Urbanización, hormigas y paradigma
Transcurrió 2013, ya estamos en un nuevo año, pero es preciso que comprendamos que este nuevo período no nos va a cambiar, tampoco va a producir alguna variación en nuestra vida sólo porque sea un año nuevo. La única forma de cambiar es estar dispuesto a entrar en nuestro interior y efectuar cambios.
Consideremos que lo expresado, posiblemente tenga algo de cierto. Existe la costumbre de hacer buenos pronósticos cuando empieza un año, pero muy pronto se abandonan porque no van acompañados de ningún cambio interior.
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Mientras no hagamos este tipo de transformaciones, mientras no estemos dispuestos a hacer el trabajo mental, nada exterior cambiará. Sin embargo los cambios interiores pueden ser increíblemente sencillos porque lo único que verdaderamente necesitamos cambiar son nuestros pensamientos, y esto genera cambios en nuestra conducta.
¿Qué podemos hacer de positivo por uno en este año que no hayamos hecho el año pasado? Podríamos reflexionar un momento, y pensemos en esta pregunta. De aquello a lo que tanto nos aferramos en el año ¿qué le gustaría liberar en este nuevo período? ¿qué le gustaría cambiar en su vida? ¿estamos preparados para hacerlo? Entre otras cosas, ¿alguna vez se planteó incorporar y/o cambiar ciertas conductas desde un punto de vista social?
Usted y el resto vivimos en sociedad, en el día a día, vamos y venimos, realizamos diversidad de acciones, somos los usuarios, consumidores, protagonistas del tránsito en el espacio público. Con relación a este tema, los cambios son necesarios, me atrevería a expresar relevantes y urgentes. Ocurre que seguimos aferrados al principio que todo corresponde al tercero, que el Estado es el primer y máximo responsable, que siempre prevalecen mis derechos. Es cierto que el Estado es el primer responsable (debe lograr un tránsito seguro y ordenado), que la infraestructura vial y los controles muchas veces son insuficientes o directamente no existen, pero debe considerarse que nuestro accionar, muchas veces, es totalmente equívoco. Preocupa que sigamos pensando y actuando con individualismo, subjetividad, que hablemos solamente de nuestros derechos y beneficios personales.
En LA OPINION del domingo último se analizó el presente de la problemática vial en nuestra ciudad con distintas notas: ¡Bien!, lo hecho por los jóvenes de nuestra Sociedad Rural, como también lo definido por Héctor Escalera (titular de la Agencia Municipal Seguridad Vial). El tercer tema desarrollado, y donde nos vamos a detener, es lo expresado por comerciantes, vecinos y remiseros, con relación al estacionamiento en doble mano en el radio céntrico. En este aspecto cada uno habla de ventajas y desventajas, pero desde un punto de vista totalmente subjetivo, y esto es lo que debemos cambiar, y creo que radicalmente, ya que se trata de un problema social por encima de todo. El remisero, tiene su razón, pero consideremos que a la hora de manejar tiene que cambiar, y creo que mucho (velocidades, respetar cruces de calles, consumir la seguridad pasiva básica, su conducta en días de lluvia, etcétera). Respecto a la opinión de dos vecinas: aprendamos a caminar, y dejar el auto más tiempo en el garage. A los comerciantes, los entiendo, las ventas son necesarias, los costos diarios son elevados, y fechas como las fiestas sirven para hacer una pequeña diferencia y poder compensar días, hasta semanas malas. Pero deben comprender, que implementar esta medida todos los días es imposible, los riesgos de siniestro se potencian, las calles son angostas, más autos, más motos, más peatones, no se pueden hacer maniobras, el transeúnte aparece por cualquier lado, etcétera. No se puede seguir pensando en estacionar en la puerta de tal o cual negocio, o ir al cine y sacar una entrada más para el auto, o expresar que al ir más lento, eso le posibilita mirar las vidrieras y comenzar a elegir un local para su próxima compra. Existen alternativas, debemos aprender a convivir, pero siempre pensando en el bienestar de la sociedad en su conjunto. Transformarse en peatón es una buena opción, los beneficios son muchos, inclusive el comprar más. Si usamos el auto, debemos dejarlo más lejos, o por qué no la alternativa de usar un buen servicio público de transporte, o usar el servicio de remis, ¿nunca pensó en comenzar a utilizar la bicicleta? Debemos abrir nuestra mente, cambiar, evolucionar, aceptar que la convivencia como es hasta ahora se vuelve cada vez más compleja.
