Pedido desesperado de ayuda por la pareja en situación de calle que generó incidentes en avenida Juan B. Justo
La hija de uno de los involucrados pidió intervención por dos personas en situación de calle con adicciones y problemas de salud que generan hechos violentos.

La preocupación de comerciantes y vecinos de la avenida Juan B. Justo, en el barrio Centenario, volvió a quedar expuesta tras el pedido público de asistencia realizado por la hija de uno de los protagonistas de reiterados incidentes en la vía pública, quien reclamó intervención urgente del Estado ante una situación social y sanitaria límite.
La problemática de dos personas en situación de calle que desde hace meses protagonizan episodios de violencia, disturbios y conflictos en la zona comercial de avenida Juan B. Justo sumó en las últimas horas un fuerte testimonio familiar que volvió a poner el foco en la falta de respuestas institucionales.
Las mas leidas de Pergamino
Solares V: Pergamino avanza en una nueva etapa para facilitar el acceso a lotes con servicios

Pergamino vuelve a caminar hacia San Nicolás: 40 años respondiendo el llamado de María

Una historia que se juega en el corazón de la ciudad: Bingo Pergamino cumple 25 años

El frío polar vuelve a Pergamino y la zona: un fin de semana con amaneceres bajo cero

Por una obra inconclusa advierten sobre riesgo de inundación en el barrio José Hernández

Violencia en la relación
View this post on Instagram
Florencia González, hija del hombre de 55 años, participó de una entrevista en el ciclo de streaming Reporte La Opinión, donde expuso con crudeza la situación que atraviesan su padre y su pareja, ambos en situación de calle, con consumo problemático de alcohol y drogas y serios problemas de salud física y mental.
La mujer que su papá vino de Olavarría luego de separarse de la madre de ellos; donde la familia padeció los ataques violentos de este sujeto cuando en estado de ebriedad maltrataba a su mujer, especialmente.
La joven ha conocido al padre como una buena persona y trabajador en su oficio de albañil, pero el alcohol le hizo perder todo y ya no puede desempeñarse en la construcción por una hernia de disco sufrida durante un accidente laboral.
Durante la entrevista, la mujer pidió asistencia urgente para ambos y advirtió que la situación “está cada vez peor” y que existe un riesgo concreto de que ocurra una tragedia. “Uno de los dos va a terminar muerto en manos del otro”, expresó, al relatar los reiterados episodios de violencia mutua que se registran en el espacio público y que generan temor entre comerciantes y transeúntes del barrio Centenario.
Florencia explicó que desde hace más de un año viene realizando gestiones ante distintos organismos, tanto del área social como de salud mental y de la Justicia, sin obtener respuestas efectivas. “Pedimos ayuda y todos te cierran las puertas. Incluso nos llegaron a hablar de abandono de persona”, relató con angustia.
Según detalló, su padre padece una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), tiene comprometida gran parte de su capacidad respiratoria y arrastra múltiples patologías. “Le falta tres cuartos de pulmón, no tiene bazo por una operación de urgencia tras una pelea en un bar en septiembre del año pasado, tiene hernia de disco y problemas graves de alcohol y drogas”, enumeró.
Sobre la mujer que lo acompaña, señaló que cuenta con antecedentes de atención psiquiátrica, aunque actualmente tampoco recibe tratamiento. “No parece una mala persona, pero los dos están en un estado que no les permite seguir viviendo así”, sostuvo.
La hija aseguró que intentó canalizar la situación a través de Salud Mental, Desarrollo Social y el sistema judicial, pero en todos los casos recibió respuestas negativas. “Desde la Justicia me dijeron que es imposible intervenir porque ellos tienen derecho a negarse”, explicó, al tiempo que advirtió que existen denuncias previas por violencia de género.
“Sabemos que tarde o temprano la termina matando. Los golpes son mutuos, ambos en su estado se pelean y se agreden”, afirmó, describiendo un escenario de extrema vulnerabilidad que se reproduce a la vista de todos en plena zona comercial.
El testimonio se suma a los reclamos que comerciantes de avenida Juan B. Justo vienen realizando desde hace tiempo por los incidentes frecuentes, las peleas y los episodios de exaltación que alteran la convivencia y afectan la actividad diaria en el sector.
Florencia fue clara respecto a su objetivo: “Lo único que pedimos como familia es una solución. Sacarlos de la calle a los dos y que reciban el tratamiento que necesitan. No pueden seguir viviendo en este estado”.
El caso vuelve a exponer las dificultades del sistema para dar respuestas integrales a situaciones de calle atravesadas por adicciones, enfermedades y violencia, y reabre el debate sobre los límites legales y las responsabilidades del Estado ante escenarios de riesgo extremo.

















