Publicidad
Pergamino
La Opinión Online
LO CampoLO Sports
BuscaLOLO365
Opinión

Atacar la inseguridad, conscientes de que el delito cero es una misión imposible

24 de febrero de 2017 a las 12:00 a. m.

Apuntar a que la actividad delictiva desaparezca, vale decirlo sin más vueltas, es una utopía. Nada ni nadie va a sacar de circulación de la noche a la mañana a todos los delincuentes, sencillamente porque quienes delinquen son parte de la sociedad, porque están arraigados en esa actividad y convencidos de que a través de ese modo se sustentan la vida de una manera más efectiva que trabajando en la legalidad. Pero ello no debe ser la excusa para que quienes asumieron la responsabilidad de gobernar, legislar o impartir justicia, no batallen desde todos los frentes posibles contra este flagelo que, junto a la cuestión económica, aparece al tope de las preocupaciones de los argentinos.

Naturalmente –vale recordarlo- la expectativa de máxima debe ser reducir a la menor expresión posible la actividad delictiva, porque apuntar al robo cero es una quimera. La sanción para quien roba, no. Por eso es apropiado más bien apuntar a la impunidad cero.

Publicidad

Eso debe ser muy tenido en cuenta por las autoridades cada vez que se anuncian medidas para combatir el delito, porque en cada oportunidad que se adopta una iniciativa contra la inseguridad subyace ese halo de que con esa decisión se solucionarán los problemas. Y la realidad indica que con el próximo hecho delictivo (que no tardará en llegar) se desmoronarán todas las buenas intenciones.

Sucedió cuando se incorporaron cientos de patrulleros; después cuando se sumaron efectivos policiales para la Bonaerense; más aquí en el tiempo cuando se crearon las policías locales, entre ellas la de Pergamino cuyos efectivos recorren las calles desde la semana pasada tras cumplir con sus primeras experiencias en el Operativo Sol; también ocurrió cuando se montaron cámaras de seguridad; lo mismo sucedió cuando a la ciudad llegaron policías súper entrenados y motorizados para darles lucha a los motochorros, y así se podrían seguir enumerando medidas de acción directa que no son más que actos espasmódicos, de corto aliento, de dudosa efectividad, porque en el fondo, el núcleo duro del problema nunca fue atacado con decisión: por un lado las múltiples causas sociales que llevan a las personas a delinquir, y por otro la pudrición en el seno de la Policía, la Justicia y el poder político, que son justamente quienes tienen que procurar la impunidad cero, que al mismo tiempo que cierra el círculo delictivo es un disuasivo ejemplificador para que no se abra un nuevo círculo.

Publicidad

Con todo, no hay que desconocer que los policías, los funcionarios judiciales y los políticos, los buenos y los corruptos, con sus más y sus menos,  son emergentes de la misma sociedad argentina que tanto nos duele, de la que tanto renegamos, porque sabemos que tenemos que ser distintos y no sabemos cómo hacerlo. O al menos por ahora no podemos. 

Con el tema de la inseguridad hay que tener bien en claro que mientras se intenta atacar el fondo del problema, a partir de cambios de paradigmas y medidas directas como la creación de nuevas fuerzas y la incorporación de tecnología, entre otras, hay que seguir conviviendo con el flagelo y estar preparados para la reacción de aquellos lobos disfrazados de corderos que se verán afectados cuando sus negocios espurios se terminen. Hablamos de los agentes coimeros, de los policías que son parte del delito, de los jueces y fiscales turbios, de los políticos corruptos.

Publicidad

Nada será fácil. Los que hace años que forman parte del sistema de corrupción saben cómo actuar cuando sus intereses están en riesgo. La gobernadora María Eugenia Vidal salió abiertamente a darles batalla a esas mafias asumiendo tal vez el rol más arriesgado tanto para su gestión como para su integridad física. Y no hay que dejarla sola cuando las mafias avancen porque del sostenimiento en el tiempo de las políticas contra la corrupción va a depender en gran medida el éxito de los argentinos como sociedad.

