Sin viaje, sin fiesta, sin buzo, sin identidad: la "Promo 2020" está en crisis emocional

La pandemia y el distanciamiento social obligaron a alumnos del último año del nivel secundario a suspender todo aquello que les tocaba vivir, como los jueves de promo, el Día del Estudiante y demás rituales que son parte del cierre de esta etapa escolar. Cuatro estudiantes de Pergamino coincidieron en que el año está perdido. Mientras tanto, desde Auckland Turismo no aventuran una fecha para concretar el viaje.
El año pasado, los chicos se pasaron horas planificando cómo sería su 6° año: diseñaron remeras y buzos con su insignia de promoción, eligieron la empresa con la que viajarían a Bariloche y empezaron a proyectar lo que sería su fiesta. Sin embargo, nada de todo eso parece cumplirse por la crisis generada por la pandemia. No se trata de poner esta realidad en paridad con la cuestión sanitaria, puesto que la preservación de la salud es lo primordial, sino de reflejar todos los efectos colaterales que esta situación está dejando. Esta vez, vistos desde la mirada de los jóvenes.
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Lejos están de concretarse esos momentos inolvidables y poder conservar la identidad de la promoción. “La ilusión de ser los chicos de sexto se perdió”, “no estamos aprendiendo como se debe”, “es feo pensar que se perdió todo de lo que iba a ser el mejor año de la secundaria”, son algunas de las expresiones de alumnos de la Escuela Normal, Colegio Santa Julia y Colegio San José entrevistados.
Los testimonios
Mateo, estudiante de 6º año “B” Sociales de la Escuela Normal, sostuvo en contacto con LA OPINION que todo lo bueno que se vive en el último año “lamentablemente no lo vamos a poder realizar”.
Refiriéndose al tradicional viaje a Bariloche, que vienen pagando desde hace dos años, indicó que todavía está en duda: “Por parte de la empresa de viajes no nos confirmaron fecha pero sí aseguraban que iba a ser este año. Pero por como viene la mano, dudo mucho que sea así”.
Con respecto a la fiesta de egresados Mateo puntualizó que, debido a la incertidumbre existente, en su curso ni siquiera han podido arribar a un acuerdo mínimo: “No se habló nada, no pudimos llegar a una idea en concreto de qué hacer”. Aunque antes de fin del año pasado se hicieron las reservas de los servicios, por los cuales las familias van haciendo pagos, el joven confesó que este año dejó de pagar la cuota. “Es pagar plata que no sabés dónde va a ir destinada”, argumentó.
Para Mateo los encuentros virtuales en el curso solo se redujeron a conversaciones por WhatsApp “pero sobre temas escolares”. Aunque, admitió, que en el círculo de amistades más cercanas “hemos realizado encuentros virtuales” con la sola idea de divertirse un rato.
Este panorama se repite en el Colegio Santa Julia. La alumna María Sol le dijo a LA OPINION que “si bien la mayoría de los chicos terminó de pagar el viaje de egresados”, a ellos tampoco les han dado fecha de cuándo se podría concretar”. En esta cuestión, así como en relación con la fiesta, la zozobra se extiende a los padres que, a estas alturas, entre los dos conceptos, pueden haber entregado alrededor de 100 mil pesos a los proveedores
Sol comentó que para la fiesta de egresados su grupo ya tiene todo señado (salón, DJ, fotografía) “y seguimos juntando plata” pensando en lo que falta (catering, bebidas, seguridad), pero reconoce que no sabe cuándo la podrían hacer. O si quiera si la podrán hacer, atendiendo a que para estos chicos que cambian de ciclo es complejo “patear” todo para el año que viene. A su vez hay una versión de que se prolongaría para ellos el ciclo lectivo: “Supuestamente vamos a terminar la escuela el año que viene, entonces no tiene sentido hacer la fiesta de egresados este fin de año”.
