Alejandra Bártoli: “La mamografía y el control periódico salvan vidas”

En una entrevista concedida a LA OPINION la oncóloga se refirió al Día de la Lucha contra el Cáncer de Mama. Consideró necesario reforzar la prevención y planteó que el miedo sigue siendo la principal causa por la cual muchas mujeres llegan tarde al diagnóstico. Describió aspectos vinculados a los tratamientos y a las chances de curación.
DE LA REDACCION. La doctora Alejandra Bártoli es oncóloga de la Clínica Pergamino. En una entrevista concedida a LA OPINION, en el marco del Día de la Lucha contra el Cáncer de Mama que se conmemora hoy, se refirió a la importancia de insistir en la conciencia ciudadana respecto de la prevención y del acceso a pruebas de diagnóstico que contribuyan a la detección temprana de la enfermedad en fases primarias que aseguren la curación.
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- ¿Cuál es la realidad del sistema sanitario frente al cáncer de mama?
- El sistema sanitario para enfrentar el cáncer de mama está en muy buenas condiciones y preparado tanto a nivel público como privado. Podrá haber diferencias en los tiempos de acceso o en los tiempos de tener un resultado. Pero en líneas generales tienen los elementos necesarios para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento inicial. Puede faltar alguna sofisticación, pero lo esencial que se necesita para tratar una paciente o para diagnosticar está. El acceso al sistema de salud está garantizado. Insisto puede haber diferencias de tiempo para llegar al tratamiento, pero esto muchas veces no está asociado a una deficiencia del sistema sanitario sino por las demoras del propio paciente.
- ¿Cómo avanza la conciencia de las mujeres respecto a la importancia de la prevención?
- El avance de la conciencia ciudadana es variable. Hay que insistir en esto. Así como tenemos la suerte que cantidades de mujeres anualmente asisten a sus controles puntualmente y hacen lo que les indica el médico que no es lo mismo para todas las pacientes, hay otras que aún contando con los recursos económicos no lo hacen.
- ¿La diferencia entre quienes hacen el control y llegan tempranamente al diagnóstico y quienes no, es significativa en cuanto al pronóstico?
- La diferencia es muy grande. La mamografía salva vidas, porque permite encontrar enfermedad en estados iniciales. Cuando más pequeño uno detecta el tumor, mayor es la chance de que esa paciente se cure. Hoy el 95 por ciento de los tumores pequeños se curan con el tratamiento inicial en el momento adecuado. La paciente que llega en etapas más tardías, con un tumor más grande, ni siquiera con enfermedad avanzada, también tiene altas chances de curación, pero va a requerir un poco más de tratamiento. Una intervención de la medicina un poco más fuerte.
- ¿Cuál es el comportamiento de esta enfermedad a escala mundial?
- La incidencia mundial de cáncer de mama preocupa a escala global. Confluyen en él muchos factores. Lo que ocurre es que como se diagnostica en forma más temprana, se detectan más casos porque hay una búsqueda más activa. Si bien la mortalidad no es baja, está haciendo una curva de descenso a nivel mundial. Esto ocurre porque se detectan tumores cada vez más pequeños que son fáciles de controlar.
- ¿El cáncer de mama es una patología que aparece en cualquier momento de la vida de la mujer?
- Sí. Aunque es más frecuente después de los 50 y 60 años. Los factores de riesgo más frecuentes son dos: ser mujer y cumplir años. Pero tristemente una mujer joven puede tener.
- ¿Cuáles son las precauciones que se deben tener?
- No hay que vivir en el médico, pero hay que examinarse las mamas tres o cuatro días después del ciclo menstrual. Es algo que la mujer puede hacer tranquilamente. Lo mismo que tener un primer control a los 30 ó 35 años y seguir lo que le dice el médico. También hay que tener en cuenta los antecedentes familiares. Si tuvo familiares con antecedentes de cáncer de mama, hay que indagar en esa historia familiar, determinar a qué edad ese familiar se enfermó e iniciar los controles diez años antes. Igualmente solo el ocho por ciento de los tumores mamarios son hereditarios. Pero sí es cierto que si hay antecedentes hay que tener una mirada muy atenta porque puede existir una predisposición y es necesario controlar.
