Cambalache Político

¡Sí doña, se le dio! Acá lo ve al Chelo Pacífico cuando recibió el diploma de senador provincial. Fíjese qué sonrisa tiene el hombre, no le cabe en la cara. Estaba más contento que perro con dos colas, como quien dice. El Chelo ya juega en las ligas mayores; apenas asume y ya lo registran en los grandes medios ¿qué nos cuenta? Tremendo lo del senador.
Se lo decimos porque en Clarín de ayer, el Chelo fue mencionado en una nota donde se habla de la deuda que dejó Daniel Scioli en la Provincia y los problemas con que se encuentra la nueva mandataria, María Eugenia Vidal.
Las mas leidas de Pergamino
Granville presentó el nuevo Peugeot 2008 que se fabrica en nuestro país

En Pergamino, los vecinos eligen el nuevo corredor que une el Paseo Ribereño y el Parque Belgrano

Buscan que Pergamino sea reconocido como damnificado por las obras nunca realizadas en la Ruta 188

Crisis en el Hospital San José de Pergamino: juntan firmas en Change.org

Feria Estudiantil en Pergamino: el espacio donde los jóvenes emprenden, aprenden y construyen su futuro

Y en medio de la nota, lo inesperado, zas dice: Uno de los argumentos en la mesa de la negociación es que la Provincia cuenta con un bajo endeudamiento financiero pero enfrenta una pesada deuda social, en materia de escuelas, salud y rutas. Y para hacer frente a ello es necesario pedir dinero y el equipo económico recurriría a una emisión de deuda para el año que viene. El mayor endeudamiento hará de puente para atender las demandas, explica el senador provincial por Cambiemos, Marcelo Pacífico.
Pero mire doña, nosotros que lo vimos crecer al Chelo y ahora ya aparece en Clarín. Que no se olvide de los amigos, de los que le hicieron el aguante cuando era un ignoto. Ahora se está haciendo famoso y vamos a ver si sigue saludando por la calle. Pensamos que sí, porque cuando está en Pergamino sigue yendo a la misma mesa de mañaneros de las más diversas ideologías y se aguanta las cargadas como siempre.
PANQUEQUES
Después de Francia, no hay país más panquequero que el nuestro: con dulce de leche, con miel, con crema de almendras. Y además de los comestibles, los hay de naturaleza humana. Nos referimos a los que se dan vuelta como en una sartén cuando pierde su partido. Que decimos en la sartén, ¡en el aire mismo saltan rápidamente para caer en el sector ganador. Pensar que a Borocotó cuando dejó el PRO y se fue al kirchnerismo lo crucificaron y hoy saltan hasta con garrocha.
Muchos de Sergio Massa se han ido al PRO haciéndose los distraídos, algún peronista se fue al massismo para ver si por ahí se mete en algún agujerito a cobrar hasta que pase la tormenta.
Pero la realidad es que el panqueque se da vuelta para el lado de los que ganan, para sentir un techo sobre su cabeza. En el único lugar donde los ganadores se panquequearon al revés fue en Pergamino, donde el bloque Cambiemos quedó con la gente del PRO y los radicales se fueron a armar otra bancada. Dijeron que es para no perder la identidad. ¿Pero si fueron en la misma boleta colgados del auge de Macri y Vidal? Ahí se ve que no perdían la identidad. En fin, da la impresión que la verdadera razón es muy otra doña: tener un polo desde el cual condicionar al intendente (Javi para los amigos), jugando con los votos que aportan o no aportan.
Este asunto doña, en el Concejo Deliberante parece que no augura un 2016 en paz, pobre Lucio Tezón, le tocó bailar con la más renga.
LA OTRA VEREDA
En la otra vereda, peronistas y kirchneristas locales ni se miran doña; encima las reuniones que se vienen haciendo a nivel provincial excluyen a La Cámpora y, si pueden, a todos los K, lo que agrava la situación del espacio en Pergamino. El PJ que preside el Sheik Elías sacó un documento esta semana, muy crítico al macrismo que LA OPINION publicó, pero sin la participación de los K que, por el momento están bastante callados. Pero el enfrentamiento con las huestes de Lisandro Bormioli, será inevitable; en cercanías del excandidato a intendente dicen que acá nadie se va a ningún lado y que hay resistir en el espacio.
