Achicar la brecha digital con los adultos mayores
Cada vez hay más personas adultas mayores que muestran interés en aprovechar las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías del mundo digital para estar conectados con familiares y amigos. Sin embargo, la falta de iniciativas que brinden capacitación básica para que este importante sector de la población aprenda a utilizar dispositivos y aplicaciones posterga el manejo de destrezas que pueden contribuir a una mayor integración social.
La gran brecha digital intergeneracional que existe entre los adultos mayores y quienes todos los días utilizan teléfonos inteligentes o computadoras para vincularse con otras personas por motivos laborales, educativos o sociales, podría reducirse con programas destinados a capacitar a personas mayores interesadas en aprovechar la potencialidad que ofrecen las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
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En España, por ejemplo, una experiencia exitosa lleva adelante la Fundación Matia que tiene como objetivo acompañar a las personas mayores en su proceso de envejecimiento para mejorar su bienestar, promover su autonomía y dignidad. Esta organización puso en marcha la iniciativa #100fluencers para enseñar a personas adultas mayores a utilizar las redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea.
Según esta Fundación, existen diversos estudios científicos que confirman el impacto beneficioso del uso de las redes sociales y plataformas disponibles a través de internet por parte de las personas mayores, dado que reducen la sensación de aislamiento y ayudan a combatir uno de los principales problemas que plantea el proceso de envejecimiento: la soledad. El empleo de WhatsApp, YouTube, Facebook o Twitter figuran entre las capacitaciones que ofrece esta organización de bien público para que quienes participan de ellas se puedan integrar y puedan dar respuesta a sus necesidades diarias, al igual que cualquier otra persona, sin importar la edad.
Actualmente, la población de más de 60 años es el grupo que más crece en todos los países del mundo. La Organización Mundial de la Salud atribuye este fenómeno al resultado de la reducción de la tasa de fecundidad y el incremento de la esperanza de vida. Por su parte, la Organización Panamericana de la Salud observa que en las Américas en los últimos años también se registró un marcado aumento de la población de 60 años y más de edad respecto a la población menor de 15 años. Este incremento en la proporción de personas mayores, así como la prolongación del curso de vida, que continuará en el largo plazo, advierten los organismos internacionales, suponen nuevos retos para las sociedades e importantes desafíos en términos de políticas públicas. "El progresivo envejecimiento de la población es, sin ninguna duda, un asunto de la más alta prioridad, que exige acciones urgentes en varias esferas, como la salud, el cuidado y las pensiones, y que debe ser visibilizado y repensado desde las perspectivas de derechos humanos, género e interculturalidad", señala por su parte un reciente informe de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), en el que destaca que "es primordial asegurar que las personas mayores tengan una participación significativa en el mundo digital y en entornos con conexión a la electricidad y a Internet, así como a servicios básicos de agua y saneamiento".
La promoción del acceso a los medios digitales y de su uso entre las personas mayores es esencial para alentar la cultura del envejecimiento activo, sostiene la Cepal. Sin embargo, observa el organismo, uno de los efectos sociales de las tecnologías digitales en el mundo moderno es que se han convertido en un factor que distingue a las personas mayores de los grupos de población más jóvenes. De hecho, señala el informe, las estadísticas de Tecnologías de la Información y la Comunicación disponibles en América Latina muestran que el grupo etario de las personas mayores es el más aislado de las tecnologías digitales, lo que da cuenta de una profunda brecha de la era digital.
Es necesario contar con iniciativas a nivel local que ayuden a integrar a las personas adultas mayores al mundo digital, para que a través de distintos dispositivos y plataformas puedan mantener el contacto con familiares y amigos, mejorar sus habilidades cognitivas y saber lo que pasa a su alrededor. De lo que se trata, en definitiva, es de generar nuevas oportunidades que permitan a las personas mayores participar activamente en la sociedad.











