Silvia Ferrero Regis - Su fallecimiento

Falleció ayer a los 71 años Silvia Ferrero Regis, una persona ética, coherente, humana, sensible, sencilla, responsable que se destacó en la rama docente, como funcionaria y como concejal.
Su profesión de base fue la de docente y renunció a la dirección del Centro Educativo Complementario Nº 2 para asumir la concejalía, pese a que no eran cargos incompatibles.
Las mas leidas de Pergamino
Granville presentó el nuevo Peugeot 2008 que se fabrica en nuestro país

En Pergamino, los vecinos eligen el nuevo corredor que une el Paseo Ribereño y el Parque Belgrano

Buscan que Pergamino sea reconocido como damnificado por las obras nunca realizadas en la Ruta 188

Crisis en el Hospital San José de Pergamino: juntan firmas en Change.org

Las naranjas que nadie junta y que hoy despiertan interés en el mundo

Se desempeñó como maestra complementaria en la Escuela Nº 6. También actuó como asistente social y educacional en escuelas rurales, como asesora docente en el Centro de Investigaciones Educativas y tuvo a cargo los seminarios de educación rural, de adultos, general y preseminario.
Capacitó en el CIE a los maestros que en los primeros años de las escuelas de adultos, tenían que enseñar a leer y a escribir a gente mayor y a jóvenes. También a los maestros rurales, en la difícil tarea de enseñar a los niños de todos los grados juntos. Siempre con paciencia y alto grado de responsabilidad, y un toque de humor y sonrisa.
En esos años cuando ya la democracia asomaba, le puso al ideal democrático en la Unión Cívica Radical, horas, discusiones y aprendizajes que la llevaron a ser la secretaria de Acción Social con una destacada labor en el cargo durante la gestión del doctor Jorge Young (1983-1987).
Su adhesión radical data de muchos años, fue concejal desde 1989 y con mandato hasta 1993.
Su sensibilidad social, su formación docente y su definición política social demócrata planearon y efectivizaron un trabajo en los Centros Comunitarios inigualable, pero, lo más importante fue que trabajó para dignificar a los niños, a las madres y a la familia, y no para conseguir votos. No fue un trabajo para remendar, sino un trabajo para educar.
Fue concejal responsable y laboriosa, ejemplo muy destacable, defendiendo ideales férreamente pero demócrata en el respeto de los ideales ajenos. Su tarea -lo dicen todos los que estuvieron allí- fue constante y fecunda.
Fue mentora del anteproyecto del programa Clickear, ciertamente tomado similarmente al de Montevideo, y mucho tuvo que ver con la puesta en marcha del Fondo de Promoción para la Cultura.
Y como eje transversal a toda esta vida de ciudadana activa, fue mamá de cuatro hijos -Silvina, Tomás (fallecido), Valeria y Leandro- abuela y esposa de un gran hombre, Tomás García, hijo adoptivo de Pergamino.