La alumna refirió que “el Colegio Santa Julia recién arranca con las clases por Zoom porque antes era todo por Classroom”. Cabe señalar que Zoom implica un encuentro virtual entre docentes y alumnos, mientras que Classroom es una plataforma de mensajería para asignar tareas, entregarlas y esperar la corrección. De todas maneras reconoce el esfuerzo de los profesores por acompañar este extraño momento: “Nos hicieron un montón de sorpresas porque somos los más afectados y los primeros que queremos volver a clases. Se conectaron, hablamos y nos dieron apoyo moral”, comentó.
Sol integra un grupo organizador no solo de la fiesta si no también los temas de interés para el curso. “También tenemos encuentros a través de videollamada con los más cercanos, pero por temas ajenos al colegio”, dijo.
En el Colegio San José se vive una situación similar, según el testimonio de Agostina, alumna de 6º C Naturales: “Vivimos nuestro UPD (Ultimo Primer Día de clases) con todas las emociones y con toda la alegría, y con todo lo que imaginábamos que iba a ser sexto: la emoción de vivir nuestro pre-Bariloche, viajar, hacernos los disfraces, vivir esos nervios de la fiesta, de los jueves de ‘promo’, millones de cosas que nosotros veíamos a los más grandes hacer. Tuvimos nuestro ‘jueves de promo’ un miércoles, fuimos tres días al colegio nomás. El viernes nos dijeron ‘chicos esto se viene feo’ y que iba a arrancar la cuarentena. Nosotros pensábamos que iba a ser uno o dos meses como mucho y decíamos que tal vez en agosto íbamos a poder vivir nuestro ‘jueves de promo’ e ir a Bariloche. Después se nos vino todo encima y las esperanzas de volver al colegio y vivir lo que nosotros queríamos se diluyeron. Los coordinadores del viaje nos pedían datos para terminar de completar las fichas y esto nos motivaba un poco, y nos hacía pensar que tal vez se podía llegar a concretar el viaje en una semana, pero no va a poder ser. Tenemos esperanzas que se pueda concretar el año que viene. Pero es un tiempo de mucha incertidumbre, de no saber qué es lo que va a pasar”.
Con respecto a la fiesta de fin de año Agostina aseguró que todo el grupo está resignado: “Creemos que no la vamos a poder hacer por cuestiones obvias y tampoco se va a poder organizar para el año que viene porque ya todos arrancamos la facultad. Por eso apostamos todas nuestras esperanzas en el viaje a Bariloche. Todos los días estamos viendo las noticias para ver si vamos a poder tener nuestro sexto, pero estamos desmotivados y desganados por esa situación”.
En esta línea, la alumna del Colegio San José asegura que este 2020 es un año perdido. A esa conclusión no llega sola sino que es lo que surge de las charlas entre alumnos del curso y de otros colegios, “e incluso los profesores mismos lo dicen”, sostuvo Agostina. Académicamente, también están preocupados; para ellos no habrá chance de “ponerse al día” porque, según se ha asegurado, con este sistema de continuidad pedagógica, la acreditación del año no está en juego. Pero en los hechos, los chicos se sienten desaventajados para encarar lo que sigue. “El ritmo de estudio y todo lo que nosotros estamos acostumbrados a hacer se fue perdiendo. Claramente cada alumno y cada profesor hace lo que está a su alcance. Vamos viviendo el día a día porque no sabemos lo que va a pasar. Teníamos la esperanza de volver a clase después de las vacaciones de invierno pero surgieron muchos casos positivos y bajamos de fase, así que damos todo por perdido. La ilusión de ser los chicos de sexto se perdió”, afirma la joven.

Es muy probable que tampoco haya festejos masivos al final del ciclo lectivo. (ELTERRITORIO.COM.AR)
“No estamos aprendiendo”
En esta misma sintonía, Charo, también alumna de 6º Naturales del Colegio San José, manifestó a LA OPINION que de marzo hasta julio tuvieron “muy pocas clases con videollamadas para interactuar con el profesor”. Advirtió que “fueron muy pocos los profesores a los que se les notaba que tenían ganas de enseñarnos a toda costa, a pesar de la situación extraordinaria que estamos viviendo”.