Por ejemplo, lo que le decíamos doña, el exgobernador Daniel Scioli, y su exvice, Gabriel Mariotto (que está más sciolista la Rabolini, después de haberle hecho la guerra y hasta la administración paralela a Daniel), encabezaron un encuentro en el que llamaron a fortalecer el peronismo para ganar las próximas elecciones. El plenario se llevó a cabo en el Centro Cultural Padre Mujica de Banfield y coincidieron en la importancia de fortalecer el peronismo para ganar en 2017 y volver en 2019.
Y ahí se dijo que es muy importante cuidar los territorios, dicen que allí está el gran poder del peronismo y en la unidad de los bloques legislativo. No sólo eso dijeron, obviamente que también criticaron las medidas del gobierno macrista. Y en cuanto a la unidad del PJ, Gabriel Mariotto remarcó la búsqueda de la unidad dentro del movimiento y realzó la figura de su excompañero como conductor del Partido Justicialista. El hombre de Cristina en la anterior Gobernación ahora pasó a ser el más fiel amigo de Scioli. ¡Quién te ha visto y quién te ve Gabriel!
Pero los K no van a quedarse afuera así nomás, por ahora esperan órdenes de Cristina o de quien tome la posta de un sector que también es amplio en el movimiento peronista.
El enfrentamiento en el peronismo parece inevitable y quizá sea la mejor manera de lograr una unidad que hoy no existe. Porque el sector que gana conduce y el que pierde acompaña (¿acompaña?). Bueno un manto de piedad para esta frase tan PJ que hace años no se aplica doña.
¿Y Cachirulo?
Qué es de la vida de Cachirulo, se preguntará usted Tota. Porque sin dudas que hasta el momento es el personaje que más alpiste pal canario le ha dado a esta columna. Pero el hombre hace un tiempo que anda con bajo perfil, aunque no por eso ha dejado de lado sus andanzas.
Días pasados desde LA OPINION nos lanzamos con una versión que lo colocaba cerca de ser director de Cultura y Educación bonaerense, pero la posibilidad, en realidad -nobleza obliga- nunca existió, aunque algo cercano había. El dato llegó algo tergiversado, porque el ofrecimiento se lo habían hecho desde el Ministerio de Educación de la Nación, que comanda Esteban Bullrich, alguien que desde hace muchos años mantiene una muy buena relación personal con Cachirulo. Parece que el ministro le ofreció una especie de coordinación entre el Ministerio y los intendentes de todo el país, aprovechando la experiencia de Cachirulo tanto como jefe comunal como así también por haber estado, antes de ser intendente, en actividades relacionadas a las políticas educativas. Pero parece que el hombre se está tomando su tiempo para decidirse, porque también lo seduce encarar con mucha energía los dos años que le quedan como diputado nacional. Esperemos más novedades, Tota, tengamos paciencia.
¿Y Omarcito?
También nos ocupamos de saber en qué anda Omarcito Pacini que seguramente, aunque no lo demuestre, ha entrado en ese cono de vacío que significa haber dejado de ser el jefe político del Partido después de dos años intensos, en los que no le sacó el cuerpo a la responsabilidad.
Mientras mira con un ojo su oasis que es Pinamar para pasar una parte del verano, con el otro relojea lo que va pasando en el Municipio. Y si bien no se lo oye criticar nada de la gestión de su sucesor, deslizó una preocupación: dijo que le llegó a sus oídos la versión de que cerrarían algunos Centros de Atención Primaria con la finalidad de que funcionen menos salas pero con mayor capacidad y calidad de atención. Sería una barbaridad, un despropósito, deslizó y así marcó posición.
Sobre su futuro en el ambiente gubernamental o político, no se descarta que desde la línea radical de la Gobernación lo convoquen para ocupar algún cargo.


















