Y así no, a las piñas no se puede seguir
Da miedo sentarse frente al televisor para presenciar un partido de fútbol y porque no se sabe con qué le van a salir los que integran los equipos, pero así como ayer la mayoría de las crónicas le dedicaron grandes espacios a lo que ocurrió en Mendoza con Godoy Cruz y Boca se olvidaron, por ejemplo, que Rosario Central y Newell’s jugaron un partidazo. Claro que la crónica del final mendocino daba para vender más que cualquier otro cotejo. Y cuando los dos equipos se metieron a gran velocidad en el vestuario para agarrarse a las trompadas, en ese instante le ponían el moño a la pobre actuación de un árbitro que se apellida Argañaraz que le permitió al xeneize, con el lamentable penal que le obsequió, seguir en carrera, lo cual quiere decir que todavía en este tumultuoso campeonato le queda algo de tiempo al pobre técnico Bianchi de aspirar a su ya casi terminada tarea de soñar con algo más. Pero el mejor de los ejemplos lo dio Palermo pidiendo la calma de todos los que se había fugado tan inesperadamente. Pero estaba preparado otro detalle, o sea la creación de un público extra que dejara en las alcancías del club local una gran cantidad de dinero porque estaba prohibido que ingresaran al estadio hinchas visitantes que mucho se cuidaron hasta ahí nomás de ser identificados, algo que hicieron al poco rato de acomodarse en las tribunas donde empezaron a salir los colores en camisetas y gorros que dijeron sin vuelta de hoja de dónde eran. Pero para cerrar la tarde dominguera al pie de la Cordillera ya estaba todo dicho.
Entonces en esos momentos todo el fútbol conocía que para algunos equipos todavía había tiempo para colarse por lo menos cerca de la punta del campeonato donde acaso el más dolorido era Arsenal que perdió con Tigre y que aparte de romperle el invicto lo había dejado sin las lágrimas y sonrisas del éxito en la Copa Argentina, más o menos además con la tristeza conque aparece ahora Mostaza Merlo que hasta podría mandarlo a Racing al descenso.
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Mientras esta columna desarrollaba su texto del primer día de la semana se acercaba la hora de ir hasta la cancha del barrio Acevedo, sin dudas con tantos hinchas que rezaban volver a la victoria ya que el equipo no ganaba desde el 1º de septiembre, pero ya lo hemos comentado días pasados que aún hay tiempo para romper tan amarga racha, claro que haciendo más goles que los rivales. ¿Y anoche que pasó? Por eso vamos corriendo a otra página de esta edición para saberlo.
“No me agrada estar así porque a mí me gusta pelear arriba”. Estas palabras son del “Pelado” Díaz, que ya no sabe cómo decir para que su River Plate reaparezca en la tabla como en sus mejores momentos, pero siempre fue un ejemplo de tener paciencia y ahora no la va a perder así nomás y pondrá todo lo que puede en la Copa Sudamericana… si es que puede. Pero ahora los hinchas del “Millo” están que braman. Y no es para menos.







