la lista no ha terminado aún, habrá más cambios porque cada secretario elegirá a sus directores y colaboradores directos y, por si no se dio cuenta, se trata de un Gabinete radical doña, no transversal.
Incluso algunos cachirulos se quejan respecto de que los ad láteres de Pacini los quieren desplazar a puestos de menor importancia.
Nada de lo que sucede es extraño, porque cualquier cambio de intendente trae estas zozobras, aunque el que se fue y el que se queda sean del mismo partido, porque no son la misma persona, no piensan en todo igual seguramente y tiene estilos propios para ejercer el gobierno. He dicho.
SE VA PERO NO TANTO
Terminada la ceremonia de asunción, y ya en la puerta de la Municipalidad, nos encontramos con el Cachirulo. Estaba medio conmovido todavía. Es que no es sencillo dejar el poder comunal después de 14 años, aunque se vaya a una banca de diputado nacional. Allá es uno de tantos, acá era único.
Esta cuestión que parece sencilla no lo es, porque esa posición de jefe del Ejecutivo se termina extrañando, aunque ahora esté cansado de ejercerla. Le ha pasado a muchos intendentes, después la añoran toda la vida.
Lo cierto es que tirando la lengua nos fuimos enterando de algunas cosas: se va de la Intendencia pero no del distrito, es decir no abandona su posición territorial. Pero nos aseguró que no se meterá en la gestión de Pacini sino que hará política, lisa y llana. Irá un lunes al Comité Radical, otro lunes irá a la Integración Cívica. Y además los lunes, pero más temprano, irá al bloque oficialista.
Menos mal que el resto de la semana tiene que quedarse en Buenos Aires para trabajar en su banca y en la Comisión de Educación de la Cámara de la que ya es miembro, si no se quedaría todos los días acá. Nosotros entendemos Tota, alejarse de la ciudad es bravo, uno entiende. Además acá tiene su capital político y eso nunca se quiere perder.
LISANDRO GOLEADOR
Nos contaron los que todo lo saben que en esta semana que dejamos Lisandrito Bormioli se puso los cortos y se animó a un picadito de fútbol cinco con amigos. Dicen que metió una docena de goles, pero de colaborar con la marca ni le pasó por la cabeza. Estuvo de “chupa-arco”, como dicen en el potrero, y algunos cizañeros lo compararon con Carlos Menem cuando jugaba al fútbol y los arqueros se hacían los tontos cuando venía el disparo del entonces presidente. Vamos Lisandro, a seguir haciendo goles, pero también hay que correr un poquito para bajar la pancita, ¿no te parece?


















