Todos hablan del 27 de octubre pero miran a 2015
En la recta final de la campaña para las elecciones del 27 de este mes, la política comienza a moverse en forma más vertiginosa, los candidatos se expresan las 24 horas del día, con palabras y gestos, y los medios lo replican. Así, su pensamiento es expuesto en toda su dimensión, al menos lo que quieren exhibir de cara a la población.
En el oficialismo, se sigue pendiente de la situación presidencial y en el tercer día de post operatorio y todavía sin precisiones sobre su eventual regreso a las funciones públicas, la presidenta Cristina Kirchner evolucionó “favorablemente y sin complicaciones”, según el nuevo parte médico que se divulgó desde la Fundación Favaloro, donde se recupera tras haber sido intervenida por un hematoma en el cráneo.
Las mas leidas de Importados
Argentino, Alem, Pinzón y Gimnasia, en la última parte de la pretemporada
Carlos Castagneto visitó nuestra ciudad y otorgó importantes beneficios económicos
Nos vamos a Sportivo Belgrano con todo bien
Comienza el Festival de Cine en el Complejo
“Romeo y Julieta” se despide hoy y mañana
Se ha levantado de la cama y camina dentro de su habitación, dicen.
Los médicos van a definir la eventual fecha de alta. Se estimaba que podría ser mañana, después de cumplir al menos 24 horas en una habitación común.
Afuera de la clínica, todos los candidatos pelean voto a voto: Martín Insaurralde tratando de restarle ventaja a Sergio Massa y Margarita Stolbizer intentando ampliar su base de votantes. Su segundo en la lista, el candidato a diputado nacional Ricardo Alfonsín apostó todo a mejorar el tercer lugar que el Frente Progresista Cívico y Social obtuvo en las primarias del 11 de agosto. El radical está decidido a ponerse a trabajar en la constitución de una alternativa nacional de poder.
Decidido a ubicarse en la vereda de enfrente al Partido Justicialista, vaticinó que el socialista Hermes Binner “seguramente será potencial candidato presidencial”. También mencionó a Julio Cobos como otro posible aspirante en una interna de un frente de tinte opositor.
En lo inmediato, Alfonsín consideró que la relación de fuerzas en el Congreso se anticipará al recambio formal fijado. Es decir, para él, habrá movimientos y pases antes del 10 de diciembre próximo. “Vamos a vivir momentos complicados antes de 2015. El Gobierno no va a tener más remedio que cambiar y abrirse al diálogo”, sentenció.
También advirtió: “Yo me ilusiono con que las circunstancias obliguen al Gobierno a actuar con mayor responsabilidad. No va a tener más remedio que cambiar”.
Por su parte, también opina el primer candidato a diputado nacional del PRO por Santa Fe, Miguel del Sel, quien aseguró que el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y el intendente de Tigre, Sergio Massa, “piensan parecido” y consideró que “está terminando el ciclo del kirchnerismo”. Si bien Del Sel no tiene precisamente “buena prensa” en el ambiente político, que lo ve como un intruso y no pierde oportunidad para ridiculizarlo, lo que afirma el humorista coincide con lo que parte de la sociedad ve y aspira se concrete.
Como la mayoría de los principales candidatos a legisladores, Del Sel pone la mirada más allá del eventual mandato que les toca y admite que va a intentar ser gobernador de Santa Fe en 2015. Dejó en claro a su vez que Scioli no es para él un K y consideró que “se equivocó” al hacerse cargo de la campaña del kirchnerismo. Agregó: “Siempre a Daniel le dije que tendría que haberse ido hace rato. Me considero amigo de él, hay un cariño especial desde hace más de 20 años. Daniel se calla y no dice nada. Creo que se equivocó, más allá de que justifica que hay que mantener un orden institucional”.
Y hasta habló de un sueño: “Podrían ir juntos, Mauricio presidente y Massa gobernador. Una vez dije ‘¿por qué no Scioli y Macri?’ y me salieron a matar todos. Son dos vagos que tienen otra visión de país, otra forma de actuar, de dialogar, de tranquilizar, ordenar. Es más, Macri, Massa y Scioli piensan parecido. Pero el que puede provocar un cambio positivo, es Mauricio Macri”.
Ahora bien, como vemos en estos comentarios y en tantos otros que podríamos mencionar, todos terminan remiténdose al 2015, el verdadero fantasma de estos comicios legislativos.
Todos hablan del 27 de octubre, pero en realidad miran hacia las presidenciales y eso es tan visible que a nadie pasa desapercibido. Massa, Scioli, los kirchneristas, Macri, Alfonsín, Binner, ya elaboran estrategias pensando en lo que está por venir.
Lo que genera cierta incertidumbre es que mientras todos piensan en 2015, la enfermedad presidencial sucede al principio de un proceso de transición del poder. La presidenta entrará, luego de las elecciones, en una fase natural de debilidad política. Su influencia menguará a medida que se aproxime el fin de su mandato. Nuevos líderes la han desafiado y finalmente la reemplazarán.
Por otra parte, el país requerirá decisiones difíciles en los próximos dos años. La inflación, el delito, la fuga de dólares, el desgaste de los equipos de gobierno son síntomas que se agravarán si no se corrigen y enmiendan a tiempo.
Y es en este complejo escenario en el cual Cristina Kirchner debe pensar cómo se despedirá del poder rumbo a las presidenciales.
















