Suiza: el intento por lograr un alto el fuego en Siria no logró avances

Tras cuatro horas y media de reunión, Kerry y Lavrov abandonaron el hotel de la ciudad de Lausana sin haber alcanzado ningún acuerdo concreto. El ministro de Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, dijo que existen diferentes opiniones sobre donde empezar para lograr el cese de hostilidades en Alepo y sobre todo la posibilidad y la modalidad.
Lausana, (Telam) - Luego del distanciamiento de las últimas semanas tras el fracaso de la última tregua, Estados Unidos y Rusia retomaron ayer, en Suiza, las negociaciones para alcanzar un alto el fuego en la ciudad siria de Alepo, sin embargo, la reunión que buscó incluir a las principales potencias regionales concluyó sin ningún acuerdo.
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El objetivo declarado del encuentro era intentar alcanzar algún tipo de acuerdo que permitiera poner fin a la intensa ofensiva contra la norteña ciudad de Alepo, la principal urbe del país antes de la guerra, y que está siendo bombardeada sin cesar desde hace tres semanas.
La ofensiva causó medio millar de civiles muertos, centenares de heridos y destruyó gran parte de los hospitales de la parte este de la ciudad -controlada por la oposición- en la que se estima sobreviven 275.000 personas.
Tras cuatro horas y media de reunión, los ministros abandonaron el hotel de la ciudad suiza de Lausana sin haber alcanzado ningún acuerdo concreto.
El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, dijo a la prensa que la reunión fue constructiva, que los ministros se despidieron con muchos deberes, y puntualizó que éstos debían hacerse rápido.
Y agregó que hay urgencia de intentar encontrar algo que funcione más allá de la acción militar en Alepo y que los cancilleres presentes hicieron sugerencias que pueden servir para establecer nuevas estrategias.
Por su parte, su homólogo ruso, Serguei Lavrov, que el viernes advirtió que participaría de la reunión sin ninguna expectativa, se limitó a decir que acordaron seguir en contacto y reunirse de nuevo lo antes posible.
Hubo algunas ideas interesantes que se discutieron en este círculo, que representa a una serie de países que pueden influir de manera importante en la situación, y hemos acordado continuar en contacto en los próximos días, afirmó Lavrov, según consignó la agencia rusa de noticias Tass.
En tanto que el ministro de Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, salió con una opinión más crítica y lamentó que la reunión hubiese concluido sin ningún resultado dada los desacuerdos entre los participantes sobre cómo debe concretarse el cese de la violencia.
Ausencia de cancilleres
La gente de Siria está atrapada por los ataques, la hambruna y los bombardeos del gobierno sirio. Cuando hay una reunión como ésta, todo el mundo tiene algunas expectativas, pero estas expectativas no se concretaron en nada. Aquí no hubo ningún acuerdo sobre cómo implementar ninguna decisión, afirmó Cavusoglu ante la prensa. El canciller turco explicó que los ministros no consiguieron ponerse de acuerdo sobre ningún tema, aunque sí que hubo consenso en algunos aspectos como ayuda humanitaria o empezar negociaciones de paz.
Existen diferentes opiniones sobre donde empezar para lograr el cese de hostilidades en Alepo y sobre todo sobre la posibilidad y modalidad para que los milicianos del Frente Fateh al Sham (exFrente Al Nusra, antigua rama siria de Al-Qaeda) abandonen la ciudad, explicó. Estados Unidos convocó ayer a los cancilleres de Arabia Saudita, Qatar, Egipto, Irán, Irak, Jordania y Turquía a una reunión junto a Rusia en un último intento de lograr un alto en fuego en la dividida y asediada Alepo.
Esta fue la primera vez que Moscú y Washington se reunieron tras romper Estados Unidos la cooperación bilateral con Rusia a causa de la implicación del país europeo en la ofensiva del gobierno sirio contra Alepo.
