Publicidad
Pergamino
La Opinión Online
LO CampoLO Sports
BuscaLOLO365
Importados

Scioli está armando su propia estructura de poder de cara a 2015

04 de octubre de 2013 a las 12:00 a. m.

Daniel Scioli, de quien ya nadie duda que pretende ser el candidato a presidente del peronismo en todas sus expresiones, sean K y no K, se mostró en su mejor costado, dialoguista, preocupado por el clima de negocios, leal al oficialismo pero sin estridencias, ante 400 ejecutivos en el Hotel Alvear. La idea fue exhibirse como futuro jefe de Estado. La frase inicial, fue sugestiva: “Les voy a explicar lo que hago yo gobernando una provincia que es un país dentro de un país”, se definió.

El encuentro se produjo en una de las reuniones del Consejo Interamericano de Comercio y Producción, que preside Eduardo Eurnekian, el mismo donde hace casi dos meses Sergio Massa había colmado esas instalaciones, generando un inusitado entusiasmo. Pero Scioli superó la prueba. Fueron bastante más que los 250 que había reunido el intendente de Tigre. Contó, de todos modos, con la inestimable colaboración de Osvaldo Rial, jefe de la Unión Industrial de la Provincia, que lo ayudó en la convocatoria.

Publicidad

No es una novedad el éxito de este encuentro ya que el establishment lo ha visto siempre con buenos ojos, entre otras razones porque lo supone como la contracara del Gobierno nacional dentro de la misma fuerza que se sabe tiene capacidad de gestión, por su estilo dialoguista, y porque suponen que comprende más a los empresarios habiendo sido uno de ellos y, además, porque lo ven posibilidades de éxito electoral. 

Héctor Méndez, líder de la Unión Industrial Argentina, cuando le preguntaron cómo lo vio a Scioli contestó con una frase que tanto puede tomarse como una crítica como un elogio: “Habló con el corazón”. Es ciertamente ambigua.

Publicidad

Sabedor de lo que pensaban algunos industriales, Scioli les dedicó palabras interesantes sobre la inversión. Habló de “confianza para los que quieran emprender” y les recordó que aquellos proyectos superiores a 1.000 millones de dólares eran atendidos, en su provincia, por el propio gobernador. Recorrió las mesas, saludó a cada uno y dejó un párrafo ambivalente para una audiencia que ha respaldado el actual modelo, pero que pide ahora correcciones: “No tenemos voluntad de tirar todo para adelante y que se arregle el que viene. El futuro no es cambiar todo, eso es el pasado. Es obvio que ni el gobierno nacional y ni el provincial van a enfriar la economía, hacer ajuste o subir la tasa de interés. Ya sabemos cómo terminó eso”.

Daniel Funes de Rioja, presidente de Copal, se retiró conforme con la visión que Scioli tiene sobre lo que queda hasta 2015. “No lo evalúo como una transición. Veo a una presidenta en uso de sus facultades constitucionales, haciendo los cambios que sean necesarios”.

Publicidad

En la recorrida se sentó a la mesa con los periodistas, donde se le preguntó por Guillermo Moreno. “No hablo de nombres”, se atajó. Se le insistió entonces por la renovación del blanqueo. “Me gusta llamarla repatriación de capitales -dijo-. Muchos países lo han utilizado”. “¿Y por qué no dejarlo para siempre?”, acotó un periodista. “Bueno, no, tiene que ser por un tiempo”, replicó.

Lo cierto es que el kirchnerismo, que hasta hace unos meses le propinaba total destrato a Scioli, precisamente porque lo veían presidenciable y pretendían alguien “bien del palo” para suceder a Cristina Kirchner, parece estar más convencido que nunca de que lo necesitan. Porque no es difícil imaginar si el kirchnerismo fuera sin Scioli en la provincia de Buenos Aires la ventaja infinita que llevaría Sergio Massa contra Martín Insaurralde. Lo único que evita una catástrofe electoral, en provincia de Buenos Aires, aunque se pierde igual, es Daniel Scioli.

Publicidad

De allí que más de un K de “paladar negro” ha comenzado a visualizarlo como posible sucesor de Cristina, cuando hasta hace poco lo miraban como el enemigo número uno.

No obstante, Scioli no confía su suerte sólo a un eventual apoyo kirchnerista y está armando, aún en plena legislativa, su propia estructura para poder plantarse como presidenciable en 2015. Sus ministros, todo su Gabinete en realidad, ya trabaja para eso y va sembrando la semilla del sciolismo en cada distrito bonaerense. De hecho han realizado visitas a esta ciudad con el único fin de evaluar la imagen del gobernador, que no compite este mes por ningún cargo, y no del candidato del partido. La intención es conocer de primera mano cuán despegada está Scioli de la mala imagen que tiene la presidenta en varios distritos como Pergamino de la provincia. También está tejiendo sin prisa pero sin pausa con otros gobernadores a quienes ha apoyado en sus reelecciones. A su vez reunió al Consejo Nacional del Partido Justicialista, que encabeza, cuyo apoyo no quiere perderse. Incluso, algunos intendentes que hoy van en las listas de Massa y otros dirigentes que van con De Narváez, tiene sus acuerdos privados, se dice en los corrillos políticos, parta apoyar a Scioli en la presidenciable.

Publicidad

Aún hay que pasar estas legislativas, antes de mirar de frente al 2015, pero que el sciolismo ya se ha puesto en marcha para impulsar la candidatura del mandatario bonaerense es más que evidente.

 

 

WhatsAppXFacebook

Comentarios

🔓

Desbloqueá los comentarios

Hacete socio LO365 y sumate a la conversación.

Cargando comentarios...