- ¿Por fuera del factor hereditario, qué otros son predisponentes para el desarrollo de esta patología?
- Hay algunos eternamente conocidos, haber tenido menarca precoz, es decir haber comenzado a menstruar antes de los 12 años; tener menopausia tardía por un alto período de exposición a los cambios hormonales; tener sobrepeso y hábitos de vida sedentarios; fumar; no haber estado nunca embarazada; y tener antecedentes familiares. Hay otros factores que no son conocidos.
- ¿A la par de las técnicas de diagnóstico que permiten la detección temprana de lesiones, han evolucionado los tratamientos?
- Sí, mucho. Los tratamientos son fantásticos. El tratamiento del cáncer de mama es cirugía, quimioterapia, radioterapia y hormonoterapia, combinados de distinta manera de acuerdo a cada caso. No hay una regla que mida a todas de la misma manera. Depende de las características que muestra la enfermedad. Hoy existe la clasificación molecular que indica cómo están los genes, no ya de la mujer, sino del tumor y eso orienta sobre cómo debe ser el tratamiento que completa la curación de muchas pacientes y previene muchas recaídas.
- ¿Esto configura un horizonte alentador para el abordaje de esta enfermedad?
- Los avances de la ciencia y los elementos que están disponibles son muy alentadores. Es una de las enfermedades en las que el diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado han cambiado la historia de la enfermedad y de las mujeres.
- En este contexto, ¿qué lugar ocupa el miedo?
- Lamentablemente ocupa un lugar predominante porque sigue siendo un obstáculo para la llegada al diagnóstico precoz. Cuando uno le pregunta a una mujer cuando llega con lesiones muy notorias en sus mamás, el temor aparece en el relato como un factor que demoró la llegada a la consulta. El miedo es el peor enemigo de las mujeres frente al cáncer de mama porque las demora. Tenemos que vencer el miedo y ahorrar diagnósticos tardíos. Porque el acceso al diagnóstico es sencillo y está cubierto por las obras sociales y en el sistema público de salud también hay elementos. La mamografía salva vidas y la combinación de la mamografía con la ecografía, salva aún más vidas. Diagnosticar precozmente es el lema.
La efeméride
Por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada 19 de octubre se celebra mundialmente el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama con el objetivo de crear conciencia y promover que cada vez más mujeres accedan a controles, diagnósticos y tratamientos oportunos y efectivos. Esta fecha pretende sensibilizar a la población con un mensaje clave: la importancia de la detección precoz, a fin de mejorar el pronóstico y la supervivencia de los casos de cáncer de mama, lo cual sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad.
Según explica la OMS en su sitio Web, el cáncer de mama es el cáncer más frecuente en las mujeres tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. La incidencia del cáncer de mama está aumentando en el mundo en desarrollo debido a la mayor esperanza de vida, el aumento de la urbanización y la adopción de modos de vida occidentales.
Aunque reducen en cierta medida el riesgo, las estrategias de prevención no pueden eliminar la mayoría de los casos de cáncer de mama que se dan en los países de ingresos bajos y medios, donde el diagnóstico del problema se hace en fases muy avanzadas. Así pues, la detección precoz con vistas a mejorar el pronóstico y la supervivencia de esos casos sigue siendo la piedra angular del control del cáncer de mama.
Las estrategias de detección precoz recomendadas para los países de ingresos bajos y medios son el conocimiento de los primeros signos y síntomas, y el cribado basado en la exploración clínica de las mamas en zonas de demostración. El cribado mediante mamografía es muy costoso y se recomienda para los países que cuentan con una buena infraestructura sanitaria y pueden costear un programa a largo plazo.
La OMS promueve el control del cáncer de mama en el marco de los programas nacionales de lucha contra el cáncer, integrándolo en la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles.