Esta fue la primera vez que se intentaba incorporar plenamente en la búsqueda de una solución a la guerra civil en Siria a los países que influyen en las partes beligerantes desde el primer intento de negociaciones diplomáticas de inicios de 2014. Lo más notorio fue la participación de Irán, el país que junto a Rusia, apoya al gobierno del presidente Bashar al Assad, y que en 2016 alcanzó un acuerdo sobre su programa nuclear con la comunidad internacional, gracias al cual ahora es considerado un interlocutor válido, en particular por Estados Unidos.
Putin y la guerra
A Vladimir Putin muchos lo ven como un dictador soviético en la guerra civil de Siria, pero otros creen que es el único que puede ponerle límites a las ambiciones de Estados Unidos.
Entre los críticos actuales de Rusia se encuentra Francia, país que amenazó con recurrir a la Corte Penal Internacional (CPI) para que inicie una investigación sobre supuestos crímenes de guerra cometidos por Moscú y el gobierno del presidente Bashar al Assad en la ciudad siria de Alepo.
Sin embargo, la CPI no puede juzgar a Putin o Al Assad, ya que ni Damasco ni Moscú forman parte de ese tratado que se estableció su sede en la ciudad holandesa de La Haya. De todos modos existe la posibilidad de que el caso sea analizado por el Consejo de Seguridad de la ONU, en el que Rusia tiene poder de veto.
En Alepo, donde por un lado Estados Unidos apoya a las fuerzas rebeldes que combaten al presidente sirio y, por el otro, Rusia respalda a Al Assad (que considera que Estados Unidos busca mantener su hegemonía en el mundo), se está jugando el destino de Siria.
Pero Francia considera inaceptable la intervención rusa. París formuló dicha crítica después de que Moscú vetara el pasado sábado una proyecto de resolución en el Consejo de seguridad de la ONU -presentado por París y España-, para pedir el ceso de los bombardeos masivos en Alepo.
Esta semana, en una atmósfera enrarecida, el presidente francés, Francois Hollande, dijo que sólo recibiría a Putin en París, si la reunión con el mandatario ruso se consagraba a la crisis de Siria.
Irritado por la declaración francesa, Putin canceló la visita que debía realizar el 19 de este mes para inaugurar una catedral ortodoxa a orillas del Sena, financiada por el gobierno ruso. Francia también quiere castigar al gobierno de Al Assad por utilizar supuestamente armas químicas el 21 de abril de 2014 y el 16 de marzo de 2015. Si bien Damasco ha negado dichas acusaciones, Estados Unidos quiere que Siria rinda cuentas ante tribunales internacionales.
La crisis entre Moscú y Washington ocurre en un momento muy especial de la guerra: el gobierno sirio está ganando posiciones en Alepo, favorecido desde hace dos años por el apoyo de los bombardeos rusos. Rusia intervino en Siria para atacar a las milicias del Estado Islámico (EI), pero Washington ha responsabilizado a Damasco por varios ataques contra los rebeldes que quieren derrocar a Al Assad.
Putin no es un dictador al estilo soviético, sencillamente porque la Urss (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) no existe más, dijo el doctor en Relaciones Internacionales Marcelo O. Montes.
El analista, que es integrante del Grupo de Estudios Euroasiáticos del Centro Argentino para las Relaciones Internacionales (Cari), recordó que Putin ha ganado todas las elecciones desde el año 2000, enfrentando a nacionalistas, comunistas y socialdemócratas, con porcentajes razonables.
Para Montes, Rusia tiene democracia y capitalismo imperfectos, no del estilo polaco o suizo, pero de ningún modo pretende alterar las reglas de juego del sistema internacional, como sí en algún momento lo pretendió la Urss.
A tal punto llegó la confrontación entre Rusia y Occidente que Moscú estudia la posibilidad de abrir bases militares en Cuba y Vietnam, según aseguró el viceministro de Defensa ruso, NiKolai Pankov. Esta semana, la crisis se agudizó con la instalación por parte de Moscú de misiles crucero con capacidad para llegar a Berlín desde la ciudad de Kaliningrado, sobre el mar Báltico.


















