1º de diciembre: se celebra el Día Panamericano de la Farmacia
Como cada efeméride, el calendario confiere la oportunidad propicia de colocar en la agenda pública aspectos de la tarea que cotidianamente en cada farmacia llevan adelante profesionales que trabajan a favor de la salud de la población.
En rigor, la farmacia es el lugar habilitado por la ley para la venta de medicamentos y aunque se trata de una actividad comercial, el dispendio de productos de la industria farmacéutica va más allá de una mera transacción: significa el cumplimiento de una tarea social.
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El medicamento en sí mismo es un bien social y no una mera mercancía. Eso hace compleja la tarea y obliga a ejercerla con responsabilidad y transparencia.
En este aspecto, seriedad, conocimiento y contención, capacidad de llevar el consejo justo y la palabra acertada aparecen como las cualidades esenciales de quienes desarrollan su actividad en un mercado cada vez más complejo, signado por un contexto general en el que los medicamentos se venden ilegalmente fuera de la farmacia, con los peligros que esto conlleva y en una sociedad que cada vez más adopta la automedicación como pauta.
Los farmacéuticos son piezas vitales del sistema de salud por cuanto están formados para asesorar y explicar, son detrás de cada mostrador una garantía de conocimiento adecuado y de solvencia, elementos indispensables para asegurar la calidad de la atención.
Espacios de salud
Las farmacias son un espacio de salud en cada barrio, donde la población encuentra, además del medicamento prescripto por el médico, el consejo necesario para evacuar dudas. Allí la labor del farmacéutico va mucho más allá del acto comercial que implica la venta del producto, lo que se conoce como dispensa de medicamentos:
incluye una serie de consejos y recomendaciones. En ese sentido, el profesional farmacéutico cuenta con la formación y los conocimientos apropiados como para interpretar por qué fueron recetados los tratamientos de cada paciente y eso posibilita despejar dudas sobre dosis, contraindicaciones y formas de aplicación o ingesta. Esto hace tan importante que los remedios sean adquiridos exclusivamente en la farmacia, tema que en los últimos años se ha convertido en eje vertebral del mensaje de los profesionales farmacéuticos.
El principal desafío en este orden es conseguir que el conjunto de la sociedad vea a los profesionales ligados a la práctica de un bien social como es el cuidado de la salud en su expresión más amplia y que refieran en él ante cualquier inquietud.
Un poco de historia
En sus orígenes, la actividad farmacéutica estaba ligada tan íntimamente al ejercicio de la medicina que la preparación de las drogas corría a cargo de la misma persona que diagnosticaba y suministraba los tratamientos. Con el transcurso de los siglos surgieron las boticas y los boticarios, con sus recetas magistrales y locales rebosantes de todo tipo de preparados.
Actualmente, las farmacias reúnen los avances de la industria farmacéutica y de la medicina que de modo cada vez más dinámico propone caminos para preservar o restablecer la salud.