Pergamino por estos días padece de una modalidad delictiva claramente identificada. El común denominador de la mayoría de los delitos es la utilización de ciclomotores. A bordo de motos de baja cilindrada y casi siempre sin patente se desplazan generalmente dos personas. Mientras una permanece en el rodado, la otra se baja y comete al atraco, que puede ser un arrebato, un asalto a un comercio o el robo de otra moto, entre otras variantes. Con esta modalidad identificada vale preguntar por qué no se hace un control intenso, riguroso y fundamentalmente sostenido de la circulación de ciclomotores sin patente y con dos personas a bordo. Si se controla esa faceta, probablemente se gane un buen trecho en la lucha contra el delito.

Publicidad

La inseguridad es uno de los temas diarios de conversación, queja, bronca e impotencia de los pergaminenses. Los delincuentes se han convertido en un flagelo social. Nada parece detenerlos: rejas, puertas blindadas, cerraduras múltiples, alarmas. Los motochorros recorren las calles buscando sus víctimas, generalmente adolescentes, jóvenes, mujeres, ancianos. Su osadía es tal que ni siquiera la Policía parece amedrentarlos. Y es más, los efectivos en algunas ocasiones prefieren no enfrentarlos a sabiendas de que ponen en riesgo sus vidas por nada, porque se han cansado de ver que el delincuente arrestado a la mañana estaba delinquiendo de nuevo a la tarde.

La inseguridad es un problema de la sociedad en su conjunto y nadie está a salvo, cada uno desde su lugar, puede ser parte de la solución pero para ello hay que comprometerse, cada uno con sus posibilidades, teniendo en cuenta que una sola gota puede ser insignificante, pero cuando están todas juntas, forman un océano.

Publicidad

Más policías, cámaras y apoyo tecnológico ayudan, pero son la estrategia y una sólida y estable política de seguridad, que tenga un norte definido y una hoja de ruta con objetivos puntuales, junto con un aparato de Justicia eficaz, las que pueden volver a generar confianza.

Mientras tanto hay que seguir conviviendo con el delito en todas sus formas, como la aberrante violación que sufrió una joven en su propia casa de Monteagudo y Biscayart en la madrugada de ayer. Duele decirlo, pero es la verdad, tenemos que ser conscientes de que en cualquier momento podemos ser la próxima víctima. 

El dicho es de larga data pero no por viejo pierde vigencia: “Que lo urgente no le gane a lo importante”. Y en este caso parece aplicar a la perfección, porque en materia de seguridad vivimos corriendo desde atrás, tratando de llegar lo menos tarde posible, pero nunca llegaremos antes.

Muchas veces pensamos que no hacemos lo importante porque tenemos que hacer lo urgente. Es normal pensarlo en situaciones muy críticas y dónde no podemos llegar a todo, pero es importante pensarlo al revés: realmente, si hacemos aquellas tareas más importantes con tiempo y bien hechas, seguramente tendremos muchas menos tareas urgentes en lo sucesivo.

Publicidad

Las urgencias en muchas ocasiones son debidas a que no hemos planificado correctamente las estrategias. Si dejamos cosas importantes sin hacer, llegará un momento que se convertirán en urgencias o que directamente ya será demasiado tarde para hacerlas y habremos perdido una oportunidad importante. En cambio, si planificamos correctamente y elegimos nuestras prioridades reflexionando adecuadamente, seguramente haremos esas tareas importantes con la suficiente antelación para que no se conviertan en urgentes.

Hoy, en materia de inseguridad, la realidad nos pone en el escenario de “lo urgente” para morigerar el impacto de la delincuencia, y con atisbos de empezar a atacar “lo importante”, para de-sarticular las organizaciones corruptas e integrar socialmente a esa porción de la sociedad que delinque pero que podría ser recuperada. Tarea muy difícil pero que no debe sufrir desmayos, ni aun cuando los contraataques de las mafias se hagan sentir.

WhatsAppXFacebook

Comentarios

🔓

Desbloqueá los comentarios

Hacete socio LO365 y sumate a la conversación.

Cargando comentarios...