Acompañando el contexto nacional, la construcción se desplomó en Pergamino

La baja en la actividad se advierte tanto en la obra privada como en la pública. Empresarios que trabajan con el Estado pusieron de manifiesto en contacto con LA OPINION, que, si bien hay proyecciones, les cuesta arrancar. El estancamiento en el sector de los particulares se adjudica la suba de los costos que en el último año se estima en un 40 por ciento.
DE LA REDACCION. Desde que el Indec abandonó el apagón estadístico que dispusieron las nuevas autoridades por el descrédito de las mediciones previas, no pudo mostrar un resultado positivo de la actividad de la construcción. La excepción correspondió a los pedidos de permisos para construir obras privadas. El Indicador de Coyuntura de la Actividad que elabora el Indec acumuló una caída del 12,4 por ciento en el primer semestre.
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Cuesta arrancar
Las bajas en la actividad se advierten tanto en la obra privada como en la pública.
Referentes pergaminenses de la construcción de obras públicas pusieron de manifiesto en contacto con LA OPINION, que si bien hay proyecciones que serán ejecutadas, les cuesta arrancar.
Hay muchas promesas, se habla de nuevas obras de infraestructuras, de la construcción de jardines de infantes, de hospitales pero concretamente no se ha iniciado nada. Está bastante paralizado, plantearon los empresarios consultados por el Diario, y sostuvieron que uno de los factores que influye en este letargo de la ejecución de obras públicas es la burocracia existente dentro de los ministerios. Para licitar, las empresas constructoras debemos hacer un estudio específico sobre las obras, realizar los pliegos, el proyecto, luego demoran unos meses para aprobar la licitación hasta que se contrata la obra que comienza a ejecutarse unos meses después de aprobada la licitación. De todos modos ahora está mucho más agilizado. Antes se tardaba nueve meses y ahora ha bajado a seis o siete meses. La situación sigue siendo lenta, contaron desde una reconocida empresa local. Es decir que, con estos plazos y a ocho meses de haber asumido el Gobierno, puede resultar lógico que no se haya salido de la etapa de los anuncios, solo que la situación es acuciante y las empresas necesitan que esas obras comiencen a cristalizarse, tanto por su situación como por la de los operarios que están a su cargo y la mano de obra que hoy está desocupada y que podrían contratar si hay trabajos por hacer.
Atraso en los pagos
La decisión política de llevar adelante diferentes obras de infraestructura, entre ellas un ambicioso plan de obras de cloacas, agua, etcétera, se pone de manifiesto por parte de los funcionarios políticos pero, según empresarios del rubro falta acelerar el proceso a fin de que se ejecuten. Entendemos que estamos en un período de adaptación y que había muchas obras paralizadas en la provincia de Buenos Aires. En este sentido no se ha logrado mejorar la situación de los pagos a las empresas constructoras, por ejemplo lo que debe abonarse en 60 días se paga en seis meses. Si bien existen intenciones y ganas de parte del Gobierno provincial de hacer obras, afrontan un problema de atraso muy grande en el pago de los certificados de construcción. Esto genera un retraso importante en el desarrollo de las obras que, al no cobrar certificados de obra, se paralizan.
Más transparencia
Aun cuando el presente no es auspicioso, los empresarios de la construcción hacen una comparación con el anterior gobierno y no adhieren a la remanida frase de que todo tiempo pasado fue mejor. En tal sentido, los consultados explicaron a LA OPINION que la situación era mucho peor y que ahora tiende a mejorar. Hay un panorama más transparente, los procesos licitatorios están dotados de claridad, la organización también mejoró, afirmaron.
Las obras viales sí han sido reactivadas con facilidad aunque este tipo de ejecuciones no movilizan tantos operarios como otras ya que se realizan con maquinarias. Por eso, a pesar de estos avances, un informe de la Uocra reveló que se han perdido más de 50 mil puestos de trabajo entre los sectores públicos y privados de la construcción. Donde más manos harían falta, como levantar hospitales, escuelas, viviendas sociales, todavía no se registra movimiento.
Semejante estancamiento tuvo sus efectos inmediatos en el empleo registrado, que también cayó a un ritmo de dos dígitos porcentuales en comparación con un año atrás: 13,8 por ciento hasta mayo.
Debilitamiento
Después de un primer trimestre en el que receso de las obras totales fue de 5,2 por ciento en comparación con un año antes, el segundo se caracterizó por un debilitamiento inquietante, al punto que en los tres meses se anotaron sendas bajas de dos dígitos porcentuales.
Había comenzado ese período con declive de 24,1 por ciento, luego en mayo se atenuó a 12,9 por ciento, pero en junio se intensificó a 19,6 por ciento. De ahí que el resultado del semestre fue contractivo en 12,4 por ciento.
Obras particulares
La obra privada, que incluye la construcción de viviendas, edificios, locales, también se ha visto paralizada, y según lo expuesto por los referentes entrevistados, encuentra su causal en la suba de los costos de la construcción que en el último año trepó un 40 por ciento. La suba de los costos para construir genera complicaciones entre aquellos que planificaban edificar su vivienda. La mano de obra aumenta todos los años cuando se determina el acuerdo de la recomposición salarial entre el gremio y las patronales pero lo que mayormente aumentaron fueron los materiales de la construcción. Desde fines del año pasado, los comerciantes de corralones especularon con el precio, anticipándose a la devaluación del dólar y por ello ahora hay muchos materiales cuyos costos están por encima de lo que aumentó el dólar, por ejemplo el cemento. El incremento del valor del combustible también influye en la suba de los precios de los materiales ya que la piedra y la arena por ejemplo recorren grandes distancias desde su lugar de origen hasta nuestra ciudad y eso encarece todo, explicaron los referentes del rubro y sostuvieron que el incremento de estos costos de construcción aún no fueron trasladados al valor del inmueble pero estiman que tarde o temprano se van a trasladar.
Nuevo Procrear
Que la nueva edición del Procrear esté orientada a la compra del inmueble también afectará a la actividad de la construcción. Fueron los valores en los costos de la construcción lo que llevó a las autoridades del Procrear a otorgar un crédito para la compra del inmueble ya construido, sostuvo un empresario pergaminense y analizó que el Procrear ofreció en su momento una solución a la problemática del déficit habitacional: Cientos de familias pudieron construir su vivienda pero la inflación hizo que se produjera un desfase entre lo que cuesta construir y el dinero que otorgaba el programa razón por la que hay múltiples obras que comenzaron con el Procrear pero que actualmente se encuentran paralizadas debido a que los propietarios no tienen dinero para dar continuidad a la ejecución. Consecuentemente se divisa un estancamiento en la actividad y esto impacta negativamente en las bajas en los niveles de ventas que registran los corralones.
Además, aseguraron los entrevistados: Dicen que la construcción es la industria del confort humano. La persona invierte en su casa o hace refacciones cuando tiene sobrante en su haber. Eso actualmente no está sucediendo y por ello esa pequeña actividad que demanda mucha mano de obra también genera parálisis en el rubro. Por eso entiendo que deben reaccionar todos los sectores.
Buenas expectativas
Los empresarios del rubro perciben un buen clima general, un adecuado marco regulatorio e intenciones bien orientadas en los planes del Gobierno por lo que este estancamiento que se avista en la construcción no les impide tener buenas expectativas. Pero para el próximo año no para este segundo semestre. Somos conscientes de que la construcción seguirá estancada y con baja actividad pero somos optimistas de cara al próximo año., concluyeron los entrevistados.


