Urbanización
De todo lo charlado hasta acá, es cierto que tenemos bastante de responsabilidad, pero no somos totalmente culpables, el presente de la situación vial no es de ahora. La Organización de las Naciones Unidas, ha emitido un informe expresando que América latina ya es la región más urbanizada del mundo. La América latina esencialmente rural pertenece al pasado. Después de sesenta años de urbanización acelerada, caótica, y sin planificación, el 80% de los latinoamericanos vive en ciudades, a merced de los vaivenes de la modernidad y de la mundialización. Hacia 2050, la tasa de urbanización alcanzaría, según se estima, al 90% de las poblaciones. Pero en el caso de Brasil y del Cono Sur de las Américas, esa tasa podría materializarse antes, a partir de 2020. Esa muy alta tasa de población urbanizada es la contracara de enormes extensiones de territorio que presentan escasa densidad demográfica. El éxodo rural prácticamente llegó a su fin en la mayoría de los países, aunque el “trabajo urbano” se siga extendiendo. Las ciudades crecen a un ritmo sostenido, a veces dos o tres veces mayor que el del aumento de sus poblaciones. Este presente, muestra situaciones negativas: problemas habitacionales, problemas en prestaciones de salud básica, genera inseguridad, también se ve reflejado en temas educativos, y por supuesto en la problemática vial. Si analizamos la Argentina de hoy, coincide totalmente con lo expresado en este informe, más, nuestro Pergamino también queda involucrado.
Hormigas
En alguna instancia de la redacción, expresé la necesidad de solidarizarnos, de aprender a vivir en convivencia, y aceptar la existencia de normas para concretar la misma. En el mundo, y ahora también en la Argentina (investigadores del Conicet), se estudian a las hormigas con el propósito de saber cómo se organizan y comportan con relación al tránsito. Las hormigas parecen caminar en hilera y de manera ordenada, pero lo cierto es que también enfrentan conflictos de tránsito: sufren retrasos, encuentran obstáculos en los senderos, y hasta se chocan. La gran diferencia está en cómo resuelven esos problemas, son mucho más solidarias que los seres humanos, en sus senderos, las hormigas actúan en beneficio del grupo por encima del individuo. Situación que en el tránsito humano, el beneficio individual está primero. Las que no tienen carga, dan prioridad a las que llevan alimento. Las que llevan hojas pesadas, son más lentas, andan cuando hay poco tránsito. En el humano, es raro que los conductores den prioridad a los más vulnerables. Los vehículos pesados, circulan también cuando hay mucho tránsito, y cambian de carril para adelantarse cuando se les ocurre.
Paradigma
La tercera palabra del título de la nota es paradigma. De mover autos a mover personas, la gran conclusión en materia de movilidad del Smart City World Congress realizado en noviembre último en la ciudad de Barcelona. Durante muchos años, todo el esfuerzo estuvo puesto en mover a los coches. El problema de la movilidad hoy, es el flujo de personas. Se expresan tres vías de solución: desarrollar ciudades más compactas orientadas al transporte público, para que los viajes no sean tan largos, y a la vez, tienen que ser ciudades amables y con calidad de vida. Luego hay que buscar modos más eficientes de uso ambiental y energético, lo que significa apostar a bicicletas y a peatones. Por último, mejorar las tecnologías de la operación del transporte y de los vehículos.
Hay muchísima información disponible que nos proporcionarán algunas ideas una vez que estemos dispuestos a cambiar. Es notable cómo el universo comienza a ayudarnos en el momento mismo en que uno se dispone a cambiar. Nos ofrece lo que necesitamos: un libro, una cinta, un maestro, un amigo incluso que nos hace un comentario de pasada, pero que adquiere de pronto un profundo significado. A veces las cosas empeoran antes de mejorar y eso está bien porque quiere decir que se está iniciando el proceso. Los viejos hilos comienzan a desenredarse, de modo que debemos prepararnos, aprender, y evolucionar con ellos. No nos asustemos, ni pensemos que los esfuerzos no dan resultado. Sencillamente continuemos trabajando con nuestras afirmaciones y las nuevas creencias que estamos sembrando.















