El pergaminense Daniel Scorsetti, designado Maestro de la Medicina Argentina 2020

El médico oftalmólogo ha sido el único convecino en obtener este premio. Es algo hermoso y una sensación muy linda recibir un premio de tal magnitud y que me hayan elegido colegas. Un premio a la trayectoria es muy significativo, sostuvo. En contacto con LA OPINION, recordó sus años en el Colegio San José y habló de sus amistades.
El doctor Daniel Horacio Scorsetti, oftalmólogo oriundo de Pergamino, donde vivió hasta cumplir sus 18 años, fue designado como Maestro de la Medicina Argentina del año 2020 por la Prensa Médica Argentina.
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La distinción, que se entrega ininterrumpidamente desde el año 1977, “condecora anualmente a tres médicos destacados de nuestro país con el propósito de destacar la consagración de su trayectoria, con el objetivo de exhibirlos ante las futuras generaciones para que éstas tengan modelos y ejemplos a seguir”, destaca la publicación de la revista digital de la Universidad del Salvador.
Entre otros médicos destacados que recibieron este galardón se encuentran Luis Federico Leloir, René Favaloro, Enrique Malbrán, Luis González Montaner, Osvaldo Loudet, Alfredo Lanari, Horacio Rodríguez Castells, Felipe de Elizalde, Abel Canónico, Alberto Taquini, Guillermo Jáuregui, Rómulo Cabrini, Aquiles Roncoroni, Mercedes Weissenbacher, Jorge Lemus, Miguel Angel Schiavone, Luis Chiappetta, Jorge Casas y Jorge García Badaracco y el decano de la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador, Daniel Martínez, quien recibiera el premio el año pasado, entre otros.
La entrega de la plaqueta, que se realiza en un acto público en la Academia Nacional de Medicina, todavía no cuenta con una fecha establecida, debido a la situación de Aislamiento Preventivo Social y Obligatorio en la que está inmerso el país, y particularmente la Ciudad de Buenos Aires.
La palabra de Scorsetti
“Es algo hermoso y una sensación muy linda recibir un premio de tal magnitud y que me hayan elegido colegas. Un premio a la trayectoria es muy significativo. Me gratifica mucho a mí como profesional, y siento también que es un premio para la Universidad del Salvador (Usal) y para la Facultad de Medicina, lugares que considero mi segundo hogar”, sostuvo.
El profesional cursó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio San José de los Hermanos Maristas donde se recibió de perito mercantil con el segundo mejor segundo promedio de sus estudios y cuadro de honor, en 1979.
Ingresó a la Usal en 1980 para hacer el “premédico”, para luego realizar la carrera de Médico y recibirse en 1986 con diploma de honor. Además, trabajó en esa casa de estudios, primero como colaborador académico a cargo de los cursos de Ambientación, Orientación y Evaluación Psicológica mientras realizaba el doctorado en Medicina. “Además, realicé una carrera de Médico de Salud Pública y el doctorado de Médico de Salud Pública en la Facultad de Medicina; y finalmente la carrera de docente en la Facultad de Ciencias de la Educación y de la Comunicación Social”, explicó.
Scorsetti, que desde 1995 es profesor titular de la cátedra de Oftalmología, fundó en 1998 la carrera de Médico Especialista en Oftalmología. “Esta carrera hoy cuenta con más de 1.000 graduados, mientras que el total de especialistas trabajando en el país es de 5.000. Uno de cada cinco profesionales se egresa en nuestra casa de estudios, algo que también es motivo de orgullo”, señaló el especialista, que a pesar de haber trabajado y vivido en España y Estados Unidos destaca “el cariño especial que siento con la Universidad del Salvador y, en especial, con la Facultad de Medicina, donde pasé toda mi historia académica. Es un cariño muy profundo que llevo adentro mío, con muchos recuerdos como alumno y como docente”.

El especialista visita la ciudad para reunirse con sus amigos de la infancia. (DANIEL SCORSETTI)
Pasión familiar
El doctor Daniel Scorsetti tiene tres hijos: Luciano es graduado de medicina y está terminando la especialidad en Oftalmología; mientras que sus dos hijas, María Lourdes y María Micaela, realizaron el posgrado en Oftalmología.
Los tres trabajan junto a él en el Instituto Scorsetti, en avenida Córdoba 2011 de la Ciudad Buenos Aires, donde su esposa, Silvana Affranchino, lleva adelante la parte administrativa y gerencial de la clínica.
