Receta electrónica: qué es lo que cambió y cómo modifica dinámicas en la atención de salud
El nuevo formato convive con la tradicional receta en papel. Lo que dejó de tener validez es la foto de prescripciones que podían enviarse por WhatsApp. En pleno proceso de implementación, la iniciativa se enfrenta al desafío de lograr la coexistencia de distintas plataformas digitales que permitan no solo la confección sino la validación en las farmacias. Entienden que el mayor impacto se dará en los servicios de telemedicina.

La puesta en marcha de la receta electrónica como modalidad de prescripción de medicamentos ocasiona cambios en la dinámica de funcionamiento del sistema sanitario, por cuanto impone que tanto profesionales de la salud como farmacias cuenten con plataformas digitales que posibiliten la carga de la receta, la recepción de la misma por parte del usuario y la validación de esa prescripción en las farmacias, a efectos de que la dispensa del medicamento pueda darse en el marco de lo que impone la ley, que anula la validez de las recetas que durante la emergencia sanitaria de Covid-19 podían enviarse a través de una foto por WhatsApp o cualquier otro dispositivo.
El anuncio realizado por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires oficializó la vigencia de la receta electrónica desde el pasado 28 de febrero, razón por la cual desde esa fecha los pacientes que se atiendan con algún profesional matriculado en territorio bonaerense y necesiten un medicamento podrán recibir la receta tradicional en papel o la versión electrónica bonaerense que pueden emitir los 4.000 médicos que en las dos últimas semanas se registraron en alguno de los 176 puntos habilitados en el distrito.
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Según se aclaró, esta receta convivirá también con las demás prescripciones digitales o electrónicas que los profesionales con matrícula provincial o nacional emitan en otras plataformas o sistemas disponibles y sean aceptadas en las farmacias. También se señaló que esta modalidad de prescripción regirá para pacientes con cualquier tipo de cobertura, ya sea pública, de obra social o de empresas de medicina prepaga.
¿Qué cambia?
Para conocer qué cambia desde el punto de vista asistencial con la implementación de la receta electrónica, LA OPINION consultó a Matías Villeta, director de Wimed Salud Digital y profesional especializado en Informática en Salud, quien sostuvo que "el cambio está motivado por el hecho de haberse reglamentado de forma definitiva una ley sancionada en 2020 que empieza a definir el horizonte respecto de cómo plantear los diferentes formatos digitales, sobre todo en lo concerniente a las recetas y a las plataformas de telemedicina".
En este punto, Villeta aclaró que "la receta tradicional no ha cambiado, y la gente puede presentarlas en la farmacia en formato papel, tal cual lo ha hecho históricamente". Y explicó: "Lo que hizo esta nueva reglamentación fue cerrar el capítulo que se había abierto en la pandemia y que permitía -mediante resoluciones específicas que se dictaron durante la emergencia sanitaria- enviar la foto de una receta por WhatsApp y que esto sirviera sin otro tipo de validación para la dispensa de medicamentos en las farmacias".
"Estas recetas no seguían ningún tipo de estándar sobre cómo confeccionar una receta electrónicamente y con una misma foto las personas tenían la posibilidad de comprar un mismo medicamento en varias farmacias porque se perdía la trazabilidad de esa receta", señaló.
En relación a la transformación que supone la vigencia de la receta electrónica, Villeta recordó que algunos prestadores como Pami ya la venían implementando y especificó que su instrumentación tiene dos partes esenciales: "Por un lado, la disponibilidad de una plataforma que permita la prescripción por parte del profesional médico; y por otro lado la posibilidad de realizar la validación de esa receta en la farmacia mediante una plataforma específica". En este último aspecto es donde, a juicio del profesional, reside la mayor dificultad porque aún no se han establecido mecanismos claros respecto de cómo será este circuito. "Esto es fundamental porque debe establecerse un circuito para que cuando la receta se recibe en la farmacia, pueda ser validada sin dificultad y marcarla como dispensada", resaltó.
En relación a ello, Matías Villeta explicó que hay muchas opciones y variantes para establecer ese circuito según el sistema prestacional. "Por ejemplo, Osde tiene una plataforma propia con todo el circuito cerrado de prescripción y validación, lo mismo sucede con Pami. Otros vinculan herramientas de prescripción y la vinculan con plataformas de validación de recetas. El resto del sistema está poniéndose a trabajar ahora, atendiendo a que la ley acaba de reglamentarse, y en algunos casos no hay precisiones respecto de cómo se establecerá este circuito que es sumamente importante para que finalmente el paciente que necesita de un medicamento pueda adquirirlo en la farmacia al presentar la receta en formato electrónico".
"Por estos días, cada provincia está articulando los medios para definir qué tipo de plataformas va a utilizar y bajo qué requisitos se van a avalar", señaló y opinó que la principal dificultad de instrumentación es que aún no está claro que plataforma va a utilizar cada prestador, entendiendo que el abanico abarca obras sociales y prepagas en el contexto de un sistema de salud fragmentado y diverso.
El mayor impacto, en la teleasistencia
El profesional entiende que estos cambios van a impactar fundamentalmente en el servicio de teleasistencia, porque en la consulta presencial se seguirá confeccionando la receta en papel.
Consultado respecto de si las consultas mediante sistemas de telemedicina siguen manteniendo los niveles de uso que se dieron durante la pandemia, Matías Villeta reconoció que la dinámica de la teleasistencia es bastante variable: "Tuvo un poco en la pandemia, luego bajó y se ha mantenido en un estándar un poco por debajo del esperable", sostuvo. Y prosiguió: "Igualmente hay nichos y servicios de salud donde han tenido mayor implicancia y sigue siendo muy alta la tasa de uso".
"Lo cierto es que la receta electrónica donde mayormente va a impactar es en estos servicios, porque el paciente va a poder tener la consulta, pero si al momento de enviar la receta la farmacia no puede validarla, surgirá un inconveniente para el paciente", planteó.
En relación a ello recordó que la telemedicina engloba muchas prestaciones que van desde la teleradiología a la teleterapia intensiva: "El rubro teleconsulta es generalmente para la atención de consultas específicas, de especialistas y para el seguimiento de algunas enfermedades crónicas con condiciones particulares y resuelve algunas necesidades en agudo. En esos servicios es donde más impacta el cambio si no se tiene definido el circuito que va a seguir la receta que se confecciona en formato electrónico. El problema no es informático sino de regulación en cada jurisdicción".
Más allá de las cuestiones operativas que aún se están definiendo en torno a la ley que se reglamentó, el director de Wimed Salud Digital consideró que la normativa apunta a reglamentar las plataformas de telesalud y cuestiones jurisdiccionales de matrícula y sugirió la conveniencia de ir siguiendo de cerca cómo se va dando el proceso en las distintas provincias, atendiendo a la fragmentación y diversidad del propio sistema sanitario.