Aseguró sin dudar: “No estamos aprendiendo. Cualquiera de los chicos va a decir lo mismo. El año que viene en la facultad voy a tener muchísimas materias relacionadas con este último año del Colegio y estoy atrasadísima. No estamos aprendiendo como se debe. Se extrañan las clases presenciales. Para mí son esenciales. Está comprobado que la mayoría de los chicos no aprenden leyendo tres horas seguidas; se aprende interactuando con el profesor”.
Charo también se refirió al viaje de egresados y, según sus palabras, después de barajar distintas fechas, “no tenemos información” de cuándo se concretaría. “La empresa no tiene la culpa porque ellos responden al Ministerio de Turismo”, refirió.
“Con la fiesta de egresados es aun peor –sentenció-. Lo único que podemos hacer es asumir y suponer que, con la aparición de una vacuna, se pueda hacer en marzo del año próximo, porque las clases de la facultad no van a volver porque el personal docente es de riesgo. A esta altura no nos hacemos ilusiones. Es feo pensar que se perdió todo de lo que iba a ser el mejor año de la secundaria. Algunos ya no lo quieren ni hablar porque se enojan. Me pasa lo mismo”.
Frente a esta situación de incertidumbre, la alumna tomó una determinación: “Tenemos que asumir cosas, enfrentar la realidad que se perdió el año de colegio, de juntadas con amigos. Aunque suene tonto, por todo lo que está pasando afuera, para un chico de esta edad era lo que más importaba. Mi familia me ayudó a pasar este momento”, concluyó.
¿Bariloche en verano?
“Vamos a tener que encontrar un momento de aquí al año próximo para, de forma escalonada y sin saturar el mercado interno, que las escuelas puedan empezar a celebrar sus viajes de egresados, porque no solo garantiza las fuentes de trabajo del turismo sino porque son un componente central que implica el cierre de 14 años de trayectoria educativa", expresó en mayo el ministro de Educación Nicolás Trotta. Pero las posibilidades de empezar a cumplimentar esas salidas escalonadas se esfumaron esta semana cuando su par de Transporte, Mario Meoni, dijo que los vuelos y las comunicaciones interjurisdiccionales no se habilitarían el 1º de septiembre, como estaba previsto sino dentro de 60 ó 90 días.
En este marco, Juan Ignacio Baldoni, encargado de la sucursal local de la agencia rosarina Auckland Turismo, con 16 años en el mercado estudiantil y más de seis años operando en Pergamino, afirmó que hoy la situación es de incertidumbre para todos. “Si bien la intención es de tratar de poder viajar, hoy con esto del Covid-19 hace que nadie tenga la solución. Hoy estamos transitando la peor época del virus porque acá hay cada vez más contagiados y la provincia de Río Negro se encuentra cerrada para lo que es el turismo, porque hay transmisión comunitaria. Sí, desde el Gobierno, tanto el Ministerio de Salud como Educación y también de Turismo, quieren hacer el esfuerzo de poder viajar, en tanto y en cuanto los protocolos estén establecidos y el virus vaya bajando.
“En mayo la Faevyt (Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo) largó un comunicado diciendo que las familias que habían decidido viajar durante los meses junio, julio y agosto iban a suspender porque se creía que después de las vacaciones de invierno se iniciarían las clases y posteriormente, de acuerdo a cómo estuviese el panorama, se iniciaría la temporada de viaje estudiantil de forma escalonada. Esto no es así porque hoy nos encontramos con otra realidad. Sí se está hablando de ver la posibilidad de poder viajar cuando arranque la primavera. Pero hoy darles una fecha a los padres sería una falta de respeto, básicamente porque nos ponemos en el lugar de los chicos, que la única alegría que tenían era disfrutar del último año de clase como todos lo hemos vivido. Como empresa queremos que esto se termine lo antes posible para que el Ministerio de Salud nos dé el visto bueno para empezar a viajar, que es lo que más queremos”, concluyó.

