El pergaminense
Scorsetti nunca olvidó sus orígenes y siendo hijo único visitaba a sus padres, abuelos y tíos cada 15 días, como casi todos los estudiantes de antes y de ahora. “Vivía por la zona de Azcuénaga y 11 de Septiembre. Tenía mis abuelos, mis papás y mis tíos en Pergamino, pero lamentablemente fueron falleciendo a lo largo de estos años, así que familiarmente no me quedó nada en Pergamino, pero sí un montón de amigos, porque hice el colegio desde jardín de infantes hasta quinto año en el Colegio San José”, dijo en contacto con LA OPINION y mencionó a sus compañeros de promoción José Luis Espert –“además de amigo soy su médico en Buenos Aires”-, y también a Marcelo Climaco, Marcela Annan y Marcelo Collomb.
“Ahora sigo viajando a Pergamino, de hecho estuve en febrero, antes del Aislamiento, porque tengo muchos amigos”, refirió el especialista, que en el año 2010 presentó en Pergamino el libro “Células madre en oftalmología, principios, aplicaciones y perspectivas a futuro”.
El Colegio San José
Su niñez y adolescencia están íntimamente ligadas al Colegio San José, del que guarda recuerdos imborrables. “Los años de la infancia y de la adolescencia te marcan mucho, porque en base a como viviste eso es como construís lo que sigue. Tengo recuerdos increíbles de hermanos maristas que fueron nuestros educadores. Muchos de ellos se convirtieron con el tiempo en pacientes míos. Lamentablemente muchos fallecieron. Recuerdo al hermano John Berwick, que nos enseñaba inglés; era todo un personaje porque parecía muy rígido y distante en sus clases pero después en la intimidad era un pan de Dios, una persona extraordinaria y se preocupaba mucho por todos nosotros. Lo mismo Eloy Miguel, quien fue el rector en nuestro último año de secundario. El venía de Ecuador y se había quedado fascinado con nuestra promoción 79 y nos daba privilegios. Nuestro grupo era muy unido, de hecho tenemos un grupo de WhatsApp, donde estamos casi todos comunicados compartiendo novedades de Pergamino”, contó.
Esta casa de estudios se ubicaba en esos años en calle 11 de Septiembre y el campo de deportes en Juan Manuel de Rosas 2511.
De aquella camada de jóvenes Scorsetti fue el único que siguió la carrera de Medicina. “El Colegio tenía una orientación de perito mercantil, así que la gran mayoría se volcó a las Ciencias Económicas o a otras áreas. Así todo, podemos mantener excelente relación y contacto y una vez por año tratamos de reunirnos. El año pasado nos reunimos en Baradero en el campo de un amigo y cuando cumplimos 40 años de egresados nos juntamos en el campo de Tony Caldentey, una compañera nuestra, igual que su hermana Laura. Compartimos todas las vivencias y seguimos conectados. Como nos conocemos de tan chiquitos todos sabemos quiénes somos, nadie tiene que mostrar nada”.
Sanos e inolvidables años
Paralelamente a su vida de estudiante Scorsetti incursionó en el deporte practicando tenis. “Como era el boom de Guillermo Vilas, en el año 1976, era furor el tenis en Pergamino. Me acuerdo que compré la raqueta en Casa Posteraro. Iba al Lawn Tennis, y en el verano al Club de Viajantes”, refirió.
Como la mayoría de los adolescentes de la época, Scorsetti era habitué de Corcho’s, un bar que se ubicaba en calle San Nicolás casi Dorrego. “Toda la movida del Centro pasaba por ahí. Me acuerdo que íbamos a bailar a Fedra en el Cruce de Caminos y a las tertulias en el Club Sirio Libanés”, recordó.
También mencionó los cines de la época: Monumental, Ideal y San Martín. “Vivíamos las cosas que se hacían en la década del 70. Eran años complicados también pero la pasábamos bárbaro”.
Aunque son muchos los años que el flamante ganador del premio Maestro de la Medicina Argentina lleva viviendo en Buenos Aires, afirmó: “Mi corazón lo sigo teniendo allá, porque todos mis recuerdos de la infancia, de descubrir la vida, de los proyectos, los pergeñé todos en Pergamino”.
















