Aida Toscani obtuvo una distinción del Ministerio de las Mujeres bonaerense

Fue en el marco de un concurso denominado Ellas no fueron contadas. La pergaminense participó contando la historia de la militante peronista Rosa Giles de Quintero.
Días pasados, la pergaminense Aida Toscani fue merecedora de una distinción de parte del Ministerio de las Mujeres y Diversidad de la provincia de Buenos Aires, precisamente por haber participado en el concurso “Ellas no fueron contadas”.
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En este marco Aida contó la historia de la militante peronista Rosa Giles de Quintero, la que formará parte de un libro que será editado por el área que dirige la ministra Estela Díaz y que relatará historias de diferentes mujeres del territorio bonaerense.
En diálogo con LA OPINION, Aida contó sobre su participación en el concurso y lo que significa poner en palabras la vida de mujeres protagonistas que permanecieron invisibilizadas. Asimismo hizo una reseña de la historia de Rosa Quintero.
Mujeres que dejaron huellas
En primer lugar, Toscani contó que “desde el Ministerio abrieron la convocatoria, a mujeres de la provincia de Buenos Aires, para que participen del concurso denominado ‘Ellas no fueron contadas’. La propuesta era presentar una historia sobre mujeres que habían incidido en su comunidad, dejando una huella”, explicó Aída que viene trabajando desde 2016 en una investigación sobre la militancia femenina entre 1945 y 1955. En este marco y para presentar en el concurso bonaerense, Toscani decidió dar a conocer la historia de Rosa Giles de Quintero, una militante peronista de nuestra ciudad.
Recuperación de las memorias
La historia de Aida mereció una de las 10 menciones del concurso que también otorgó primero, segundo y tercer premio. “Todas las historias de mujeres, desconocidas hasta el momento, que fueron premiadas en el concurso formarán parte de un libro que será editado por el Ministerio de las Mujeres”, contó Toscani.
El encuentro en el que se anunciaron los ganadores tuvo lugar el martes pasado y se realizó de manera virtual. Del mismo participó la ministra Estela Díaz y el jurado que estuvo integrado por Claudia Bernazza, Sandra Russo y Adriana"Indi" Valobra.
El recibimiento de una distinción produce en Aida “una gran alegría y es un estímulo” sobre todo porque “me parece muy importante la recuperación de las memorias. En general estas historias que han sido contadas en el concurso corresponden a mujeres que han sido invisibilizadas por diferentes motivos. En este sentido el tener ahora un escenario donde sus vidas puedan ser mostradas es muy importante”.
La vida de una militante
“Una historia por fuera del poder” fue el título que mereció la narración sobre la vida de Rosa Quintero ya que “se trata de mujeres que estaban por fuera de las estructuras de poder a través de las que se puede ser reconocida, premiada, distinguida”, señaló Aida que también hizo una breve reseña de Rosa Giles de Quintero a la que definió como “una militante de la primera hora del peronismo, que siempre estuvo al servicio de espacio político”.
Rosa es una mujer pergaminense que ha dedicado su vida a la militancia en el peronismo. “El momento clave, que la marcó para el resto de su vida, fue cuando participó de la movilización del 17 de octubre de 1945. A partir de ese momento, consciente de la importancia del peronismo como un espacio político que bregó por el reconocimiento de la clase trabajadora, comenzó a forjar su militancia en aras de ese objetivo. Y así lo hizo. Trabajó durante muchos años en la industria de la confección, también como ama de casa pero fue a través de la política, con su buena oralidad y discurso, que logró entusiasmar y transmitir con fuerza sus convicciones ideológicas”, relató Toscani.
A pesar de tener una vasta militancia, Rosa jamás ejerció la política desde un espacio de poder y cuando le ofrecieron una concejalía no aceptó ya que “sentía que no estaba preparada para ocupar un lugar como lo es un cargo legislativo”, señaló la entrevistada y agregó que “Rosa había realizado hasta cuarto grado sus estudios y esto no era menor a la hora de decidir ocupar espacios de poder ya que las mujeres por lo general de esa época, teniendo en cuenta su formación que consideraban limitada, se ponían un techo de cristal a la hora de decidir ocupar cargos”. No obstante hizo carne la ocupación territorial del peronismo que fue organizado por Eva Perón al momento de preparar las formaciones femeninas. En este marco Rosa fue convocada Buenos Aires y comenzó con su trabajo en el barrio Obrero de nuestra ciudad, desde su vivienda particular donde instauró una unidad básica partidaria que llamaron “17 de Octubre”, cumplimentando de este modo “el mandato que le había dado Eva de ir casa por casa no dejando ni un ladrillo que no fuera peronista”.













