Un llamado de atención para la selección nacional
No es un hallazgo decir que el fútbol es una parte importante en la vida de los argentinos y que es un generador de alegrías en los hinchas cuando su equipo gana. El mismo fenómeno se traslada a la selección, ese grupo de jugadores que representa a un país y que tiene la misión de darles felicidad a los fanáticos -y a los que no lo son tanto pero se suman en ocasiones especiales- del deporte más popular del mundo. En la noche del jueves, el representativo nacional que comanda Gerardo Tata Martino no pudo cumplir con esa premisa en el inicio de las Eliminatorias Sudamericanas, que clasifican al Mundial Rusia 2018. En una noche para olvidar, en el estadio Monumental fue derrotado 2 a 0 por Ecuador, un resultado histórico para el combinado visitante y que también quedará grabado a fuego para nuestra selección, que lejos estuvo de mostrar un buen rendimiento futbolístico.
Los fríos números dicen que se quebró una racha de 40 partidos sin perder por las Eliminatorias (30 triunfos y 10 empates) en el estadio de River Plate. La anterior derrota había sido la catastrófica caída por 5 a 0 ante Colombia en 1993, goleada que obligó a Argentina a disputar un repechaje ante Australia para llegar a Estados Unidos 1994. Pasaron 8.069 días desde aquella imborrable derrota. Pero además, el del jueves significó el primer traspié de local ante Ecuador, escribiéndose una de las peores páginas de la historia de la selección en sus 113 años de historia.
Las mas leidas de Opinión
Salir de la intolerancia, la trampa de este vertiginoso Siglo XXI
Estar educados para el nuevo mundo de las finanzas
Matemática, a marzo
El plan es durar y que le explote al que sigue
La ciencia y la tecnología en un país en crisis
Por otra parte, no hay que dejar de mencionar el crecimiento de selecciones sudamericanas que en décadas pasadas venían a nuestro país con el objetivo de evitar amplias goleadas en contra. En los últimos años las distancias futbolísticas entre los países de la región se achicaron al punto que no solamente Argentina lo vivió en carne propia en este arranque de las Eliminatorias, sino que Brasil, la otra potencia de Sudamérica, cosechó un 0-2 en su paso por Chile, país en el que el rosarino Marcelo Bielsa refundó este deporte cuando estuvo al frente del seleccionado trasandino.
Uno de los aspectos positivos que deja esta derrota es que se produjo en el inicio del extenso calendario que proponen las Eliminatorias Sudamericanas para llegar al próximo Mundial. Esto significa que servirá para replantear varios ítems y que hay tiempo para revertir la pálida imagen que dejó el equipo de todos en la cancha, que incluso fue reprobado por los espectadores locales en el tramo final del encuentro. Quizás, la cita del próximo martes, ante el Paraguay de Ramón Díaz en Asunción por la segunda fecha no sea parámetro para comparar y evidenciar mejorías.
A este plantel (con varios jugadores consagrados y otros que están dando sus primeros pasos con la camiseta albiceleste) le falta afianzarse como equipo. Y en ese marco, si bien es discutible como todo en el fútbol, el equipo extrañó a su principal estrella, Lionel Messi, que se está recuperando de una lesión que también lo marginará casi con seguridad de la tercera y la cuarta fecha de estas Eliminatorias. Faltó ese líder que encabeza al grupo, no solamente en el plano futbolístico. En esta ocasión, el ojo del hincha le apuntaba, por su gran presente, a Sergio Agüero para cumplir el rol de figura. El Kun llegó a este compromiso luego de marcar cinco goles en 20 minutos con su club, el Manchester City, pero una lesión a los 20 minutos de juego lo obligó a dejar la cancha (ayer se confirmó que sufrió un desgarro y tendrá para un mes de recuperación). En su reemplazo ingresó Carlos Tevez, el jugador del pueblo, eternamente pedido por los hinchas cuando estuvo varios años sin ser citado en la selección. Sin embargo tampoco estuvo en su nivel y quedó en deuda, al igual que Javier Mascherano, el otro cacique que tiene la selección mayor.
El fútbol argentino nutre de figuras a las principales ligas del mundo. Semana a semana valores de estas tierras suman goles y buenas actuaciones en el continente europeo, a donde todos quieren llegar. Esas figuras son citadas a la selección nacional y el hincha espera que también brillen en el representativo nacional. En ocasiones, como en el partido ante Ecuador, esto no sucede y genera decepción y un llamado de atención, pero no debe dramatizarse. Tanto en el último Mundial (Brasil 2014) como en la Copa América (Chile 2015), Argentina llegó hasta la final lo que la ubica actualmente en el primer puesto del ránking que confecciona la Fifa, delante del campeón mundial Alemania (2º) y de Bélgica (3º). Si bien es cierto que en un país triunfalista como lo es el nuestro, ser segundo o encabezar un ránking muchas veces no alcanza, Argentina continúa siendo un referente del planeta fútbol. Este mal comienzo en las Eliminatorias solo debe ser tomado como una pequeña luz amarilla. Los jugadores y el cuerpo técnico deberán aprender de esta derrota porque el fútbol siempre da revancha.











