Arte Noche Centenario nos dio una lección
Hemos analizado recientemente en esta página el uso del espacio público en Pergamino; planteamos que es demasiado concentrado en realizar eventos en el centro, tomando la Avenida de Mayo como eje de todo aquello que debe convocar a los vecinos cuando se desarrollan actos al aire libre. La premisa imperante en los solicitantes, y que las autoridades avalan con su aprobación, es que para que sea visible y exitoso tiene que ser en el Centro.
En algunos casos, por pertinencia o tradición, la cesión de este espacio neurálgico, cabe. Pero hay eventos y eventos. Y sin despreciar las inquietudes de los organizadores, es el Municipio el que tiene que poner coto a las pretensiones so la premisa del beneficio general de la población y, de paso, el estímulo hacia el uso de otros ámbitos de la ciudad.
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Por inercia, se pide y se cede la Avenida, incluso cuando con un poco de evaluación previa de las partes, saltaría a la vista de inmediato que sería más beneficioso para todos realizarlos en otros ámbitos, aunque también sean céntricos, como nuestra enorme Plaza 25 de Mayo, tan propicia para el cómodo disfrute de toda la familia, con sus zonas verdes, frondosas arboledas, juegos, todo en el corazón mismo de Pergamino.
Nuestra hipótesis sobre la necesidad y los beneficios que importaría llevar los eventos a otro nivel, utilizando espacios que hay diseminados en todo el distrito, se vio refrendada por ejemplo en el Arte Noche realizado el sábado de la semana pasada. Fue en la avenida Juan B. Justo, en el corazón del barrio Centenario y fue el más exitoso de los realizados en años anteriores. Factores del éxito pueden citarse varios, pero los sobresalientes son sin dudas el sentido de pertenencia del comerciante de Centenario para con las actividades de su zona y el interés que despierta a la ciudadanía ir hacia un ámbito distinto marcaron la diferencia. Porque, en contraposición, el Centro es de todos y no es de nadie; en el algún momento todos los pergaminenses, a veces con pesar, tenemos que pasar por el Centro. Una convocatoria hacia otro punto, entonces, resulta estimulante. Desde lo estrictamente comercial, el hecho que la mayoría de los comercios son atendidos por sus propios dueños en Centenario redundó en una adhesión completa a la propuesta de realizar ofertas y extender el horario, algo que en el Centro nunca se logró totalmente porque se sopesan otros factores, como el pago de horas extra a empleados. ¿Con qué expectativa de rédito lo harían, si de todos modos la gente viene al Centro en el horario comercial habitual? Por el contrario, con la ilusión de que todo Pergamino se trasladara a Centenario, el comercio de la zona abrió sus brazos de par en par para mostrarse atractivo a los asistentes al evento.
Quedó demostrado, sobre todas las cosas, que los vecinos participan de los eventos con independencia de que se realicen en el Centro. Donde, por el contrario, cada actividad que se plantea termina por complicar la circulación vehicular, el comercio, porque se comienza cerrando las calles con horas de antelación para preparar el acto.
Pergamino, y en estas épocas de verano con más razón, tiene espacios verdes como el Parque Municipal que es ideal para realizar todo lo que la imaginación permita. Son lugares hermosos y el paseo ribereño es otro ejemplo de lugar para aprovechar en la temporada de primavera y verano. De por sí los vecinos utilizan el Parque y el paseo para actividades deportivas y recreativas, pero también pueden usarse para mega eventos lo que muy pocas veces se convocan allí- que serían de gran disfrute para la familia.
Un espacio que también señalamos en el anterior comentario por estar menospreciado en su uso público, es todo el ámbito creado en torno a la antigua estación del Ferrocarril, galpones de máquinas y su conexión con el Parque España. ¡Vaya que se ha hecho una gran inversión en esa zona! Y los vecinos lo aprovechan mucho; no así entidades y Municipio, que persisten en la Avenida de Mayo. Debiera ser condición y decisión última de las autoridades el punto donde realizar un acto en la vía pública, y no que el solicitante pida y se le dé.
Porque, en definitiva, de lo que se trata es de maximizar el uso de todo lo que tenemos; y que cuando se ocupa arbitrariamente el espacio público sea para beneficiar a muchos y perjudicar a algunos y nunca viceversa.
Arte Noche de Juan B. Justo nos dio una lección: hay que abrir nuestras posibilidades reduccionistas al microcentro de la ciudad y la Avenida de Mayo que, al fin por su centralidad, los vecinos usamos todo el tiempo, porque la peatonal San Nicolás es visitada para hacer compras, porque están los bancos y lo mismo sucede con la avenida. Y es este movimiento cotidiano lo que hace que los eventos lo terminen complicando como espacio en lugar de beneficiarlo.
Los pergaminenses cada vez participan con más entusiasmo de lo que se les ofrece como eventos públicos, allí donde se los convoque, como sucedió con Arte Noche en Centenario.
Lo interesante es que los vecinos sientan los espacios públicos como propios y se permitan disfrutarlos, compartirlos, porque es una forma de integración que permite crear ciudadanía desde un enfoque en común. Es una parte no poco importante de nuestra educación comunitaria, porque los espacios comunes son para usarlos entre todos. Para ello, no solo hay que proclamar volver a las plazas sino que efectivamente hay que estimular a que la gente vaya, empezando por el Municipio y cómo administra para sí y para terceros el uso de estos espacios.
Este concepto que en la Argentina se fue instalando en forma paulatina, ha sido siempre una parte muy importante de la vida de nuestros ancestros europeos, ellos utilizan en forma permanente los espacios comunes, tienen eventos, ferias callejeras permanentes o rotativas y todo se disfruta en forma social. Las grandes tiendas en Londres cuando está por terminar la temporada tienen sus ferias callejeras para ofrecer descuentos, en Roma hay mercados permanentes donde se vende de todo. Son muchos los ejemplos de cómo en el mundo se usa el espacio público optimizándolo.
En Pergamino, un proyecto que, al fin, nunca se concreta es el de contar con un mercado al aire libre para los fines de semana, una idea que no es original ni mucho menos, muchas ciudades tienen este tipo de espacios y no solo para frutas o verduras como es la propuesta que se trató en el Concejo Deliberante sino otro tipo de mercados donde se pueden adquirir todo tipo de objetos. Por el momento en la Plaza 25 de Mayo cada tanto se instalan los artesanos y la verdad es que va mucha gente a este evento, así como el que realizan los que venden artículos comestibles que viene una vez al año. Precisamente la interesante presencia de vecinos demuestra que estamos preparados para tener algún mercado en otros espacios de la ciudad. La idea del mercado de frutas y verduras era para apoyar además a nuestros quinteros y que su ubicación fuese rotativa. Pero lo importante, a esta altura, no son los detalles sino la decisión de trabajar sobre este tipo de propuestas, donde el éxito estará asegurado.












